<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379</id><updated>2012-01-25T17:08:12.500-08:00</updated><category term='EMPRESARIAL'/><category term='POESÍA'/><category term='FILOSOFÍA'/><category term='RELACIONES PÚBLICAS'/><category term='Derecho'/><category term='TICs'/><category term='ARQUITECTURA'/><category term='LITERATURA'/><category term='HISTORIA'/><category term='AREQUIPA'/><category term='BERNARDO BITTI'/><category term='ortografía'/><category term='puntuación'/><category term='Lydia Fossa'/><category term='POESÍA AREQUIPEÑA'/><category term='Artículos'/><category term='PINTURA CUSQUEÑA'/><category term='poesía concurso'/><category term='SERIE HISTORIA DE INTRAMUROS'/><category term='RESEÑA'/><category term='LÍRICA'/><category term='COMUNICACIONES'/><category term='CUENTO'/><category term='ENTREVISTA'/><category term='manual'/><title type='text'>HISTORIA DE INTRAMUROS</title><subtitle type='html'>Artículos, entrevistas, reseñas, ficción y otros postres.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>22</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-3053328443090748637</id><published>2012-01-24T05:37:00.000-08:00</published><updated>2012-01-24T07:25:57.796-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ortografía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='puntuación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='manual'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MANUAL PARA UNA MEJOR PUNTUACIÓN Y EL FORTALECIMIENTO DE CAPACIDADES LECTORAS&lt;br /&gt;Por Hugo Yuen &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Introducción &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;¿Qué es lo primero que se debe recomendar a los jóvenes que tienen la importante tarea de descubrir el mundo a través del estudio y, por consiguiente, a través de la palabra escrita? ¿Cómo enseñar a los jóvenes arequipeños a dominar y amar el lenguaje, sin caer en los problemas que el aprendizaje memorístico provoca en la mayoría de ellos? ¿Cómo sembrar la semilla que permita a cada quien ahondar, cada quien de acuerdo a su interés y conveniencia, por los vericuetos sutiles del idioma? ¿Para qué un manual de puntuación? ¿De qué modo un breve manual puede mejorar las capacidades lectoras de quienes se inician –como diría Armando Zubizarreta– en la aventura del trabajo intelectual? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Esas son algunas de las preguntas que nos formulamos al redactar esta breve ayuda memoria para los niños y jóvenes de la Región Arequipa. Antes que nada, debimos admitir que la enseñanza del español en la mayoría de las instituciones educativas del país se ha caracterizado, históricamente, por enfatizar el aprendizaje memorístico de un sinnúmero de normas gramaticales y ortográficas, cada una más minuciosa, complicada y sutil que la otra, con la idea de que su repetición de paporreta supone, necesariamente, un correcto uso, tanto del lenguaje hablado como del escrito. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, los hechos, a lo largo del tiempo, han traído por los suelos esta idea. No es extraño encontrar en breves y sencillos textos escritos por ingenieros, arquitectos, médicos, abogados, contadores, economistas, etc., graves errores ortográficos en donde el mal uso de los signos de puntuación dificulta no solo la lectura, sino incluso la correcta comprensión de las ideas que allí se pretende transmitir, proyectando una mala imagen de la calidad profesional de quien escribe con tanta inseguridad idiomática y generando serios problemas de comunicación entre todos, convirtiéndonos, para vergüenza mutua, en un país ágrafo en donde la oralidad campea incluso en esferas académicas y profesionales. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es común que hasta prestigiosos intelectuales suelan confesar que todas esas normas ortográficas y gramaticales que les trataron de inculcar a fuerza de memorización en los cursos de Lenguaje de Primaria y Secundaria, les entraron por una oreja y se les salieron por la otra, dejándolos vacíos y con la sensación de haber perdido inútilmente su tiempo de aprendizaje en el colegio, sin haber logrado calar en la esencia que da sentido a las normas de puntuación y al genio del idioma. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Son muchos los lectores ya adultos que reconocen haber aprendido a leer y escribir con corrección prescindiendo inicialmente de la mayor parte de normas gramaticales, simplemente leyendo, leyendo y leyendo. Ocurre, sin embargo, que para poder llegar a amar la lectura se debe, antes que nada, entender lo que se lee y, así, hallar la recompensa maravillosa que radica en el aprendizaje y la transmisión de conocimiento. Y como para entender lo que se lee se debe comprender los fundamentos de la correcta puntuación, lo cual no logran sino unos cuantos persistiendo tozudamente en el aprendizaje autodidacta y empírico mediante la lectura, sucede que la mayoría abandona pronto este empeño y mantiene por siempre su incapacidad lectora y su torpeza comunicativa. En resumen, como no se da lo uno, tampoco se da lo otro, y la educación formal del colegio no logra resolver el problema, entregando a las universidades e institutos superiores egresados incapaces de entender con fluidez y solvencia los textos que requieren para su formación profesional o técnica. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Esta breve ayuda memoria, que se inspira en el Breve manual de puntuación y acentuación, de Abelard&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-KJgKtvxXAfQ/Tx7IGe9QJKI/AAAAAAAAANs/D3JsjBnBIkg/s1600/Abelardo%2BOquendo.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 153px; FLOAT: left; HEIGHT: 160px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5701214192012371106" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-KJgKtvxXAfQ/Tx7IGe9QJKI/AAAAAAAAANs/D3JsjBnBIkg/s200/Abelardo%2BOquendo.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;o Oquendo, y que se nutre, además, de algunos conceptos tomados de manera elemental de la Filosofía del Lenguaje, de la Filosofía Lingüística, así como de normativas idiomáticas publicadas por la Real Academia Española de la Lengua en su compendio de Ortografía (2011), busca ser tanto una ayuda básica al alcance de la mano de los alumnos de nuestra Región –durante su diario diálogo, mediante la palabra escrita, con los autores de los libros que conforman su plan de estudios anual–, como una primera aproximación a la ortografía española desde la ruta de la fonética; es decir, desde el camino poco transitado del análisis de las características del lenguaje hablado (del que todos estamos familiarizados y que dominamos aun sin saber nada de gramática y ortografía), para –desde allí– acercarnos paulatinamente al lenguaje escrito, a fin de comprender mejor las semejanzas y diferencias que existen entre lo hablado y lo escrito. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esto supone, a la postre, el dominio progresivo del abecé de la puntuación, mejorando, por consiguiente, las capacidades lectoras de los escolares de la Región Arequipa, como un primer paso a la consolidación de capacidades de estudio y aprendizaje que permitan a nuestros jóvenes generar su propio proceso de autoaprendizaje en el contexto de la sociedad de la información en la que estamos inmersos en la aldea global en que –citando a Marshall Mc Luhan– se ha convertido nuestro planeta. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La exposición que a continuación sigue se ha estructurado siguiendo un enfoque analítico, yendo de lo general a lo específico. Se inicia con una rápida referencia a la función de la palabra y a algunas particularidades que configuran los lenguajes hablado y escrito. Luego, se hace una rápida revisión de algunas consideraciones fonéticas del lenguaje, que servirán para entender la razón de ser de los signos ortográficos de puntuación. Finalmente, se presenta, de manera concisa y esquemática, un apretado resumen de las principales normas de puntuación establecidas por la Academia, acompañadas de ejemplos que buscan clarificar los conceptos con casos puntuales de fácil entendimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PRIMERA PARTE &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1. Los actos de habla &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Durante un largo periodo de la historia, fue una verdad inconmovible el que el lenguaje que utilizamos todos permite tan solo constatar hechos y, a la luz de tal contrastación, determinar la verdad o falsedad de tales enunciados u oraciones. Todo lo que no encajaba en este limitado espectro de enunciados no era más que retórica o constituía parte de la metafísica, de la cual nada se podía hablar sin caer en terreno pantanoso y oscuro. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, desde la segunda mitad del siglo XX se ha venido clarificando la razón de ser del habla común y corriente, observándose que las oraciones buscan, tanto constatar hechos mediante proposiciones que pueden ser verdaderas o falsas, como permitir realizar acciones en sí mismas mediante las palabras. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Así, oraciones que tienen el mismo contenido o carga semántica pueden diferir en cuanto al tipo de acto que representan. Por ejemplo, en las siguientes sentencias: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;1. Pedro juega con frecuencia.&lt;br /&gt;2. ¿Pedro juega con frecuencia?&lt;br /&gt;3. ¡Pedro, juega con frecuencia!&lt;br /&gt;4. Si tan sólo Pedro jugase con frecuencia… &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Se observa que las cuatro oraciones tienen el mismo contenido (Pedro jugando), pero son actos diferentes. En un caso se afirma algo; en otro, se pregunta; en otro, se ordena, y, finalmente, se expresa un deseo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por lo que vemos, el habla (sea oral o escrita) no sólo nos permite constatar la verdad o falsedad de lo que pensamos y decimos, sino también realizar actos que nos relacionan con el mundo y con nosotros mismos de múltiples maneras. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Resulta, pues, no solo interesante, sino también de innegable importancia dominar esta herramienta conceptual (el lenguaje) que nos permite recibir y dar conocimiento, además de hacer cosas y actuar dinámicamente en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2. El fracaso de la gramática como instrumento práctico del idioma &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;Visto esto, ¿Es posible que podamos comprender toda la gama de sutilezas que involucra el lenguaje mediante el simple aprendizaje de memoria de las reglas de la gramática o la ortografía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La enseñanza del lenguaje en los colegios ha enfatizado el aprendizaje memorístico de las reglas gramaticales, creyendo que dicho conocimiento implica, necesaria y automáticamente, un correcto uso del lenguaje hablado y escrito, así como una mejor comprensión de los textos que los alumnos leen y escriben. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ello se debe, probablemente, a que se piensa en el lenguaje escrito como un reflejo o reproducción exactos del lenguaje hablado. Sin embargo, las cosas no son así de simples. Es curioso observar que incluso las personas que no saben leer y escribir pueden comunicarse perfectamente mediante el lenguaje hablado, sin que tengan conocimiento literal de las reglas gramaticales que rigen nuestro idioma. ¿Cómo es esto posible? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Antes que nada, debemos entender que el lenguaje hablado es mucho más rico y complejo que el lenguaje escrito. Por poner un ejemplo y decirlo mediante una analogía, el texto escrito es como la partitura con que un músico escribe una sinfonía. No son sólo las notas musicales y las pausas que, con precisión matemática, anota el compositor en el pentagrama las que aseguran que otros músicos puedan interpretar una sinfonía exactamente como el compositor se la imaginó. Tampoco aseguran que todos los músicos que lean esa partitura se la imaginen de la misma manera. Existen diferencias entre la forma en que el compositor pensó la melodía y las formas como los diferentes músicos se la imaginan cuando leen el pentagrama, además de grandes diferencias al momento de plasmar esas ideas en notas musicales al momento de la interpretación artística. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Algo similar sucede con el lenguaje escrito. Cuando decimos algo, incluso la más racional de las teorías científicas, estamos presentando una manera muy personal de entender las cosas y de sentirlas. Nuestras palabras están cargadas de razón, pero también de pasión y de emociones. Hay formas más elegantes y simples de expresar cómo vemos el mundo. Hay expresiones que son más persuasivas que otras y de cuya formulación depende que nos motiven o no a creer en ellas y a actuar al amparo de su luz.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si esto es verdad con respecto al lenguaje hablado, y consideramos que gran parte de su significado y carga emotiva y persuasiva radica en las pausas, tonos, intensidades y cadencias con que se expresa, ¿cómo es posible transmitir ello con apenas un puñado de letras y unos cuantos signos de puntuación? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pues, mucho de esto no puede ser reproducido con los elementales signos de puntuación que utilizamos al escribir un texto pero, por otro lado, mucho sí puede ser transmitido si manejamos con destreza nuestro lenguaje, tanto oral como escrito. Sin embargo, si no dominamos siquiera estos signos elementales y no entendemos la lógica que existe en cada uno de ellos, jamás podremos expresarnos por escrito o comprender un texto impreso con un mínimo de destreza, e iremos por el mundo como los daltónicos, aquellas personas que padecen una enfermedad visual que les impide reconocer ciertos colores aun teniéndolos ante sus narices, mirando nuestro entorno no en su maravillosa gama multicolor, sino tan solo en un reducido puñado de grises. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En las páginas que siguen vamos a apoyarnos en el estudio del lenguaje hablado para así captar mejor la razón de ser de algunos signos de puntuación que nos permiten expresarnos y comprender con suficiencia los textos que leemos. Sólo de ese modo habremos dado un primer paso importante para dominar nuestro lenguaje y aventurarnos por el fascinante mundo de los libros, la fantasía, la imaginación, la creatividad y el conocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;SEGUNDA PARTE &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1. La entonación como elemento configurador de significado &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Si observamos el lenguaje hablado, no hay ningún signo acústico que marque el inicio y el final de cada palabra que pronunciamos. Hablamos agrupando grupos de sonidos que reúnen a conjuntos de sílabas, sean estas de una o de varias palabras. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ello, cuando pronunciamos, por ejemplo, un grupo de sílabas como: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;em&gt;Si-jo-ven &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Podemos entender el mensaje, de acuerdo a las pausas y a las inflexiones de voz que apliquemos, varios tipos de mensajes diferentes: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;¿Sí, joven?&lt;br /&gt;Sí, joven.&lt;br /&gt;Sí, joven…&lt;br /&gt;Sí, hijo, ven. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Como apreciamos, lo que nos permite determinar, sin lugar a dudas, el significado de las sílabas que pronunciamos, son las pausas y las inflexiones de voz que aplicamos al hablar; es decir, la entonación. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2. El sonido &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;Pues bien, cuando hablamos emitimos sonidos que reunimos en grupos. Estos grupos se conforman de acuerdo a ciertas pautas o señales acústicas determinadas, que se manifiestan aprovechando las siguientes cualidades del sonido:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;2.1.&lt;/strong&gt; El tono, o altura musical de un sonido. Las notas más altas son más agudas, y las más bajas, más graves. Como al hablar pasamos de notas más agudas, menos agudas, o de más graves a menos graves, nuestra entonación puede ser ascendente o descendente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;2.2.&lt;/strong&gt; La intensidad, o la mayor o menor fuerza que las sílabas tienen dentro de un mismo tono (las sílabas pueden ser, por tanto, fuertes o débiles). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2.3.&lt;/strong&gt; La cantidad, o duración de los sonidos. Según su duración, los sonidos pueden ser largos o breves. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3. Las agrupaciones silábicas &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;Entendemos por agrupaciones silábicas a los grupos en que se divide la masa sonora del lenguaje. Cada agrupación silábica puede estar constituida por una o más de una palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3.1. Los grupos de intensidad&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es importante destacar que en toda agrupación silábica hay una palabra a la que se subordinan fonética y semánticamente las demás. Es posible determinar esa palabra porque tiene el acento dominante de toda la agrupación de palabras y en ella se ubica la sílaba tónica que aglutina o congrega, como un imán, a todas las demás sílabas del grupo. A ese conjunto de sílabas así aglutinadas o reunidas se denomina grupo de intensidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Las unidades fonéticas superiores a las sílabas no son, pues, las palabras, sino los grupos de intensidad. Cuando hablamos, las palabras no cuentan, ya que no hablamos separando palabra por palabra, sino articulando agrupaciones silábicas estructuradas sobre la base de grupos de intensidad. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Un grupo de intensidad se pronuncia como si se tratase de un vocablo unitario de acentuación aguda, grave, esdrújula o sobreesdrújula. ¿Cuántas sílabas puede congregar un grupo de intensidad? El que pueda tener la palabra más extensa en español, pues en ese grupo de intensidad debe haber una sola sílaba con su acentuación aguda, grave, esdrújula o sobreesdrújula. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cabe destacar que, al hablar, estructuramos las pautas que nos permiten dar significado a lo que decimos también a través de las pausas que imponemos a nuestro discurso y los tonos agudos o graves con los que pronunciamos las agrupaciones silábicas, pues al hablar, de alguna manera cantamos o modulamos con distintos tonos las sílabas que pronunciamos. Cada persona modula y va dando pausas de una manera muy particular a sus palabras, y cada grupo o comunidad va, a lo largo del tiempo, decantando y consolidando una manera particular de hablar. Así, los arequipeños hablamos con un tono melódico diferente al de los cusqueños y de los limeños, y los peruanos hablamos con un tono o cantito diferente al de los colombianos, los mejicanos y los chilenos, por poner solo unos ejemplos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;3.2. Los grupos fónicos&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Como vimos en el párrafo anterior, cuando hablamos nos valemos de diversos códigos acústicos (pausas y tonos) que nos permiten guiar a quienes nos escuchan para que puedan captar, sin duda alguna, el correcto significado de lo que decimos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Resumiendo, uno de los códigos que utilizamos para precisar el significado de nuestro mensaje es el tono con que modulamos nuestra voz. En efecto, el tono que imprimimos a nuestra palabra no es monótono. Si nos percatamos, hay un cantito que hace que nuestra voz suba y baje a medida que pronunciamos un conjunto de sílabas; otro de los códigos que empleamos es la pausa que imprimimos entre grupo de sonido y grupo de sonido. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En ese contexto, un concepto importante: el grupo fónico. Entendemos por grupo fónico a la porción del discurso que está comprendido entre dos pausas sucesivas. Dicho grupo fónico es pronunciado con una modulación determinada, que pone de manifiesto un tono que va variando a medida que se pronuncia y que tiene diversas características al finalizar su pronunciación antes de una pausa. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La entonación con que se concluye un grupo fónico determina que nosotros sepamos si el significado de dicho grupo fónico está completo (inflexión de voz final descendente) o está incompleto (inflexión de voz ascendente). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ya que en el grupo fónico concurren los códigos entonacionales de intensidad, tono, cantidad y pausa, gracias a los cuales es posible dar unidad de significado básica a una porción del discurso, el grupo fónico es la unidad entonacional fundamental en el habla cotidiana. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En resumen, podemos decir que las modulaciones de nuestra voz constituyen la pauta maestra que permite que las palabras se modifiquen entre sí estructurando el significado de nuestro mensaje, la intención que tenemos al decir algo y la función de nuestro acto de habla. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4. Los tonemas &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/strong&gt;Como hemos visto, la inflexión final del tono de voz al pronunciar un grupo fónico tiene una especial importancia al hablar, pues nos permite estructurar la unidad de significado básica de un discurso. Esa inflexión final de voz se denomina tonema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los fines de nuestra comunicación en español, distinguimos cinco tipos de tonemas: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;4.1. Cadencia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Se produce con un descenso de la voz hasta un tono grave. En el lenguaje escrito se representa mediante el punto (.). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4.2. Anticadencia&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Se produce con un ascenso de la voz hasta un tono agudo. En el lenguaje escrito se representa mediante el cierre del signo de interrogación (?). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;4.3. Semicadencia&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Se produce con un descenso moderado de la voz hasta un tono semigrave. En el lenguaje escrito se representa mediante el punto y coma (;) y los dos puntos (:).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;4.4. Semianticadencia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Se produce con un ascenso moderado de la voz hasta un tono semiagudo. En el lenguaje escrito se representa mediante la coma (,) y los puntos suspensivos (…).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;4.5. Suspensión&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Se produce mediante el mantenimiento del tono de voz. Se representa mediante la coma (,) y los puntos suspensivos (…) .&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aplicando una escala gráfica para visualizar mejor estos cinco tipos de tonemas, podemos presentarlos así: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;TONO TONEMA SIGNO QUE LO REPRESENTA&lt;br /&gt;Agudo Anticadencia (?)&lt;br /&gt;Semiagudo Semianticadencia (,) (…)&lt;br /&gt;Medio Suspensión (,) (…)&lt;br /&gt;Semigrave Semicadencia (;)&lt;br /&gt;Grave Cadencia (.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5. La oración &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;Es la unidad significativa autónoma del discurso. Está constituida por una serie de palabras que configuran grupos fónicos con unidad semántica. Desde el punto de vista fonético, la oración está determinada por un grupo silábico articulado entre dos pausas y dos cadencias. En el lenguaje escrito, la oración es el grupo de sílabas comprendido entre dos puntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El lenguaje es una manifestación consustancial a nuestra naturaleza humana. Toda civilización ha desarrollado un lenguaje para posibilitar la comunicación entre los individuos que la conforman, y dichas manifestaciones grupales de lenguaje, vistas comparativamente entre sí, guardan manifestaciones comunes que las identifican a lo largo del tiempo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como el lenguaje es un producto de nuestra mente, debe adecuarse a las características, posibilidades y limitaciones de comprensión de los seres humanos. Por tanto, todo lenguaje debe estructurarse de acuerdo a nuestras capacidades de codificación de mensajes, captación de significado y comprensión. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una de las maneras en que el lenguaje se estructura para posibilitar la comprensión de los significados que proferimos o emitimos es el fraccionamiento del contenido en grupos de significados autónomos denominados oraciones. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Cómo distinguimos la existencia de estos grupos significativos autónomos u oraciones? Pues, como ya lo señalamos supra, en el lenguaje oral, a través de la inflexión final descendente del grupo fónico, y en el lenguaje escrito, a través del conjunto de palabras estructurado entre dos puntos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que alguien escucha un grupo fónico que se cierra con una cadencia, o inflexión final descendente, procesa esa unidad de significado básica y extrae la esencia del mensaje, como un peldaño en la serie de peldaños que conforman un mensaje más largo, articulando los mensajes parciales que integran una secuencia lógica y discursiva más grande. Al final, nuestra mente une esos peldaños u oraciones en el todo del mensaje que hemos recibido, entendiéndolo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al comenzar a emitir o escuchar un mensaje, nos encontramos, por decirlo así, al pie de una escalera que debemos de subir, peldaño a peldaño, oración tras oración para, finalmente, llegar a la cima de la escalera que nos permite comprender el significado total del mensaje o, lo que es lo mismo, elevarnos por sobre nosotros mismos gracias a la comprensión del significado que nos permite entendernos mediante el lenguaje.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ninguna persona, alfabeta o analfabeta, se equivoca normalmente con respecto a la identificación de estas unidades de significado básicas que son las oraciones, así no sepa siquiera lo que significa la palabra oración. Y no se equivoca, porque aprendió a identificar a las oraciones no a través de reglas gramaticales, sino a través de los tonemas de cadencia (o los tonos descendentes de nuestra voz) que dan forma a nuestras ideas enmarcadas entre los breves silencios que separan a las oraciones. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;5.1. Los actos de habla en la oración&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Como vimos al inicio de este texto, las palabras no solo nos permiten dar información que sea susceptible de verificación (determinar si lo que decimos es verdadero o falso) con respecto al mundo fáctico que nos rodea, o con respecto a su coherente articulación con relación a otros enunciados u oraciones. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Las palabras también nos permiten hacer actos de otro tipo, de otra índole. Así, mediante las palabras podemos informar, preguntar, dirigir, desear, expresar o hacer cosas como generar compromisos (comprar), asumir cargos o cambiar nuestra situación en la sociedad (contraer matrimonio). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;5.2. La independencia de la oración&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Como hemos venido reiterando, la característica fundamental de la oración radica en que es una unidad de significado independiente en el contexto de un mensaje. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;5.2.1. Entonación y dependencia de la frase&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Una oración contiene una o más frases. Cuando hay más de una frase, la entonación que imprimimos a la oración nos permite identificar las distintas frases que componen la oración y la relación que estas tienen entre sí. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el lenguaje hablado, los tonemas de anticadencia, semicadencia, semianticadencia y suspensión son las herramientas fonéticas que nos permiten identificar la relación que existe entre las diversas frases que conforman una oración y establecer el significado de la oración en su conjunto. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el lenguaje escrito, esta comprensión se da mediante los signos de puntuación que se colocan dentro de una oración, la cual se determina por su enmarcamiento por el punto. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5.2.2. Las oraciones interrogativas: su entonación y su nivel de independencia relativa&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Un caso especial a tener en cuenta es el de las oraciones que expresan preguntas. A diferencia del resto de oraciones, las oraciones interrogativas no terminan en cadencia. Ello se explica debido a que, si bien las oraciones interrogativas configuran por sí solas una unidad de significado independiente (entendemos el significado de una pregunto por sí misma), al mismo tiempo, toda interrogación implica la solicitud de una respuesta con la cual se cierra finalmente el acto comunicacional. Por tal motivo, las oraciones interrogativas no terminan en cadencia sino en anticadencia, pues dan a entender, con el tono ascendente con el cual terminan, que se espera del interlocutor la consiguiente respuesta que satisfaga la expectativa pendiente, con lo que culmina el acto comunicacional propuesto. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;TERCERA PARTE &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Entonación y signos de puntuación &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;Los signos de puntuación son aquellos signos que nos permiten registrar por escrito, aproximadamente, la entonación de nuestro lenguaje hablado. A continuación, un breve recuento de los usos más frecuentes de estos signos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1. El punto&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El punto (.) marca el final de una oración. Es el único signo que separa las oraciones entre sí. Fonéticamente hablando, corresponde a un tonema de cadencia seguido de pausa. Debe tenerse presente que siempre que coincida un tonema de cadencia y una pausa debe ponerse punto. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;Urania se echó a reír.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Mario Vargas Llosa: &lt;em&gt;La fiesta del chivo&lt;/em&gt;). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;1.1. El punto y seguido&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;Luego del punto y seguido se inicia siempre la siguiente oración con mayúsculas, en el mismo párrafo donde concluyó la anterior oración. Se escriben seguidas las oraciones que guardan una relación lógica o subjetiva entre sí.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;“Sus tres hijos se fueron de la misma manera. Despertándose aturdidos, temblando y sudando. Y tan débiles como si hubieran estado borrachos. No podían tenerse en pie. Trataban de andar, de bailar, y se caían.”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Mario Vargas Llosa: &lt;em&gt;El hablador&lt;/em&gt;). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;1.2. El punto y aparte&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;A fin de ayudar a la visualización de la estructura lógica de un texto y facilitar la comprensión de la evolución argumentativa, conviene estructurar el discurso escrito mediante párrafos. Dichos párrafos se marcan mediante el signo de punto y aparte. La siguiente oración luego del punto y aparte se escribe en línea distinta. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, el punto y aparte debe situarse allí donde el vínculo lógico o subjetivo que une a un conjunto de oraciones se debilita. Esto ocurre cuando un diferente enfoque u otra actitud en la exposición se ponen de manifiesto. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“En 1884 se formaba la ochava del portal de Flores, en la esquina de la Pontezuela, y Aquilino Cappeletti hace las bóvedas y el pavimento del portal de la cárcel.&lt;br /&gt;“El portal de San Agustín lo había construido Juan Albertozzi y, aunque casi lo había terminado en 1879, recién se le recibe la obra faltando los jarrones de fierro que debía colocar en el remate.”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Ramón Gutiérrez: &lt;em&gt;Evolución histórica urbana de Arequipa 1540-1990&lt;/em&gt;). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;1.3. El punto como signo de abreviatura&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;El punto se utiliza también para señalar la abreviatura de una palabra o la presencia de siglas o iniciales de un término. La presencia del punto como signo de abreviatura no determina que se inicie la siguiente palabra con mayúscula. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;em&gt;La U.N.S.A. se funda en 1828 (dando a entender que se está abreviando el nombre de la institución: Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa). &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;em&gt;D. Santiago Martínez (para abreviar el vocativo “Don”, término que viene del latín “Dóminus” [señor]).&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;em&gt;“El primer alegato por la Libertad de las colonias españolas de este continente fue obra del jesuita pampacolquino Juan P. Vizcardo y Guzmán.” &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;(Guillermo Zegarra Meneses: Arequ&lt;em&gt;ipa, en el paso de la Colonia a la República&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;2. La coma &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;La coma (,) es un signo de puntuación que delimita a las unidades lingüísticas dentro de las oraciones. En ese contexto, está ligado a la lógica y a la claridad expositiva del discurso. Desde el punto de vista fonético, representa al tonema de semianticadencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se aplica en los casos siguientes:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;2.1. Enumeración&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Para separar los distintos miembros de una enumeración, salvo cuando se vinculan mediante las conjunciones y, e, o, u. En esos casos, las vocales o conjunciones y, e, o, u reemplazan a la coma (,). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“Premunido de los tres tomos manuscritos del Diccionario de la Legislación peruana, llega a la capital en 1859. Su intención, como fluye de las declaraciones del propio autor, era conseguir el financiamiento necesario para publicar la obra en alguna de las prensas limeñas. Al año siguiente, Francisco García Calderón se vincula al círculo intelectual de arequipeños que residían en Lima, entre los que se hallaban José Gregorio Paz Soldán, Toribio Pacheco, Manuel Toribio Ureta, José Simeón Tejada y Benito Lazo.”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Carlos Ramos Núñez: &lt;em&gt;Historia del Derecho Civil peruano. Siglos XIX y XX&lt;/em&gt;. T.III).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“Arequipa ocupaba el séptimo lugar entre los departamentos más poblados del Perú, luego de Ancash, Puno, Cusco, Lima, Cajamarca y Junín.”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Ramón Gutiérrez: &lt;em&gt;Evolución histórica urbana de Arequipa 1540-1990&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;2.2. Expresiones incidentales&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Cuando la recta comprensión de una oración así lo requiere, se recurre a una frase que se inserta dentro de la oración para explicarla o ampliarla. Cuando dicha frase es indispensable y se une de manera estrecha al resto de la oración, no va coma. Sin embargo, cuando la frase no es indispensable se habla de una expresión incidental. En el caso de una expresión incidental, esta va entre comas, salvo cuando va al final de la oración, en cuyo caso al final va punto. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Fonéticamente hablando, una expresión incidental se caracteriza por conformar un grupo fónico intercalado dentro de una oración o construcción verbal unitaria. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“La arquitectura arequipeña fue la del maridaje entre el conquistador y el conquistado, la arquitectura colonial perfecta, quizá la más completa de las arquitecturas mestizas americanas.”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Héctor Velarde: &lt;em&gt;Arquitectura peruana&lt;/em&gt;). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;2.2.1. Dentro de las expresiones incidentales están los vocativos. &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;Por ejemplo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“Florita, cuéntele a don Pío todo cuanto acabo de decirle”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Flora Tristán: &lt;em&gt;Peregrinaciones de una paria&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“No sé, mi cadete”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Mario Vargas Llosa: &lt;em&gt;La ciudad y los perros&lt;/em&gt;). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2.2.2&lt;/strong&gt;. Se consideran también expresiones incidentales vocablos o frases tales como: pues, sin embargo, claro, es verdad, etc. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por Ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Será, pues, como usted está solicitando. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Además, han pedido a un brujo malo que le haga daño. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2.3&lt;/strong&gt;. &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Desplazamiento y signos de relieve&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Se emplea coma (,) para señalar la alteración del orden de los términos de una oración. Desde un enfoque fonético, se coloca coma para destacar los matices significativos que dichos desplazamientos suponen. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;em&gt;Postre, fue lo que pidieron. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;2.4. Ausencia de verbo&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Cuando se omite un verbo en una oración, ya sea porque se sobreentiende o porque ya fue citado previamente, va coma. Observando el caso desde una perspectiva fonética, va coma porque la ausencia de verbo se marca con un tonema de semianticadencia. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Bailó con todas una vez. Con Lula, dos veces. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;2.5. Condiciones, oposiciones y otros enfrentamientos&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cuando las frases que componen una oración tienen significados que se enfrentan entre sí, contrastando sus respectivos significados, va coma. Fonéticamente podemos explicar el uso de coma en estos casos porque dicho enfrentamiento se marca separando dichos grupos fónicos mediante una pausa y un tonema de suspensión o semianticadencia. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Es saludable, si no es en exceso. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Era un día lluvioso, pero el ambiente era festivo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;2.6. Reiteración&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;En el caso de expresiones que, sin ser enumeraciones, repiten un mismo concepto con el fin de aclararlo, reforzarlo, cargarlo de mayor valor expresivo o enriquecerlo en matices, dichas expresiones van entre comas, al igual que en el caso de las enumeraciones. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Aprendió a cabalgar a fuerza de intentarlo, intentarlo e intentarlo. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;–!Para, para, para! –rugía Antonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;3. El punto y coma &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Al igual que la coma, corresponde al punto y coma (;) delimitar o separar unidades textuales básicas dentro de la oración. Sin embargo, existen casos en que expresiones verbales que pueden constituir oraciones y que, por tanto, debieran ir entre puntos, se reúnen en una sola oración, por lo que van separadas por el punto y coma. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Desde la perspectiva fonética, podemos decir lo siguiente: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Mientras la coma corresponde a los tonemas de suspensión y semianticadencia, el punto y coma corresponde al tonema de semicadencia. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el caso del punto, corresponde a este signo el tonema de cadencia, en tanto que al punto y coma, como ya lo dijimos en el párrafo supra, corresponde el tonema de semicadencia. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Sus usos se dan en los siguientes casos: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;3.1. Coordinación copulativa, disyuntiva o adversativa en enumeraciones distributivas&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Se emplea el punto y coma para separar los miembros de las oraciones que contienen coordinaciones copulativas (y), disyuntivas (o) o adversativas (v.g. pero), que, siendo complejas (enumeraciones distributivas), incluyen comas o son extensas y requieren un tratamiento especial para facilitar su comprensión. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Los libros, que son de Juan, están en el estante; los cuadernos, que compramos todos, están en el armario, y los lápices de colores, que ganaste en la rifa, están en tu carpeta. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En términos de la fonética, podemos explicar este uso al considerar que hay oraciones que contienen enumeraciones cuyos miembros tienen dos o más grupos fónicos separados por comas. A fin de evitar confusiones y aclarar la lógica del texto, así como su significado, la entonación se hace más grave al final de cada miembro de la enumeración, concluyendo en una semicadencia, lo que justifica la colocación de punto y coma. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;3.2. Oraciones yuxtapuestas o con matices de significación &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;Como vimos al inicio de este parágrafo (ver supra, primer párrafo de §3.), se emplea punto y coma para separar oraciones que, pudiendo ser independientes e ir enmarcadas por el punto y seguido, se opta por presentarlas unidas en una sola oración porque guardan entre sí una estrecha relación de significado (semántica). En estos casos procede utilizar el punto y coma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“Nada extraordinario en su vestido: trajes de telas ligeras cortadas a la última moda de París; flores naturales en sus cabellos que son negros y brillantes; la mano blanca y cuidada; el pie pequeño y bien calzado con zapatos de raso; la carne morena, pero de buen color y los ojos negros”. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;(Sartiges y Botmiliau: &lt;em&gt;Dos viajeros franceses en el Perú republicano&lt;/em&gt;. Texto citado en el capítulo sobre Arequipa del libro &lt;em&gt;El Perú visto por viajeros&lt;/em&gt; [Recopilación y selección de Estuardo Núñez], haciendo referencia a la mujer arequipeña de comienzos de la República). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el compendio de normas de Ortografía, publicado por la Real Academia Española de la Lengua el 2011, se citan como ejemplos: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Lo ha hecho por el bien de su familia; no puede reprochársele nada. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Puede irse a casa; ya no hay nada más que hacer. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;En cuanto recibieron el aviso, salieron a buscarlo; aún estaba vivo cuando lo encontraron. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Desde un criterio fonético, cuando van enmarcadas por puntos se trata de oraciones independientes que constituyen grupos fónicos que concluyen en tonemas de cadencia, por lo que se justifica el uso del punto y seguido. Sin embargo, cuando se unen en una sola oración, fonéticamente hay una sutil diferencia; constituyen grupos fónicos que, dentro de la oración, concluyen en tonemas de semicadencia, por lo que se justifica el uso del punto y coma. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Conviene tener en cuenta que el uso, en este caso, del punto y coma es sutil y complicado, lo que, en caso de existir duda, es mejor recurrir al punto y seguido con el cual no hay pierde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4. Los dos puntos &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;Como en los casos de la coma, y el punto y coma, el signo de los dos puntos (:) delimita unidades sintácticas inferiores al enunciado (los dos puntos, al igual que la coma y el punto y coma, van dentro de una oración). Podemos decir que los dos puntos suspenden el discurso para llamar la atención con respecto a lo que se dirá a continuación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al igual que en el caso de la coma, y el punto y coma, los dos puntos delimitan un grupo fónico dentro de la oración. Los tonemas que representa los dos puntos (:) corresponden al de semianticadencia y suspensión. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los dos puntos se aplican en los siguientes casos: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;4.1. Anuncio&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Cuando un enunciado presenta otro enunciado verbal: cuando en una oración se anuncia una enumeración, cuando se presenta una cita textual o luego del vocativo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Los días de la semana son: lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Entonces el Presidente electo asumió el cargo con un lacónico: “Sí, juro”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Estimado Pedro: &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;4.2. Relación causal&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Para poner en evidencia la relación existente entre dos enunciados u oraciones (relación de causa-efecto, o cuando la oración o proposición que sigue resume lo anterior).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Mario Vargas Llosa es un gran escritor; recibió el Premio Nobel de Literatura el 2010. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Arequipa está en la cabecera del desierto de Atacama; su clima es seco y soleado. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Los excursionistas estuvieron deambulando sin sentido por varios días por el bosque; estaban perdidos. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5. El guion y las rayas &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;5.1. El guion (-)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;El guion (-) es una línea horizontal de menor longitud que la raya (–). Se emplea para separar sílabas dentro de una palabra. El criterio básico para ello es respetar la unidad silábica. Es decir que no se debe cortar una sílaba por la mitad. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es conveniente recordar que, en español, toda sílaba contiene al menos una vocal. Por eso, toda consonante, o secuencia de consonantes, ubicada al inicio de una palabra, forma sílaba con la siguiente vocal: &lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;te-lé-fo-no, ga-to, pla-to, pro-pi-na.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; Además, toda consonante o secuencia de consonantes al final de la palabra se agrupan con la última vocal:&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt; ré-cord, cla-vel, ma-mut. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cuando en una palabara una consonante está entre dos vocales, forma sílaba con la vocal posterior:&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt; u-na, e-ra, pe-ra. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los usos del guion: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;5.1.1.&lt;/strong&gt; Para separar una palabra al final de un renglón. Cuando el espacio al final de un renglón no es suficiente para escribir una palabra completa, esta se corta, dividiéndola en dos. Una parte va terminando ese renglón y la otra mitad va al inicio del siguiente renglón. En ese caso, va una línea al final de la mitad de la palabra que termina la línea: la palabra teléfono, que contiene las sílabas te, le, fo, no, se puede dividir de tres maneras: &lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;te-léfono, telé-fono, y teléfo-no. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5.1.1.1.&lt;/strong&gt; Cuando una palabra contiene h en medio de la palabra, se aplican las reglas que hemos visto como si la h no existiera. Así, al colocar el guion: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;5.1.1.1.1.&lt;/strong&gt; No deben separarse las letras de una misma sílaba: &lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;adhe-/sivo, inhi-/birse, trashu-mante.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;5.1.1.1.2.&lt;/strong&gt; No deben separarse las vocales unidas, pertenezcan o no a la misma sílaba: &lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;al-/cohol, co-/hibir.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;5.1.1.1.3.&lt;/strong&gt; Sí podrán separarse las palabras compuestas: &lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;des-hidratar, des-humanizar&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5.1.1.2.&lt;/strong&gt; Los dígrafos (letras compuestas de dos grafías) ll, rr y ch no se pueden dividir, pues cada dupla se considera un único fonema: &lt;em&gt;vi-/llano, cuartu-/cho, pre-/rrogativa&lt;/em&gt;. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5.1.1.3.&lt;/strong&gt; Independientemente de lo visto en el punto anterior, cuando en una palabra aparecen dos consonantes seguidas, generalmente la primera consonante inicia una sílaba y la siguiente consonante, la silaba posterior. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Debe tenerse en cuenta que las consonantes l y r, cuando siguen a otra consonante, no pueden separarse y siempre inician sílaba, porque constituyen un solo fonema: &lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;pri-merizo, clo-ruro&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5.1.1.4.&lt;/strong&gt; Cuando tres consonantes aparecen seguidas en medio de una palabra, se debe tener en cuenta lo siguiente: las dos primeras consonantes se pronuncian unidas a la primera vocal, en tanto que la tercera consonante va con la segunda vocal, salvo cuando entre las tres sílabas se hallan las consonantes l y r, en cuyo caso, como ya vimos, cuando siguen a otra consonante no pueden separarse e inician una sílaba: &lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;pers-picaz, ins-tar, com-pra&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5.1.1.5.&lt;/strong&gt; En el caso de que cuatro consonantes se presenten seguidas en una palabra, las dos primeras forman parte de una sílaba y las dos últimas inician la siguiente sílaba: &lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;cons-truyen, abs-tracto. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;5.1.1.6.&lt;/strong&gt; Las siglas, abreviaturas y acrónimos (o sea, siglas que por el uso reiterado constituyen un sustantivo con significado propio o son vocablos formados al unir la primera parte de una palabra y la segunda parte de otra palabra) no se dividen al final de renglón. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo: &lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;UNESCO&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; (siglas en inglés para United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization, o su traducción en español: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), &lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;em&gt;UNSA&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;(&lt;/span&gt;Univerisidad Nacional de San Agustín de Arequipa), &lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;UCSM&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; (Universidad Católica de Santa María), &lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;GRA&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; (Gobierno Regional de Arequipa), etc. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5.1.1.7.&lt;/strong&gt; La letra x ante vocal se considera siempre como inicio de sílaba, en tanto que la letra x ante consonante se considera siempre como final de sílaba: &lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;bo-xeo, inex-perto.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5.1.2.&lt;/strong&gt; Cuando el guion (-) se pospone o antepone a parte de una palabra, con ello se señala que dicha parte va al comienzo o al final de la palabra, respectivamente. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo:&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt; sub-, anti- contra-, o -lero, -eño, -uzco. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;5.1.3. También se emplea para unir palabras.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Por ejemplo: &lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;espectáculo infantil-juvenil, el acto comunicacional de la escritura-lectura, esa novela pertenece a la filosofía-ficción,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; etc.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;5.1.4. Para separar los elementos que constituyen una palabra compuesta. &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;Por ejemplo:&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt; jurídico-político, judeo-cristiano. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;5.2. Las rayas o guiones largos (–)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Puede usarse como signo aislado o como signo de apertura y cierre que enmarque la palabra o frase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Fonéticamente hablando, la palabra o frase enmarcada por rayas o paréntesis es pronunciada comúnmente con una mayor gravedad de tono, la cual diferencia la expresión del resto de la oración. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Tanto entre las rayas como entre los paréntesis cabe el uso de todos los signos de puntuación, con una diferencia muy importante: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Las rayas se emplean solo dentro de la oración, en tanto que los paréntesis se pueden emplear para encerrar tanto palabras solas, frases u oraciones; es decir que los paréntesis pueden incluir varias oraciones dentro de sí. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se emplean las rayas en los siguientes casos: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5.2.1.&lt;/strong&gt; Para encerrar palabras o frases que interrumpen el discurso.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“Hacia el norte de Yanahuara –y a corta distancia–, en un terreno más accidentado, se formó el caserío de Cayma.” .&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Ramón Gutiérrez: &lt;em&gt;Evolución histórica urbana de Arequipa 1540-1990&lt;/em&gt;). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5.2.2.&lt;/strong&gt; Para señalar cada una de las intervenciones de un personaje en un diálogo, a fin de diferenciar esas palabras de las del narrador. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“–Pero, Flora, ¿se da cuenta de lo que me pide?&lt;br /&gt;“–Para el verdadero amor nada es imposible, Zacarías”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Mario Vargas Llosa: &lt;em&gt;El paraíso en la otra esquina&lt;/em&gt;).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5.2.3.&lt;/strong&gt; Para señalar observaciones o aclaraciones del narrador en medio de las intervenciones de los personajes. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“–Leonor no debe saber una palabra –dijo Juan.&lt;br /&gt;“–Claro que no –dijo David–. Ni una palabra.”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Mario Vargas Llosa: “El hermano menor”, en &lt;em&gt;Los Jefes&lt;/em&gt;).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una nota final con respecto a la raya: es común el uso indebido de guion en lugar de la raya. Si bien es infrecuente que este uso indistinto de un signo por otro genere confusión, conviene respetar sus usos respectivos para no ir contra la preceptiva de la Academia y mantener la coherencia gráfica del texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;6. Los paréntesis &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;Los paréntesis ( ), al igual que las rayas, las comas y los corchetes, sirven para encerrar elementos incidentales o aclaratorios dentro de una oración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Se usan en los siguientes casos: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;6.1.&lt;/strong&gt; Para encerrar palabras, frases u oraciones que interrumpen el discurso. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La lluvia (un aguacero que se prolongó por varias horas en toda la comarca) sorprendió a los habitantes de esa zona del país, habitualmente seca y soleada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;6.2.&lt;/strong&gt; Para insertar en medio del texto algún dato.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;José Luis Bustamante y Rivero (1894-1989) es un ilustre arequipeño que fue Presidente Constitucional del Perú (1945-1948) y Presidente de la Corte Internacional de Justicia (1967-1969). &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;6.3.&lt;/strong&gt; Se puede utilizar para evitar introducir una opción en el texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Se necesita enfermera(o) para atender a anciana.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Se busca socio(s) para invertir en negocio de abarrotes.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;El (los) día(s) no laborables servirán para que se fumigue los locales.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;6.4.&lt;/strong&gt; Cuando se hace una cita textual, se emplean los paréntesis y en medio tres puntos suspensivos (…) para dar a conocer al lector que se está omitiendo parte del texto citado. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“La provincia de Arequipa envía al interior del país vinos espirituosos y aguardientes muy estimados que se elaboran en los valles de la costa (…)”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Sartiges y Botmiliau: Opus cit.). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;7. Los puntos suspensivos&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los puntos suspensivos (…) indican que se está interrumpiendo una frase u oración.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Desde un enfoque fonético, los puntos suspensivos corresponden a un tonema de suspensión o semianticadencia, seguido de una pausa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los puntos suspensivos son tres y solamente tres.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;7.1.&lt;/strong&gt; En las enumeraciones, se emplea al final para dar a conocer que se trata de un caso de &lt;em&gt;númerus apertus&lt;/em&gt; (o sea, una enumeración abierta o inconclusa, que no se agota en la expresión anotada, sino que admite otros casos similares no señalados expresamente en el texto)*. En este caso, los puntos suspensivos reemplazan al “etcétera”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;A comienzos del siglo XIX, el Perú producía vinos y pisco en los valles costeños como Pisco, Moquegua, Vítor… &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;7.2.&lt;/strong&gt; Cuando se quiere dar a entender al lector que en la formulación de la frase u oración ha mediado un instante de duda o vacilación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“Pero… las fantasías o locuras de su hija no lo explican todo, si me permite. –Hizo un largo paréntesis, esperando acaso un comentario del coronel o buscando las palabras apropiadas.”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Mario Vargas Llosa: &lt;em&gt;¿Quién mató a Palomino Molero?). &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;7.3.&lt;/strong&gt; Para dar a conocer que una frase u oración ha quedado incompleta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“–Mentira. Lo vas a matar. Yo te conozco.&lt;br /&gt;“–No lo haré –dijo David–. Si crees que ese miserable no merece un castigo…&lt;br /&gt;“–No me hizo nada –dijo Leonor, muy rápido, mordiéndose los labios.”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Mario Vargas Llosa: “El hermano menor”, en &lt;em&gt;Los Jefes&lt;/em&gt;).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;7.4.&lt;/strong&gt; Como vimos cuando hablamos de los paréntesis, se emplean los puntos suspensivos enmarcados entre paréntesis o corchetes para dar a conocer que en una cita textual se ha omitido parte del texto (ver §6.4).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;7.5.&lt;/strong&gt; Van los puntos suspensivos para dar a conocer que un texto conocido se ha interrumpido, dando por sobreentendido su final.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;No por mucho madrugar…&lt;br /&gt;Entenderán por las buenas o por las… &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;7.6&lt;/strong&gt;. Como un recurso falto de creatividad, en algún tipo de literatura de dudosa calidad suele emplearse puntos suspensivos para dar a entender entonaciones sentimentales &lt;em&gt;kitsch &lt;/em&gt;(cursis o de muy mal gusto). Es mejor no utilizar este recurso, que denota pereza intelectual o incapacidad expresiva, y procurar hacer un esfuerzo por plasmar con más claridad y precisión las emociones o sentimientos que se desean comunicar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;8. Los signos de interrogación y de exclamación&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tanto los signos de interrogación (¿?) como los de exclamación (¡!) son los signos entonacionales por excelencia. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los signos de interrogación se emplean para enmarcar enunciados interrogativos directos (enmarcan preguntas). Los signos de exclamación enmarcan enunciados exclamativos directos (enmarcan exclamaciones). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;¿Está copiando lo que digo? &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;¡Qué le pasa!&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Las oraciones interrogativas, al igual que los puntos suspensivos, terminan en anticadencias. La explicación de esta similitud fonética se debe a que, al igual que los puntos suspensivos, los signos de interrogación dan a conocer que una frase u oración se está interrumpiendo o quedando trunca. Ello, porque el acto de interrogar es un acto comunicativo que demanda una respuesta, por lo que se cierra recién cuando la respuesta se da. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“–¿Qué quieres ver? –preguntó.&lt;br /&gt;“–No sé –dijo ella–. Cualquier cosa.”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Mario Vargas Llosa:&lt;em&gt; La ciudad y los perros&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los signos de interrogación y los signos de exclamación son dos: los de apertura (¿¡) y los de cierre (?!), enmarcando la frase que conforma la interrogación o la exclamación. No se debe emplear en cada caso más de un signo de apertura o cierre, pues bastan para dar a conocer que se está ante una pregunta o exclamación. No porque se coloquen más, uno a continuación de otro, se incrementa el carácter interrogativo o exclamativo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Debido a influencias del inglés producidas especialmente en el ámbito del marketing, es común ver en diversos diseños publicitarios enunciados con solo signos de interrogación de cierre. Este uso es incorrecto, pues debe tenerse en cuenta que el inglés tiene modalidades sintácticas especiales para preguntar, lo que no se da en español, por lo que todo el sentido interrogativo de un enunciado recae exclusivamente en la presencia de los signos de interrogación de apertura y cierre. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Después de los signos de interrogación y exclamación no se coloca nunca punto. Ello, porque, como ya se vio, dichos signos corresponden a tonemas de suspensión o anticadencia, de manera que no se requiere otro signo para dar a conocer que hay un cambio en el tono al final de la oración. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“¿Cuáles fueron los problemas que enfrentó la física a fines del siglo XIX y en qué consistió la solución propuesta por Einstein?”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Juan Manuel Guillén Benavides: &lt;em&gt;Albert Einstein, o acerca de lo que nos dice la luz&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“–¿Al cine? ¿Quién?”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Mario Vargas Llosa: &lt;em&gt;La ciudad y los perros&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El signo de interrogación o de exclamación debe colocarse donde empieza la pregunta o la exclamación, aunque no coincida con el inicio de la oración. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“El hijo está emancipado por el derecho natural; y, en igual caso, un pueblo numeroso, que en nada depende de otro pueblo, de quien no tiene la menor necesidad, ¿deberá estar sujeto como un vil esclavo?”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Juan Pablo Viscardo y Guzmán: &lt;em&gt;Carta dirigida a los españoles americanos&lt;/em&gt;). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cuando se coloca el signo de cierre de interrogación o exclamación solo y enmarcado entre paréntesis (?) (!) se expresa duda, ironía o sorpresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;9. Los corchetes &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;El uso de los corchetes [ ] es similar al de los paréntesis, pues permiten dar información aleatoria o complementaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se usa en los casos siguientes:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;9.1.&lt;/strong&gt; Cuando en un texto enmarcado entre corchetes se desea hacer alguna precisión o incluir alguna información complementaria [Ver §6, uso de paréntesis, cuyo caso es equivalente al de corchetes]. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;9.2.&lt;/strong&gt; Al igual que en el parágrafo §6.4, señalado supra, se emplea corchetes enmarcando puntos suspensivos […] cuando se hace una cita textual, para dar a conocer al lector que se está omitiendo parte del texto citado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“El volcán de Arequipa es una de las más altas cumbres de la cadena de los Andes. Enteramente aislado, presenta un cono perfecto. La uniformidad de su color gris le da un aire de tristeza. […] Las nubes envuelven casi siempre la cima de la montaña […]Esta masa aérea de todos los tonos, posada sobre […] aquel gigante que oculta entre nubes su cabeza amenazadora, es uno de los magníficos espectáculos ofrecidos por la tierra a los ojos del hombre”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Flora Tristán: &lt;em&gt;Peregrinaciones de una paria&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;10. Otros signos de puntuación no entonacionales&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;10.1. Las comillas&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Las comillas no constituyen signos entonacionales. Existe gran variedad de comillas (“ ”, « », ‘ ’, &amp;lt; &amp;gt;), las cuales tienen, en términos generales, similar valor y uso. Sin embargo, se acostumbra usar las comillas simples (‘ ’ o &amp;lt; &amp;gt;) preferentemente dentro de un texto ya enmarcado por comillas dobles (“ ” o « »).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se emplean comillas para enmarcar textos en los casos siguientes:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;10.1.1.&lt;/strong&gt; Para reproducir citas textuales. Cuando la cita textual incluye varios párrafos seguidos, se coloca las comillas al inicio del primer párrafo, se reiteran las comillas de apertura al inicio de cada párrafo, y se cierra solo al final del último párrafo citado. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Como ejemplo, ver las citas que se presentan a lo largo del texto. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;10.1.2.&lt;/strong&gt; A diferencia de la raya, que sirve para no confundir lo dicho por los personajes entre sí y lo dicho por el narrador, las comillas se emplean para enmarcar lo pensado por los personajes, diferenciando ese texto de lo que corresponde a otros personajes o al narrador.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;«Fito, Fito Cebolla», pensó. ¿Lo quería o lo odiaba? No era fácil saberlo, pues despertaba en él uno de esos sentimientos difusos y contradictorios que eran su especialidad.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Mario Vargas Llosa: &lt;em&gt;Los cuadernos de don Rigoberto&lt;/em&gt;).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;–Pensaba en todo y en nada, mi cabo –tembló la voz de su adjunto–. Sentía ganas de fumar, pero no me levantaba para no despertarla. Qué raro estar acostado junto a ella. Qué raro pensar: «Si estiro la mano, la tocaré».&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Mario Vargas Llosa: &lt;em&gt;Lituma en los Andes&lt;/em&gt;). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;10.1.3.&lt;/strong&gt; Para destacar el uso impropio de una palabra o expresión.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Se aleja a pasos morosos y, un momento después, vuelve seguido de un “sambo”** bajito de overol azul […].&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Mario Vargas Llosa: &lt;em&gt;Conversación en la Catedral&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;10.1.4.&lt;/strong&gt; Para citar títulos de artículos, poemas, capítulos y, en general, unidades inferiores a libros, diarios y revistas. También se usa para citar cuadros, esculturas, etc., por constituir unidades inferiores de una muestra o exposición mayor.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Mario Vargas Llosa: “El hermano menor”, en Los Jefes. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Bernardo Bitti: “Virgen con el niño”. Óleo sobre lienzo. Iglesia de la Compañía, Arequipa.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;10.1.5.&lt;/strong&gt; Para enmarcar una palabra cuyo significado se desea aclarar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Mario Vargas Llosa emplea, al inicio de Conversación en la Catedral, erróneamente “Sambo” [especie de calabaza] en lugar de “zambo” [hijo de negro e india, o al contrario]. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;10.2. Las llaves&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Se emplea llaves { } para agrupar conjuntos u opciones a fin de realizar clasificaciones, o para elaborar cuadros que permitan visualizar mejor la estructura de una información determinada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;10.3. La barra&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Se usa la barra (/) en los casos siguientes:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;10.3.1.&lt;/strong&gt; En poesía, para demarcar los límites de los versos, que habitualmente van solos en renglones aparte, cuando se colocan juntos a renglón seguido.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“Cuando una alondra muere/ y se quiebra un designio entre sus pasos,/ cuando todo enmudece o el alba se retrasa/ y se extingue una hoja con un raro estertor,/ tú tienes la palabra que enciende la mañana,/ la obstinación que quiero, la voz fresca y contenta,/ y estableces los pies mientras tus dulces manos/ acarician las nubes.”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Édgar Guzmán: &lt;em&gt;Obra poética completa&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;10.3.2.&lt;/strong&gt; Por extensión a lo visto en el parágrafo precedente (§11.3.1), se emplea para señalar el cambio de línea, cuando un texto cuya separación en diferentes renglones es importante y se coloca, al momento de citarlo, a renglón seguido. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;La carátula del libro tiene la siguiente composición: Alcaldes/ de Arequipa/ desde 1539 a 1946/ Obra histórica, única en su género, por/ el ilustrísimo Monseñor Dr./ D. Santiago Martínez/ Arequipa, 1º de febrero de 1946 &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;10.3.3&lt;/strong&gt;. Tiene valor preposicional en expresiones tales como &lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;100 km/h&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;10.3.4.&lt;/strong&gt; Al igual que en el caso de los paréntesis (ver §6.3), cuando va entre dos palabra, o entre una palabra y un morfema (letra), indica la existencia de varias opciones. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el opúsculo sobre Ortografía publicado por la Real Academia Española de la Lengua el 2005 se pone por ejemplo el siguiente caso:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“Es el tipo de bromas y/o mentiras piadosas que Inés no soportaba” .&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;(Alfredo Bryce Echenique: &lt;em&gt;La vida exagerada de Martín Romaña&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;10.3.5.&lt;/strong&gt; Señala abreviaturas. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;10.4.&lt;/strong&gt; Signo de párrafo o parágrafo (§)&lt;br /&gt;Se emplea seguido de un número (según corresponda), a fin de indicar divisiones dentro de capítulos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Reiterados ejemplos de este uso se ven a lo largo de todo el presente texto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;10.5. El asterisco&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Se emplea el asterisco (*) como signo para llamar la atención con respecto a una particularidad dentro de un texto. En un texto, se recomienda utilizar de uno a cuatro asteriscos. Cuando es una llamada de atención para hacer una aclaración, esta suele ir al pie de página o al final del texto. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Un ejemplo de su aplicación la tenemos en el parágrafo §7.1 de este texto. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;------------------&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;*&lt;/strong&gt; En contraposición al &lt;em&gt;númerus clausus&lt;/em&gt;, que hacer referencia a una enumeración cerrada, en la que la enumeración solo incluye a los elementos señalados expresamente en el texto.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;**&lt;/strong&gt; Mario Vargas Llosa emplea, al inicio de Conversación en la Catedral, erróneamente “Sambo” [especie de calabaza] en lugar de “zambo” [hijo de negro e india, o al contrario].&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-3053328443090748637?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/3053328443090748637'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/3053328443090748637'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2012/01/manual-para-una-mejor-puntuacion-y-el.html' title=''/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-KJgKtvxXAfQ/Tx7IGe9QJKI/AAAAAAAAANs/D3JsjBnBIkg/s72-c/Abelardo%2BOquendo.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-4883399451392930926</id><published>2009-07-21T09:58:00.000-07:00</published><updated>2009-07-23T15:12:12.839-07:00</updated><title type='text'>Ecos Premio de Poesía Javier Heraud 2009</title><content type='html'>En www.pressperu.com:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.pressperu.com/index.php?option=com_content&amp;amp;task=view&amp;amp;id=5925&amp;amp;Itemid=38"&gt;http://www.pressperu.com/index.php?option=com_content&amp;amp;task=view&amp;amp;id=5925&amp;amp;Itemid=38&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el diario El Comercio&lt;br /&gt;&lt;a href="http://e.elcomercio.pe/101/impresa/pdf/2009/07/21/ECCU210709c4.pdf"&gt;http://e.elcomercio.pe/101/impresa/pdf/2009/07/21/ECCU210709c4.pdf&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Diario oficial El Peruano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elperuano.com.pe/edc/2009/07/01/cul4.asp"&gt;http://www.elperuano.com.pe/edc/2009/07/01/cul4.asp&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diario La Primera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.diariolaprimeraperu.com/online/especial/bastion-poetico_42399.html"&gt;http://www.diariolaprimeraperu.com/online/especial/bastion-poetico_42399.html&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-4883399451392930926?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/4883399451392930926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/4883399451392930926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2009/07/ecos-premio-de-poesia-javier-heraud.html' title='Ecos Premio de Poesía Javier Heraud 2009'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-8617034669879861408</id><published>2009-07-07T14:02:00.000-07:00</published><updated>2009-07-08T06:53:27.534-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía concurso'/><title type='text'>Ganadores Premio de Poesía Javier Heraud 2009</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SlSkB6qR6cI/AAAAAAAAANI/N336Nl5Ehqg/s1600-h/H+Yuen.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SlO5neUDuNI/AAAAAAAAANA/6l6lfUFBchc/s1600-h/AFICHE_YACANA.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5355828469676882130" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 140px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SlO5neUDuNI/AAAAAAAAANA/6l6lfUFBchc/s200/AFICHE_YACANA.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;julio de 2009&lt;br /&gt;&lt;a name="3185717774726696607"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://fundacionyacana.blogspot.com/2009/07/ganadores-del-concurso-de-poesia-javier_03.html"&gt;GANADORES DEL CONCURSO DE POESIA JAVIER HERAUD&lt;/a&gt; 2009&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_IBgKhWdrcAU/Sk4bEEdQuLI/AAAAAAAAAV0/gatoowFfphs/s1600-h/AFICHE_YACANA.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La FUNDACION YACANA, respetando la decision del jurado comunica que los ganadores del Primer Premio del Concurso de Poesia Javier Heraud 2009 son: &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SlSkXg5orXI/AAAAAAAAANQ/U7b-2clD00k/s1600-h/H+Yuen.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5356086580725984626" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 148px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SlSkXg5orXI/AAAAAAAAANQ/U7b-2clD00k/s200/H+Yuen.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El poemario PARAFERNALIA escrito por seudonimo LIVOR que pertenece a HUGO ANTONIO YUEN CARDENAS &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;y el poemario AGAPE DE ESPECTROS escrito por seudonimo SUA SIBILINO que pertenece a JULIO FELIX PINEDA MENDEZ&lt;br /&gt;Ellos se hacen acreedores de $1000 dolares cada uno y la edicion de su Poemario&lt;br /&gt;La FUNDACION YACANA premia al 2º y 3º puesto del CONCURSO DE POESIA JAVIER HERAUD 2009:&lt;br /&gt;2º puesto el poemario NOSTOS con el seudonimo de VALERY escrito por ERNESTO ZUMARAN ALVITEZ&lt;br /&gt;se hace acreedor a $. 1000 dólares americanos y publicación de su poemario&lt;br /&gt;Y el 3º puesto LA VOCACION DE SISIFO con el seudonimo MARCO AURELIO escrito por SAUL CHAHUAYO DURAN&lt;br /&gt;se hace acreedor a $ 500 dólares americanos y la publicación de su obra&lt;br /&gt;FELICITACIONES A TODOS NUESTROS GANADORES!!!!!!!&lt;br /&gt;Informamos que la Premiacion sera el dia 10 de julio en el Bar Yacana a las 7 pm estan todos invitados!!!!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://fundacionyacana.blogspot.com/2009/07/ganadores-del-concurso-de-poesia-javier_03.html"&gt;http://fundacionyacana.blogspot.com/2009/07/ganadores-del-concurso-de-poesia-javier_03.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-8617034669879861408?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/8617034669879861408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/8617034669879861408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2009/07/julio-de-2009-ganadores-del-concurso-de.html' title='Ganadores Premio de Poesía Javier Heraud 2009'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SlO5neUDuNI/AAAAAAAAANA/6l6lfUFBchc/s72-c/AFICHE_YACANA.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-169498536746627343</id><published>2008-11-06T15:56:00.001-08:00</published><updated>2008-11-06T16:22:53.646-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='SERIE HISTORIA DE INTRAMUROS'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='POESÍA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lydia Fossa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RESEÑA'/><title type='text'>PERÚ: PURA POESÍA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;strong&gt;Por: Lydia Fossa&lt;/strong&gt;, &lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;PhD&lt;br /&gt;Lima, Abril 2007&lt;br /&gt;* (Ártículo tomado del blog &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;a href="http://www.librosperuanos.com/autores/lydia-fossa1.html"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;http://www.librosperuanos.com/autores/lydia-fossa1.html&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Con motivo de la presentación de los premios Copé de poesía 2005, realizada el 29 de marzo en el Auditorio de Petroperú, he tenido la ocasión de escudriñar la poesía peruana última. Su lectura me ha dejado un sabor agradable en la boca: hay mucho talento poético en el Perú. Mujeres y hombres de todas las edades (desde los muy jóvenes: Braddy Romero nació el Cusco en 1989, Ana Cecilia Marín en Cajamarca en 1983 y Raúl Espinoza en Trujillo, 1980; hasta masters, como Mario Razzeto, Lima 1937 y José Tapia, Puno 1930) han competido y ganado un sitio importante en las letras nacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos poetas cubren cinco décadas de quehacer literario, de vivencias de la cotidianeidad peruana. Esa historia compartida, vivida intensamente es la que los conecta y le da un fuerte sentido de conjunto al grupo. Muchas de estas conexiones se dan a través de imágenes textuales que apuntan a la visualización de la poesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas imágenes aparecen en cada uno de ellos con sus enfoques particulares pero identificables, como una corriente sumergida que los aglutina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo aclarar que esta “visualización de la poesía” no es una representación “fotográfica” del hecho, acción o sentimiento. Más bien, los poetas se esfuerzan por distorsionar esas imágenes utilizando términos que, por su incongruencia contextual, nos arrebatan la representación cómoda que nos estábamos formando. Tienen sus propias reglas para manejar los puntos y las comas. No le quieren hacer la tarea fácil al lector: lo desestabilizan con palabras provocadoras por estar descontextualizadas, con puntuación inesperada, creando una sensación de alteración de la realidad al presentar, además, imposibilidades lógicas, como en las figuras de Picasso: se reconoce allí una figura a través del lente de la distorsión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El esfuerzo poético radica, entonces, en trabajar las imágenes de modo que, además de su originalidad, sean imposibles de verificar en la realidad. ¿Cómo se logra esta imposibilidad? Se trabaja disociando los niveles paradigmático y sintagmático de la lengua, de manera que no puedan ser conectados por el lector. Esta operación se hace no sólo a partir de términos aislados, inesperados, sino de contextos en los que ocurren hechos inverosímiles. Es decir, se provoca la desconexión a nivel terminológico o lexemático y también a nivel frasal y hasta contextual. Estas desconexiones generan desazón en el lector, quien se ve obligado a replantearse constantemente las imágenes que el texto va proponiendo. Se da un movimiento interesante, en el que el escritor va llevando al lector a un “lugar conocido” sólo para despistarlo y dejarlo a la deriva, hasta que vuelve a percibirse un hilo conductor que parece poder seguirse, pero no, y así sucesivamente. Esta continua recomposición de las imágenes requiere de un activo trabajo mental, que no todos están dispuestos a hacer. Los poetas se dirigen pues, a un lector atento y, si no lo encuentran, lo quieren formar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“... las letras de una frase&lt;br /&gt;sumergidas en mi infancia...” (Zegarra, (Premio Copé de Oro 2005) 2007:21)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Es un hombre de campo lleno de ciudad&lt;br /&gt;con ojos cargados de TV...” (Rodríguez, (Premio Copé de Bronce 2005) 2007:32)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“De la piel del tiempo, de los órganos diversos, de la materia&lt;br /&gt;caliente de la vida alzan vuelos cambiantes alfabetos que hacen&lt;br /&gt;piruetas en el aire.” (Jara, 2007:15)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La recompensa por este esfuerzo es una lectura más productiva porque nos permite trasladarnos al mundo del poeta, al mundo creado y al distorsionado. Se ha vencido ya la resistencia a lo que no cuadra con nuestra lógica, con lo esperado y lo acostumbrado. Las “transgresiones” de hoy son mucho más radicales: dejan atrás la métrica y se olvidan de la rima. Se han abandonado esos factores limitantes de la expresión y se busca ahora una sonoridad diferente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Sobre el viento ventol&lt;br /&gt;galopa galopín&lt;br /&gt;el Gato Gatol&lt;br /&gt;de corbata corbatín.” (Tapia, 2007:31)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“... los arándanos bailan el blues de la Atlántida sobre el lomo de las ballenas eléctricas...” (Marín, 2007:9)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí se observa la sonoridad que puede alcanzar la prosa poética, dejando atrás las estructuras que caracterizan la versificación española. Pero, quizás conciente de esto y como para balancear el rechazo de la herencia, la autora incorpora terminología peninsular: “... entre una fuente de gominolas (?) y otra de lonchas de jamón de York con gelatina de huevas de pescado y gambas...” (Marín, 2007:10).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sonidos vocálicos adiptongados /ui/, /ua/, /ue/, le dan un carácter de lamento al siguiente poema, de lamento por la guerra, el fuego y la muerte, todo ello dentro del ámbito de lo ‘no dicho’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lluvia de luz&lt;br /&gt;“Entre mi sandalia descosida&lt;br /&gt;se enreda el simún&lt;br /&gt;en plena noche de fuego.&lt;br /&gt;Allí mismo.&lt;br /&gt;Fusil en mano&lt;br /&gt;suplico&lt;br /&gt;y rezo a oscuras&lt;br /&gt;con el turbante arábigo&lt;br /&gt;para que la noche se vaya&lt;br /&gt;y que las lluvias de luz cesen&lt;br /&gt;y se evaporen como el agua&lt;br /&gt;en medio del desierto atrincherado.” (Ogosi, 2007:75)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La representación de imágenes a través de la palabra se ha transmutado en representación de ambientes, reflejos y, sorprendentemente, colores, máximo punto de lo visual:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Alma se ducha con nieve. Se enfunda su vestido de novia. Se maquilla con un algodón impregnado en cocaína y polvos de talco. Se pone su collar de perlas y entra en la cocina: se sirve un vaso de leche del frigorífico. Prepara una salsa mayonesa a base de claras, harina, ajo, nata y extracto de marfil, se la da de comer a un cisne que vive con ella...” (Marín, 2007:10)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El énfasis en lo visual nos lleva naturalmente a la intertextualidad poesía/cine, tal como se esperaría en una poesía volcada a las imágenes como la peruana de hoy. Hay alusiones a películas impactantes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En esta ciudad de&lt;br /&gt;Angeles donde vienen&lt;br /&gt;a morir las visiones de Wenders y Alberti” (Zegarra, 2007:19)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;o a actividades cotidianas, entre las que tiene primacía como experiencia el ver cine que deja huella en la sensibilidad y, por qué no, en la inspiración:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Esto lo comprendiste de vuelta de la filmoteca,&lt;br /&gt;después de una película de Saura.” (Zegarra, 2007:24)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cine habita la poesía, y en el cine el poeta encuentra más quehacer poético.&lt;br /&gt;Nuestros poetas presentan situaciones de violencia con violencia. La violencia aparece en casi todas las obras antologadas. Se puede tratar de la violencia política, como en Carlos Huamán (Ayacucho 1962), en versos que suenan a epitafio y que podría ser la letra del himno a las víctimas de la violencia en el Perú:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Donde escriben los relámpagos&lt;br /&gt;vuelvo a estirar mis huesos&lt;br /&gt;para que me reconozcan mis asesinos.” (2007:41)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;o la violencia contra la mujer en Rocío Silva Santisteban (Premio Copé de Plata 2005 – Lima, 1963)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“... cómo olvidar ese olor que sube por mi cuerpo&lt;br /&gt;una babosa, pegajoso, leche agria&lt;br /&gt;cerveza y vómito negro, rencor y cólera&lt;br /&gt;... sus pelos en mi boca, la&lt;br /&gt;arcada al fondo de mi garganta&lt;br /&gt;y esa otra boca, la pistola...” (2007:20)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y en el rol del poeta en una guerra, de Chrystian Zegarra (Premio Copé de Oro 2005– Trujillo, 1971)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Un poema es un campo de batalla. Escribo con el fusil en la mano y la mente&lt;br /&gt;Anclada en la trinchera de mi época.” (2007:27)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como una influencia del arte literario oriental, los autores nos ofrecen verdaderos ejemplos de condensación poética, como este ‘haiku’ que concentra la biografía de Yarín (Callao, 1970) en cinco líneas u once palabras:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Esperé años&lt;br /&gt;fui maleza&lt;br /&gt;fui monja&lt;br /&gt;fui loca&lt;br /&gt;soy luna llena.” (Yarín, 2007:18)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ronald Portocarrero (Arequipa, 1950) también destila con cuidado, hasta la esencia, su visión de Nazca:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estacas en la arena&lt;br /&gt;“En Nazca se mira el cielo&lt;br /&gt;bajo los pies.&lt;br /&gt;Cada estrella es un paso&lt;br /&gt;cada constelación&lt;br /&gt;un cuerpo entero&lt;br /&gt;el tiempo&lt;br /&gt;un parpadeo&lt;br /&gt;el movimiento&lt;br /&gt;un potro salvaje&lt;br /&gt;que se amarra a una estaca.&lt;br /&gt;Todo es silencio y viento&lt;br /&gt;una costumbre que se aprende&lt;br /&gt;mirando el suelo&lt;br /&gt;sujetando el corazón&lt;br /&gt;a otra estaca.” (2007: 37)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La economía de palabras es, pues, otra característica de esta poesía última, como en Rodríguez (Puno, 1974), Premio Copé de Bronce 2005:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Víctima I&lt;br /&gt;La muerte es una mujer de piernas largas que camina apurada en la ciudad.” (2007:29)&lt;br /&gt;o en Alarcón (Lima, 1973):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“el amor&lt;br /&gt;es sólo&lt;br /&gt;dos&lt;br /&gt;silencios&lt;br /&gt;esperando” (2007:62)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay términos ni imágenes superfluas; todas llevan una carga concreta, específica. Están allí por algo. Esto da la impresión de frialdad, cálculo e intelectualidad porque esta poesía está afinada como un buen motor, está lubricada a la perfección, está elaborada para decir sólo lo que tiene que decir.&lt;br /&gt;Un ejemplo de poesía intelectual es el de Mario Razzeto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Bertolt Brecht, el poeta, en la noche estrellada, viene a hablar conmigo.&lt;br /&gt;Tenemos muchos planes. Lo primero: cantar a plena voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, ya se verá. El siglo está rodando todavía.” (2007:54-55)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este grupo de autores muestra otra línea en común: el interés por su materia prima, la lengua. El lenguaje tiene prioridad, y también lo tiene el léxico, la palabra, la sílaba y aún la letra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Padezco este deslinde de vocablos&lt;br /&gt;al borde de mi lengua que&lt;br /&gt;se multiplica en una camada de&lt;br /&gt;palabras sobre estas hojas diagonales.” (Zegarra, 2007:20)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“A veces camino muy de madrugada&lt;br /&gt;recogiendo&lt;br /&gt;hojas secas como palabras&lt;br /&gt;palabras muertas como aves.” (Rodríguez, 2007:24)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la vez que es una poesía eminentemente de orilla (de mar, lago o río), sus autores son oriundos de la costa, de la sierra o de la selva, y también es transnacional; es decir, recoge y abarca más allá de los límites geográficos del país. Se aprecia una rica internacionalización de los poetas, quienes incluyen en sus imágenes locales las de otros lares y añaden términos en inglés, en francés o en latín, por ejemplo, a sus obras:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Whitman –complacido– contempla&lt;br /&gt;la escena desde su cama&lt;br /&gt;y piensa que los poetas&lt;br /&gt;de Camden&lt;br /&gt;escriben en el aire...” (Chiri, 2007:46 – 47)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Dicen que en Sorrento&lt;br /&gt;Nietzsche comenzó a volverse loco.&lt;br /&gt;Pobre.&lt;br /&gt;Debió quedarse mucho tiempo&lt;br /&gt;Contemplando la difícil sonrisa de los peces.” (Cisneros, 2007:43)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los poetas peruanos también se alimentan de los extranjeros: hay alusiones a Walt Whitman, a Vicente Huidobro, a Friedrich Nietzsche, John Keats, Bertolt Brecht; préstamos concientes o inconcientes de Pablo Neruda, de Emily Dickinson; y entre los peruanos influyentes están: Blanca Varela, Emilio A. Westphalen, Carlos Oquendo de Amat, Antonio Cornejo Polar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es curioso que los poetas de hoy prácticamente no incluyan terminología en lenguas nativas andinas en su producción. Es cierto que en su mayoría se trata de poetas urbanos, pero es la urbe la que ha recibido una gran cantidad de migrantes internos cuya lengua materna debe haber sido quechua o un castellano con rasgos quechuas, el castellano andino. Tenemos algunas muestras, todas en poetas mujeres:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La abuela q’aspichakicha vuela ahora al ras de la sangre y vela el sueño del río.” (Castro, 2007:93).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con su nota de: “dénse el gusto de aprender quechua, pues.” (2007:93), Tania Castro (Lima, 1973) nos conmina, guiñándonos el ojo, a volcarnos hacia lo nuestro. Y continúa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Sí, pues, abuela pinchinkucha...” (2007:14)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Interesante el hecho de asociar el quechua con la abuela. La lengua de los ancestros pertenece al pasado rural; la lengua castellana a la generación de hoy, al urbano. Pero, no es tan fácil abandonarla, se aferra a las personas, flota en el ambiente. Se va muriendo, pero no se le puede matar, como diría Vallejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Pirkas regadas por ambos lados del camino.” Y “Chunniqwasi (qué hay dentro de las casas?), son dos incorporaciones quechuas (énfasis añadido) al paisaje ayacuchano de Silva Santisteban (2007:17).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los anglicismos tenemos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“esta no man’s land del precipicio / antesala del infierno.&lt;br /&gt;... de espaldas a estos matorrales&lt;br /&gt;en que me adentro como un stalker que&lt;br /&gt;devela ante sus ojos el engaño” (Zegarra, 2007:13)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“... quiero que salgas en el who’s who...” (Silva Santisteban, 2007:35)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“... una piojosa sale en The Peru Report...” (Silva Santisteban, 2007:35)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Tengo como joby hacer cañas de pescar...” (Rodríguez Castillo, 2007:22)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Aunque se ha detectado varios tipos de intertextualidad entre géneros: poesía/cine, poesía/periodismo, poesía/ensayo, la que más me ha llamado la atención es el de la poesía/pintura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta última puede aparecer como un elemento más de la poesía, como en Zegarra:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Pero yo prefiero el beso de Klimt en&lt;br /&gt;una cama de oro, que me acoge lenta” (2007:21)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;o, ser parte integral de la poesía, como en el caso de&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;strong&gt;Hugo Yuen&lt;/strong&gt;. &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#663333;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;El tiene dos piezas antologadas. Cada una, “Oleo 2” y “Oleo 3”, corresponde a un cuadro del padre jesuita Bernardo Bitti (Camerino, Italia, 1548 – Lima, 1610), alojadas en la Iglesia de la Compañía en Arequipa. Por eso, seguramente, el título de “Historias de extramuros” que le da a su colección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Oleo 2” está inspirado o, mejor dicho, motivado, por la visión de la pintura, por el título dado al cuadro, Las lágrimas de San Pedro, y por el efecto que la obra tiene sobre el poeta. Diremos que su poema es una representación textual de lo pictórico, un texto que reclama lo visual mientras invoca, cual plegaria, la piedad del Altísimo: “Orando, espero la mañana...” (2007:68). No está tratando de reemplazar una por otra; patentiza la relación pintura/poesía como expresiones que se enriquecen mutuamente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Las imágenes que somos y que habitan&lt;br /&gt;en este cuadro, en este templo...” (2007:68)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el “Oleo 3”, Cristo resucitado, se amplía esta intertextualidad de manera más evidente, hasta incorporar a la arquitectura, otro arte representativo, habitáculo de la pintura y del poeta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La Compañía de Jesús&lt;br /&gt;percibo en esta iglesia...” (2007:69)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poeta no deja que nos olvidemos que estamos ante una imagen recreada en medio inanimado, no sólo un cuadro, sino quizás también una escultura:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Envuelto en un aire acartonado,&lt;br /&gt;su cuerpo se levanta en esta iglesia.&lt;br /&gt;Lo pinté resucitado y yo perduro&lt;br /&gt;Deambulando entre las bancas de este templo.&lt;br /&gt;Lo pinté desnudo en su palabra. Lo pinté... (2007:70)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poeta habla por el pintor o el pintor utiliza al poeta para expresar, intemporalmente, las intenciones y motivaciones que lo llevaron a realizar esa pieza pictórica. El poeta se expresa mediante las formas y los colores, su público se amplía cuando el poeta utiliza las palabras como una paleta, como una caja de resonancia que llega a un público distinto frente al cual renueva y actualiza el efecto que provoca la pintura. Son dos expresiones artísticas que funcionan al unísono o también, en el presente caso, secuencial e independientemente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“... una duda transita en mi palabra,&lt;br /&gt;y en la tarde sus colores se esparcen con el aire&lt;br /&gt;conmoviendo sus matices por etapas.” (2007:71)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;El trabajo de Rocío Silva Santisteban, ganador del Copé de Plata 2005, es también una muestra de intertextualidad de géneros: el informe y la poesía. “Las hijas del terror” está basada en declaraciones de mujeres ante la Comisión de la Verdad y Reconciliación, especialmente la de Giorgina Gamboa. La autora no sólo se inspiró en sus palabras, sino que asumió su nombre como seudónimo. Es decir, asumió la “persona” de Gamboa para expresarse, no por ella, sino como ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Este libro es un homenaje a mujeres que ... han luchado por la justicia y la vida. Su testimonio, otorgado d la Comisión de la Verdad y Reconciliación es uno de los relatos más impactantes sobre violencia contra la mujer durante el conflicto. Este testimonio ha sido, es y será fuente de enseñanza y prueba de la valentía de una mujer cuando enfrenta a la memoria y toma la palabra.” (Silva Santisteban, 2007:73).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parte de la satisfacción de encontrar tantos talentos de la poesía en el Perú es la constatación de una fuerte motivación personal para dedicarse a ese arte. Ese ejercicio se ha realizado a pesar de tener que enfrentarse a las condiciones más adversas imaginables: padres que consideran que hacer literatura es cosa de flojos y vagos; profesores y tutores que sostienen que leer y escribir es perder el tiempo tontamente; compañeros que tildan de sabihondos (en el mejor de los casos) a quien vive entre libros; autoridades que no apoyan a artistas, gobiernos de todo nivel que no auspician talleres creativos. En general, la sociedad le ha asignado a la literatura una connotación negativa: no es productiva, no sirve para nada, no da de comer, es banal. Pero, por el contrario, la literatura es la esencia de la conciencia y la identidad de un pueblo; es su alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Gracias a Dios que existe el Premio Copé! Es una de las pocas islas a cuyas costas varan los náufragos del proceloso mar de la literatura sin apoyo ni auspicio. Los artistas escriben “a su costa y mençión”, en sus “horas libres”, cuando no trabajan o cuando ya trabajaron para poder costear su “vicio”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo sería el Perú si los municipios y los gobiernos de toda instancia financiaran actividades creativas? ¿Cómo será un país que estime a sus artistas, que los exhiba con orgullo en el mundo entero? ¿Cómo sería si hubiera un Pablo Cateriano en cada empresa estatal, para estatal y en cada empresa privada? Una persona que, como él, apostara por la capacidad creativa de los peruanos y se jugara por apoyarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaríamos mucho más cerca al paraíso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los poetas no tendrían que escribir en el micro, viajando entre El Callao y La Molina, o en sus casas, a las dos de la mañana cuando hay paz y tranquilidad aunque se duerma menos, o en servilletas de bares y cafés, porque no hay mejores espacios para ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Textos comentados:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antología de los ganadores y finalistas de la XII bienal de poesía “Premio Copé 2005”, Petroperú, 2007&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rodríguez Castillo, Luis: El monstruo de los cerros, Premio Copé de Bronce, XII bienal de poesía “Premio Copé 2005, Petroperú, 2007&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silva Santisteban, Rocío: Las hijas del terror, Premio Copé de Plata, XII bienal de poesía “Premio Copé 2005, Petroperú, 2007&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zegarra Benites, Chrystian: Escena primordial y otros poemas, Premio Copé de Oro, XII bienal de poesía “Premio Copé 2005, Petroperú, 2007&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poetas antologados (en orden de aparición):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Marín Arana, Ana Cecilia&lt;br /&gt;2. Quintanilla H., Henry&lt;br /&gt;3. Jara, Luis Fernando&lt;br /&gt;4. Valdivia Cornejo, Marcela&lt;br /&gt;5. Yarin Eskenazi, Débora Milagros&lt;br /&gt;6. Villalobos Mestanza, David Gerardo&lt;br /&gt;7. Piscoya Huamán, Mauricio&lt;br /&gt;8. Paredes Fuentes, Hugo&lt;br /&gt;9. Ortiz Fernández, Carolina&lt;br /&gt;10. Rodríguez Castillo, Luis Alberto&lt;br /&gt;11. Zumarán Alvítez, Ernesto Benigno&lt;br /&gt;12. Tapia Aza, José&lt;br /&gt;13. Zas Friz de Col, Rossano&lt;br /&gt;14. Portocarrero Portocarrero, Ronald Gonzalo&lt;br /&gt;15. Medina Egoavil, Luzgardo&lt;br /&gt;16. Huamán López, Carlos&lt;br /&gt;17. Cisneros Sánchez, Renato Daniel&lt;br /&gt;18. Chiri Jaime, Sandro&lt;br /&gt;19. Gómez Castillo, Mauro Arturo&lt;br /&gt;20. Mazzetti, Giuliana&lt;br /&gt;21. Razzeto, Mario&lt;br /&gt;22. Mendoza Roca, Norman Antonio&lt;br /&gt;23. Ybarra, Rodolfo&lt;br /&gt;24. Alarcón Gálvez, Rogerio&lt;br /&gt;25. Torres Oré, Milton Joel&lt;br /&gt;26. &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;strong&gt;Yuen Cárdenas, Hugo Antonio&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;27. Quiroz Ávila, Rubén Alfredo&lt;br /&gt;28. Ogosi Garay, Claudio&lt;br /&gt;29. Aburto Zolezzi, José&lt;br /&gt;30. Espinoza Lecca, Raúl Eduardo&lt;br /&gt;31. Romero Ricalde, B. Braddy&lt;br /&gt;32. Falconí U., José Luis&lt;br /&gt;33. Musse Carrasco, Ricardo Santiago&lt;br /&gt;34. Castro Gonzales, Tania&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-169498536746627343?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/169498536746627343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/169498536746627343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/11/lydia-fossa-phd-lima-abril-2007-con.html' title='PERÚ: PURA POESÍA'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-6344656515948743244</id><published>2008-07-09T12:37:00.000-07:00</published><updated>2009-04-22T13:17:11.507-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derecho'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Artículos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RESEÑA'/><title type='text'>LA ENSEÑANZA DEL DERECHO O LOS MOLINOS DE VIENTO</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/Se97NplU8kI/AAAAAAAAAM4/IYkS-_JKhTo/s1600-h/pluma.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 64px; height: 128px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/Se97NplU8kI/AAAAAAAAAM4/IYkS-_JKhTo/s200/pluma.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327612358633517634" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por Hugo Yuen&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis de la educación en el Perú, la crisis universitaria y la crisis de la enseñanza del Derecho se traducen en una cada vez más aguda crisis social y política (recordemos que los abogados son los arquitectos de la sociedad en la que vivimos y en la que vivirán nuestros hijos, de modo que, a peores abogados, fiscales, notarios y jueces, peor estructura legal tendrá nuestro país, repitiéndose el fenómeno en aumento constante), que va desde la crisis en la administración de justicia, hasta la crisis de la formalidad empresarial y la falta de institucionalidad generalizada en el país. En suma, el sistema educativo que forma a los líderes y constructores de la institucionalidad del país está quebrado. Ante ello, Gorki Gonzales, profesor principal de la facultad de Derecho de la PUCP, abogado y docente ha dedicado la mayor parte de su actividad profesional a repensar y reformular la enseñanza del Derecho desde la universidad en la que trabaja, expande en este libro ("La enseñanza del Derecho o los molinos de viento: Cambios, resistencias y continuidades". Palestra Editores, 226pp. Lima, 2008) las fronteras de su reflexión y generaliza su análisis a todo el sistema formativo de los operadores jurídicos del Perú. Aquí algunos comentarios:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro es importante porque, ante la total ausencia de información de campo: encuestas, sondeos de opinión, focus group, datos estadísticos, sistematización y procesamiento de información a nivel de universidades y del sistema universitario en su conjunto, Gorki Gonzales emprendió la titánica tarea de recopilar dicha información, consolidarla, sistematizarla, interpretarla y darle sentido. Por ello, su reflexión sobre la realidad universitaria no es teórica y abstracta, sino que se funda en el conocimiento al detalle de la situación del sistema universitario y judicial, dos áreas en donde antes de este trabajo no existía una información cuantificada y disponible. Qué situaciones extremas, qué casos paradójicos, que problemas y qué sorpresas ha arrojado este cúmulo de números agrupados y ordenados?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro es valioso también porque no se limita a dar cuenta de la situación del sistema universitario, sino que empalma este análisis con la situación del problema judicial, cotejando problemas y posibilidades. Es curioso, pero de los dos grandes proyectos con financiamiento internacional para la reforma del Sistema de Justicia en el Perú (el del Banco Mundial con 20 millones de dólares y el de Jusper con 15 millones de dólares) ninguno ha tomado en serio la recomendación del informe de la Ceriajus de incidir en la reforma judicial reformando también la enseñanza y formación de los futuros abogados que actuarán en el sistema judicial. Ojalá que a partir de este libro se inicien verdaderos esfuerzos por entender que el sistema judicial no es sólo edificios y computadoras, sino gente capacitada y moralmente condicionada a actuar correctamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dividido en tres capítulos, que son, en verdad, cada uno, un artículo publicado independientemente, se reúnen ahora en este volumen de 224 páginas, abordando el escenario de la enseñanza del Derecho en el Perú desde tres ópticas específicas: "La enseñanza del Derecho en un escenario de cambios" (La crisis de la enseñanza del Derecho en el sistema universitario y una propuesta de solución), "Enseñanza del Derecho y Modernización" (la crisis del sistema judicial y su solución desde la enseñanza del Derecho(, y "Los titulados en Derecho" (la Globalización como posibilidad y reto en la formación del abogado y su ejercicio en la sociedad contemporánea, desde el Perú y desde la provincia). Formar abogados y ciudadanos del mundo en una aldea global que integre las particularidades de la provincia y la gran urbe, sobre la base de criterios de justicia, democracia, institucionalidad y no exclusión. Un sueño? Una utopía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este joven abogado doctorado en Italia y profesor visitante en Europa y Estados Unidos, se atreve a lanzarse, premunido de su libro y sus ideas, en pos de estos nuevos molinos de viento: los retos de formar abogados para un país mejor. Más aún, pretendiendo hacer justicia en un país endémicamente injusto y víctima de injusticias históricas. En fin, no deja de ser fresco y alentador el paisaje social que nos permite ver a estos nuevos quijotes del Derecho que no se contaminan con coimas y que no hipotecan su alma al mejor postor o en los vericuetos de un poder judicial húmedo y mohoso física y moralmente. ¿Tendrán éxito en su aventura intelectual? Leamos el libro o, mejor aun, conversemos con su autor para ensayar una respuesta.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-6344656515948743244?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/6344656515948743244'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/6344656515948743244'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/07/la-enseanza-del-derecho-o-los-molinos.html' title='LA ENSEÑANZA DEL DERECHO O LOS MOLINOS DE VIENTO'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/Se97NplU8kI/AAAAAAAAAM4/IYkS-_JKhTo/s72-c/pluma.gif' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-5123455985807186333</id><published>2008-06-07T16:51:00.000-07:00</published><updated>2008-10-01T13:16:03.444-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derecho'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ENTREVISTA'/><title type='text'>Entrevista a Gorki Gonzales: "Acerquemos las Facultades de Derecho a la realidad"</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SEthyjuIo9I/AAAAAAAAAGg/KDkP3CZyv2Y/s1600-h/P5310003.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;Por &lt;em&gt;Hugo Yuen&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Gorki Gonzales Mantilla, Dr. en Derecho por la Universidad de Pisa (Italia) y coordinador de la Maestría en Derecho, con mención en Política Jurisdiccional de &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SEtjtL9va9I/AAAAAAAAAGw/B0Iru4im0t4/s1600-h/P5310003.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5209367021941124050" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SEtjtL9va9I/AAAAAAAAAGw/B0Iru4im0t4/s320/P5310003.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;la PUCP, pone el dedo en la llaga de la reforma de la educación jurídica en el Perú, tema que expuso, ante los decanos de todas las universidades del país, como parte de un estudio que le fue encargado por al Academia Nacional de la Magistratura.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Cuenta la memoria popular que en cierta ocasión, cuando el General Sánchez Cerro, entonces Presidente de la República, pasaba frente al edificio en construcción de lo que sería el actual Palacio de Justicia, comentó, no sin sardónico afán: “¿No será mucho Palacio para tan poca Justicia? Muchas décadas después, más allá de la infraestructura necesaria, ¿cómo se encuentra la formación académica de los futuros abogados, fiscales y magistrados en cuyas manos recae la difícil tarea de resolver entuertos y consolidar la institucionalidad legal del país?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Esa frase, que se le atribuye a Sánchez Cerro, nos hace recordar que los estudios de derecho en el Perú se desenvuelven en una realidad con profundos problemas de fragmentación social, exclusión y desigualdad.&lt;br /&gt;Y, sin embargo, la formación legal es, al mismo tiempo, el factor predominante del discurso necesario par legitimar las instituciones públicas y su uso instrumental adquiere un significado superlativo cuando se trata de argumentar posiciones para defender intereses en el ámbito de lo judicial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Entonces…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Ello ha llevado a que entremos al siglo XXI con 38 mil 147 postulantes a Derecho en nuestro sistema universitario; a que existan 98 universidades en nuestro sistema de educación superior; que de las 22 universidades que rige el Conafu, 8 (o sea el 36.36%) tengan como sede Lima; que 14 universidades hayan creado 32 filiales autorizadas en otras zonas distintas a su sede de funcionamiento, y que existan 23 filiales autorizadas que brindan la carrera profesional de Derecho, muchas de las cuales no cuentan ni con un abogado titulado como coordinador, ni con bibliotecas especializadas, ni con syllabus propios, ni con información de la línea de carrera de sus profesores, por poner sólo unos elementos indicativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Eso con respecto a las filiales autorizadas; pero ¿qué hay con respecto a las no autorizadas?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Por supuesto que el panorama no queda ahí. Existen casos como el de la Universidad Alas Peruanas, que ofrece estudios de Derecho en filiales no autorizadas por el Conafu en Abancay, Cajamarca y Cusco. También está la Universidad Privada San Pedro, que ofrece la carrera de Derecho sin autorización del Conafu en Huacho, Huaraz y Caraz. Y no debe pasar desapercibido el sutil caso de las denominadas subsedes en Puno e Ilave de la universidad Néstor Cáceres. En fin, más allá de las cifras, el panorama que presentan las denominadas filiares es dramático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Con ese número de facultades de Derecho, ésta debe ser la carrera más poblada del país…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;En efecto. Sobre un total de 53 facultades de Derecho, existen 54 mil 954 alumnos matriculados en Derecho en todo el país. Sin embargo, conviene analizar a las facultades de Derecho que tiene mayor número de postulantes a la carrera judicial.&lt;br /&gt;De las 53 facultades de Derecho existentes, sólo 10 aportan el 83.26% de los miembros de la judicatura del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Eso con respecto a las facultades. ¿Qué hay con respecto al contenido curricular que se imparte en ellas?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Además de los problemas expuestos, debemos tener claro que, históricamente, el carácter de la enseñanza jurídica en el país ha buscado servir como instrumento de una concepción formalista, heredera de la codificación europea del siglo XIX. Es, pues, una tradición donde prevalece la exégesis de las normas legales, con una escasa, marginal o nula preocupación sobre las relaciones entre el Derecho y la vida social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Tal vez por ello Manuel Gonzales Prada sentenció con una frase lapidaria: "En la abogacía, como en un sepulcro voraz e insaciable, se han hundido prematuramente muchas inteligencias, quizá las mejores del país", en alusión a la falta de espíritu crítico que imperaba.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Sí. Sin embargo, así como la cultura jurídica que practica una dogmática sin crítica ha servido para crear un escenario teñido de exclusión, basado en el formalismo , también puede contribuir a establecer las bases de una cultura democrática desde el ejercicio de la función judicial, es decir, desde el papel del juez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;¿Es esa la importancia del rol del abogado en la sociedad actual?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;En Occidente y en nuestros países, los abogados cumplen un rol fundamental con respecto a la Democracia. Esta se sostiene en los Derechos, y los abogados cumplen una función estratégica en la configuración del significado y sentido de estos Derechos. Los abogados son jueces, fiscales, notarios públicos, abogados, etc.; en suma, son quienes terminan dándole sentido a las instituciones jurídicas que legitiman el sistema político. No entender la relación que existe entre la formación legal del abogado y el papel que desempeña en la sociedad, es negar la realidad. En otras palabras, las facultades de Derecho no sólo forman abogados; también tienen incidencia en la manera en que se estructura el sistema, la Democracia y los Derechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo esto, las facultades de Derecho tienen una responsabilidad institucional fundamental que, diría yo, involucra incluso la esfera política, no sólo por el tipo de labor que realizan, sino también por el tipo de producto (los abogados y su rol social) que resulta de su actividad&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SE2j4XW6LGI/AAAAAAAAAG4/7DjFZF1tcPY/s1600-h/P5260067.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5210000532675636322" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SE2j4XW6LGI/AAAAAAAAAG4/7DjFZF1tcPY/s320/P5260067.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;¿Cómo hacerlo? &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En principio, se debe destacar el esfuerzo de la Academia de la Magistratura por reflexionar sobre el problema y propiciar acuerdos en el sistema educativo jurídico que canalicen lo ya diagnosticado por la CERIAJUS en su Plan Estratégico para la Reforma Integral de la Administración de Justicia. Ese es un paso importante hacia el cambio.&lt;br /&gt;Luego, el paso no deja de ser largo y, con seguridad, tortuoso. Se hace indispensable, por ejemplo, ajustar la normatividad relativa a la creación de universidades y filiales. Supervisar su correcto funcionamiento e, incluso, clausurar las filiales de las universidades que funcionan en forma irregular. Se hace necesario constituir un sistema de acreditación universitaria que asegure altos niveles de calidad en la formación jurídica, normar el sistema de reclutamiento de profesores de Derecho e instituir un régimen homogéneo de la carrera docente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;¿Y en cuanto a la enseñanza misma del Derecho?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Se debe poner fin a la perspectiva formalista, codiguera, amparada en manuales descriptivos y acríticos. Se debe romper con el formalismo jurídico y propiciar la afirmación de valores democráticos desde la perspectiva del Estado Constitucional.&lt;br /&gt;En fin, reconceptualizar la función del docente de Derecho es modelar la nueva cultura jurídica del país. Esa es la piedra de toque de una Reforma Judicial profunda y verdadera. Eso implica acercar el Derecho a la Realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-5123455985807186333?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/5123455985807186333'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/5123455985807186333'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/06/acerquemos-las-facultades-de-derecho-la.html' title='Entrevista a Gorki Gonzales: &quot;Acerquemos las Facultades de Derecho a la realidad&quot;'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SEtjtL9va9I/AAAAAAAAAGw/B0Iru4im0t4/s72-c/P5310003.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-3083064431829037588</id><published>2008-05-07T18:40:00.000-07:00</published><updated>2008-10-01T13:15:47.670-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='COMUNICACIONES'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='EMPRESARIAL'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELACIONES PÚBLICAS'/><title type='text'>CORPORACIÓN CERVESUR: 104 AÑOS HACIENDO EMPRESA PARA EL PERÚ</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Por &lt;em&gt;Hugo Yuen&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(*) Publicado en la Revista de la Sociedad Nacional de Industrias (febrero 2002)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt; Las empresas que conforman el grupo ostentan una facturación anual de más de 100 millones de dólares.&lt;br /&gt; Decenas de miles de familias dependen directa e indirectamente de los puestos de trabajo que crean sus negocios.&lt;br /&gt; Colocando sus productos en los competitivos mercados de 21 países de América, Asia y Europa, Corporación Cervesur genera divisas para el desarrollo del país.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando en 1898 Ernesto Günther, con un capital de dos mil libras, funda la empresa que dio origen a la CORPORACIÓN CERVESUR, no atisbó cómo la filosofía empresarial que inculcó en la corporación desde sus inicios se constituiría, con el paso del tiempo, en el más grande patrimonio empresarial del grupo hasta convertirla en la sólida corporación que es, participando activamente en diversos sectores de nuestra economía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día, con más de un siglo de existencia, la corporación continúa por el mismo camino de liderazgo, desarrollo e innovación que fue impreso por su fundador y que le ha permitido la diversificación de sus inversiones y el fortalecimiento de cada una de las empresas que la integran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LAS EMPRESAS &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con una facturación anual que supera los 100 millones de dólares, CORPORACIÓN CERVESUR está conformada por un grupo de exitosas empresas que compiten en los sectores industrial, agroindustrial y de servicios, diversificación que es resultado de la constante búsqueda de oportunidades de inversión que ha permitido la consolidación del holding. Conforman la corporación las siguientes empresas: CREDITEX; ALPROSA; TRANSALTISA; COMERCIO, SERVICIOS E INVERSIONES; PROAGRO; SERVICIOS AÉREOS AQP; ANACONSA, e INMOBILIARIA 301. Adicionalmente, CORPORACIÓN CERVESUR detenta una participación importante en AFP Profuturo, Compañía de Seguros La Positiva, Corporación Aceros Arequipa, Investa S.A.B., Investa Consultores y Edificaciones El Pacífico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CREDITEX es una empresa dedicada a la actividad textil que ha logrado ubicarse en el primer lugar en su sector a nivel nacional. Cuenta con diferentes plantas industriales ubicadas en Lima, Sullana, Piura, Trujillo y Pisco y es el principal exportador peruano de prendas de tejido plano para las más reconocidas marcas internacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALIMENTOS PROCESADOS S.A. (ALPROSA) está dedicado a la fabricación de alimentos enriquecidos lácteos, papillas infantiles y alimentos balanceados para el sector pecuario. Su producción se apoya en equipos de última tecnología y una cuidadosa selección de materias primas e insumos. Ello permite obtener alimentos de alta calidad en total concordancia con las normas y estándares internacionales que establece la FAO y la Organización Mundial de la Salud.&lt;br /&gt;TRANSALTISA S.A. es una empresa proveedora de soluciones logísticas integrales que en los últimos años ha logrado una amplia cobertura nacional incrementando su capacidad de transporte y basando su desarrollo en innovadores y eficientes sistemas de operaciones, brindando sus servicios hacia Perú, Chile, Bolivia y Ecuador a través de sus divisiones de transporte de hidrocarburo, transporte minero y transporte de manufacturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;COMERCIO, SERVICIO E INVERSIONES S.A. es una agencia de Publicidad Integral que ofrece una amplia gama de servicios publicitarios y marketing, cuenta con personal calificado de amplia experiencia, así como sistemas y equipos de última tecnología. CSI opera en las siguientes áreas de especialización: Investigación de Mercados; Asesoría de Marketing; Diseño y Creatividad, y Producción de Elementos Publicitarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PROCESOS AGRO INDUSTRIALES S.A. (PROAGRO) es una empresa dedicada a la agroindustria de exportación. Las labores de esta empresa involucran a PROCAMPO, dedicada exclusivamente a la labor agrícola, y a PROAGRO, encargada de la gestión comercial. El principal producto de exportación de PROAGRO es el espárrago verde fresco, habiendo desarrollado otros productos de exportación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SERVICIOS AÉREOS AQP S.A. (AQP) es una empresa aérea de servicio no regular con una posición consolidada en el sector de la aviación comercial. A su vez, AQP Viajes y Turismo desarrolla operaciones vinculadas a la organización de eventos. Recientemente se ha incorporado a la más grande y reconocida cadena mundial de viajes, American Express Corporate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ANALISTAS Y CORREDORES DE SEGUROS S.A. (ANACONSA) es una empresa dedicada a la asesoría y corretaje de seguros, siendo en la actualidad una de las organizaciones más importantes del rubro. Su estrategia de atención al cliente, basada en brindar un servicio integral, le ha permitido ampliar sus operaciones en todo el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;INMOBILIARIA 301 S.A. Creada con el objetivo de comprar, vender y administrar inmuebles, la empresa se dedica también a negociar inversiones en la bolsa de valores, por lo que INMOBILIARIA 301 opera dos áreas consolidadas: La división inmobiliaria y la división inversiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;APOSTANDO POR EL PERÚ&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, independientemente del éxito alcanzado por cada una de estas empresas, tal vez la principal contribución de CORPORACIÓN CERVESUR al país sea ser generadora de divisas por su actividad exportadora y ser fuente de empleo, pues sus productos llegan a 21 países de América, Asia y Europa, propiciando que la frase “Hecho en el Perú” sea sinónimo de Calidad. Asimismo, en la actualidad más de 2800 trabajadores, y decenas de miles de familias dependen directa e indirectamente de los trabajos que la corporación genera ya sea en la agricultura, la industria o el comercio a lo largo y ancho del territorio nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andrés von Wedemeyer, Presidente Ejecutivo de CORPORACIÓN CERVESUR, es claro cuando afirma que “No es posible que las empresas generen riqueza y propicien su desarrollo si, al mismo tiempo, no actúan directamente en favor del desarrollo de la sociedad que las cobija”. Así, CORPORACIÓN CERVESUR no sólo ha creado valor para sus productos a lo largo de su extensa historia empresarial, sino que también lo ha hecho para el Perú en su conjunto y para cada comunidad en la que se desenvuelve.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-3083064431829037588?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/3083064431829037588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/3083064431829037588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/05/corporacin-cervesur-104-aos-haciendo.html' title='CORPORACIÓN CERVESUR: 104 AÑOS HACIENDO EMPRESA PARA EL PERÚ'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-4756304133008613325</id><published>2008-05-07T18:25:00.000-07:00</published><updated>2008-10-01T13:17:09.893-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='COMUNICACIONES'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='HISTORIA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='EMPRESARIAL'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELACIONES PÚBLICAS'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ENTREVISTA'/><title type='text'>JOSÉ GARCÍA CALDERÓN: “CLARO QUE EN LA VIDA TAMBIÉN HAY PESADILLAS, PERO MIS SUEÑOS ME HAN AYUDADO A SUPERAR LAS PESADILLAS”</title><content type='html'>&lt;em&gt;Publicado el 2002 en diarios de Arequipa&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Hugo Yuen&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;José García Calderón Bustamante, Vicepresidente de Corporación Cervesur, es, qué duda cabe, uno de los últimos patricios de la Arequipa de siempre. Su participación en la vida empresarial de la ciudad se remonta a hace poco más de medio siglo, tiempo en el cual su admirable tesón ha sido soporte fundamental para varias de las empresas más importantes de la región y del país. Abogado, ex Alcalde de Arequipa y empresario, en marzo último celebró 50 años como Miembro del Directorio de Corporación Cervesur, grupo económico nacido en Arequipa, uno de los más importantes del Perú y que, en más de un siglo de existencia empresarial, se ha constituido en la corporación heráldica del sur del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nacido en Arequipa el 20 de febrero de 1922, hijo de Juan Manuel García Calderón Romaña y doña Jesús Bustamante de la Fuente, José García Calderón es el tercero de cinco hijos. Estudió en el Colegio La Salle de Arequipa, siendo discípulo del hermano Anselmo María. Se graduó como abogado en la Universidad Nacional de San Agustín (institución que en 1998 lo nombró Profesor Honorario de su Facultad de Derecho); es socio fundador de su estudio de abogados. Ha sido Alcalde de Arequipa durante 1958 y 1959. Miembro del Directorio de Corporación Cervesur desde el 5 de marzo de 1952, fue elegido Presidente del Directorio el 5 de febrero de 1975, cargo que ocupó hasta marzo de 2000. Ese mismo año fue nombrado Vicepresidente del Directorio, cargo que desempeña actualmente. Es Presidente del Directorio de la Mansión del Fundador S.A.. y Euromotors S.A. Es también Vicepresidente del Directorio de las diversas empresas que conforman la Corporación Cervesur, las mismas que son representativas de los sectores textil, transportes, agroindustrial, turismo, inmobiliario, agricultura, seguros y publicidad integral. En 1962 fundó el Banco del Sur del Perú, del que ocupó la Vicepresidencia del Directorio durante varias décadas. En su calidad de empresario, ha sido elegido en repetidas oportunidades miembro del Directorio de la Cámara de Comercio e Industria de Arequipa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo ello, José García Calderón no solo es la memoria viva de los últimos 80 años de historia de nuestra ciudad, sino que, además, se constituye en fuente permanente de optimismo, capacidad emprendedora y amor por Arequipa. La presente entrevista, realizada en marzo último, procura ser tanto un acercamiento como un reconocimiento y homenaje al hombre, al empresario y al arequipeño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace 50 años se inician sus actividades empresariales. ¿Recuerda en qué circunstancias se produce ello?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad es un poco más de medio siglo, porque cuando era estudiante universitario ya trabajaba en algunos quehaceres empresariales. Allá por el año 1945 consolidé una herencia que tenía mi padre, hice junto con mis hermanos un arreglo familiar y pasamos a ser propietarios y a administrar esta hacienda que se hallaba entre Arequipa y Puno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo se llamaba la hacienda?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coline. Era una sociedad. Sociedad ganadera La Cabaña, se llamaba. El manejo de la hacienda era sumamente difícil, muy complicado, pues había que trabajarla con mucho empeño. Estaba entre 4mil y 5 mil metros de altura. Yo ayudaba a mis hermanos, que eran los que trabajaban esto directamente. Primero mi hermano Fernando y después Luis. Pero yo estaba siempre al tanto y colaborando en todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué tipo de ganado criaban allí?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alpacas. Como usted sabe estos animales tienen hasta 12 colores naturales, de los cuales el de mayor demanda en el extranjero es el blanco. Nosotros trabajamos durante 17 años para conseguir un 95% de lana blanca en nuestra hacienda, y lo logramos, sólo por cruce de ejemplares, mediante un trabajo metódico con mi hermano, que es ingeniero agrónomo,. Ese fue un trabajo estupendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, luego vino la Reforma Agraria y todo ese trabajo de años desapareció. Ahí está el fundo, botado, abandonado, porque los pequeños propietarios no pueden trabajar en tierras tan difíciles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El inicio de mi trabajo fue en realidad ese. Por eso fui nombrado Gerente de la Asociación de Criadores Lanares, lo que me permitió enterarme de todo el movimiento de la ganadería del sur de ese entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Y su ingreso a la Corporación Cervesur?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi primer cargo en la Corporación Cervesur fue de Secretario del Directorio. Posteriormente fui nombrado Director Suplente, con el encargo expreso de trabajar en la lotización y venta del fundo Ongoro de la Corporación, que tenía mil hectáreas en Majes. La corporación no quería mantener la propiedad de ese fundo porque ya se hablaba de la Reforma Agraria, se presentaban proyectos y se hacían mil cosas. Entonces, a la vez que tenía mi oficina y trabajaba en la asociación, me dediqué a este encargo con gran dificultad en ese momento, pero al final se cumplió con lotizar y vender el fundo, con lo que la corporación no tuvo nada que perder con la Reforma Agraria. Ese primer nombramiento de Director Suplente fue hace 50 años. Fue un 5 de marzo hace medio siglo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí, durante varios años, trabajé en diferentes cosas, pues el cargo de Director no era precisamente muy activo, pese a que el encargo de la venta del Fundo Ongoro tomó varios años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Y cómo surge la idea de crear el Banco del Sur?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La creación del Banco del Sur fue parte de un proceso grande y complejo, en el que también se descentralizó la banca estatal (en 1958 el Banco Central Hipotecario abrió, por ejemplo, una oficina en Arequipa; en 1964 lo hizo el Banco Industrial). En 1962, el mismo año en que se crea el Banco del Sur del Perú también se crea la Caja de Ahorro y Préstamo para Vivienda (la Mutual Arequipa).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo acogí la idea de don Javier Belaúnde, que era Diputado por Arequipa, quien nos propuso la formación de un banco regional en la ciudad. Acogí esa idea y la extendí, entre otros, a quienes me habían acompañado cuando fui Alcalde y que habían trabajado tan sacrificadamente conmigo, invitándolos a formar este Banco y a comenzar esta aventura, porque en aquel entonces fue una aventura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Así se conformó el Directorio?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un principio sí. Luego fue cambiando un poco. Fuimos llamando a gente notable que se incorporó poco a poco al grupo. EI Ing. Francisco Valencia Paz fue nombrado desde un inicio Presidente del Directorio y yo Vicepresidente, y ahí permanecí trabajando indirectamente, desde esta mi oficina, durante 35 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pero usted también forma parte de otros Directorios...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con ese grupo de emprendedores amigos formamos otras empresas: Arequipa Motors, que después fue Chevrolet Arequipa y ahora se llama Sur Motors. Luego, con otro grupo más o menos parecidos de ocho amigos fundamos Divesa, que era la distribuidora de Volskwagen, que trabajó muchísimos años, pero que por la crisis no pudimos mantenerla operando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sin embargo, hace poco creó usted Euromotors...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, sí, con tres amigos y teniendo la participación de algunos capitales extranjeros, formamos una empresa en Lima para recuperar la representación de la Volswagen y Audi, porque la habían dejado los antiguos concesionarios y estaba por perderse. Así que formamos Euromotors, que es una empresa para la representación en el Perú de Volskwagen, Audi, la Fiat española y la checoslovaca también. Es una empresa que va creciendo exitosamente y empezamos a salir a otros mercados fuera de Lima. Actualmente mi hijo Francisco es el Gerente de la empresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sin embargo, hay un lapso de 2 años –entre 1958 y 1959- en que usted renuncia a la Corporación Cervesur...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí. Dejé la Corporación porque el año 1958 fui nombrado Alcalde de Arequipa. Entonces preferí apartarme temporalmente de la Corporación porque, como ser Alcalde de la ciudad es siempre un cargo difícil, pues tiene tanto sus posibilidades de éxito como de fracaso, opté por renunciar a todo cargo en la Corporación por espacio de 2 años, tiempo que ejercí la alcaldía de la ciudad. En ese lapso me dediqué alma vida y corazón a la Municipalidad de Arequipa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Siendo usted Alcalde de la ciudad se produjo el terremoto de 1958, ¿verdad?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es. A los pocos días de que yo jurara al cargo de alcalde se produjo el terremoto de 1958, que fue devastador. Ese terremoto nos tomó totalmente desprevenidos. Fueron años feroces, angustiosos. Sobre todo al comienzo. Lograr que se promulgara la Ley de la Junta de Rehabilitación de Arequipa fue sumamente difícil y nosotros, con el Ejecutivo, que presidía el Dr. Manuel Prado Ugarteche, .logramos conseguir el apoyo de las Cámaras en el Congreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Se tuvo que concertar posiciones con diferentes sectores políticos que tenían propuestas particulares? Nos referimos, específicamente a la Democracia Cristiana...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Democracia Cristiana que estaba en el Congreso con una buena representación por Arequipa (Julio Ernesto Portugal y Mario Polar Ugarteche en el Senado, y Javier de Belaúnde, Jaime Rey de Castro, Roberto Ramírez del Villar, Héctor Cornejo Chávez y Jorge Bolaños en Diputados), presentaron por su lado otros proyectos, pero finalmente logramos compenetrarnos y hacer uno solo que fuera apoyado tanto por nosotros, que éramos nombrados por el Ejecutivo en ese entonces, como por la bancada de la oposición en las Cámaras, que era, en efecto, la Democracia Cristiana. Así se aprobó la Ley que creó la Junta de Rehabilitación de Arequipa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Esa Ley, la 12972, se promulgó el 27 de marzo de 1958, es decir, apenas dos meses y medio después de producido el terremoto. Fue un tiempo récord. ¿Qué recuerda usted del momento de su promulgación?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue un éxito para Arequipa. El mismo Presidente de la República, el Dr. Prado, vino hasta Arequipa para entregárnosla personalmente. Es cierto que el 20% de las rentas eran para la Municipalidad y el 80% para la Junta. Pero ambas instituciones trabajaron juntas ardorosamente, no sólo los dos años en que fui yo Alcalde, sino posteriormente también, con la Junta de Obras Públicas, La Junta de Rehabilitación, y se logró un éxito que siempre ha sido reconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Dónde se produjo la entrega de la autógrafa de la Ley?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Municipalidad, en el antiguo Salón porque en ese entonces estaba todavía en reconstrucción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Dónde funcionaba la Municipalidad cuando usted era Alcalde?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Municipalidad funcionaba ahí mismo, pero era un local pequeñísimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿No funcionó en alguna época en donde queda ahora la Biblioteca Municipal?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, eso fue mucho antes. En mi época funcionaba ahí la Municipalidad pero era tan sólo un callejón largo donde estaban todas las secciones. Era poco funcional e incómodo. En mi gestión se compró la casa de a lado y el solar que daba a espaldas del Municipio, que da a Palacio Viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros dejamos todas estas propiedades listas para que, quien nos sucediera hiciera el Palacio Municipal. Él reconstruyó todo. Así, el nuevo Palacio Municipal se comenzó en mi época y se terminó dos o tres períodos después. Hay una placa al ingreso de la Municipalidad que da cuenta de los Alcaldes que intervinimos en la construcción del edificio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Esa labor por la ciudad que usted desarrolló en aquella oportunidad tuvo múltiples reconocimientos, pero hay uno especial, que le hizo el gobierno Venezolano. ¿Nos puede referir cómo fue?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Producido el terremoto, Venezuela hizo una donación para los damnificados de Arequipa y su Embajador vino acá a constatar como se había invertido los fondos de la donación. En la Municipalidad, que administró estos fondos, se procedió a mostrarle las obras ejecutadas, así como la documentación correspondiente, y quedó tan impresionado por los trabajos efectuados así como por el orden administrativo con que se había procedido, que tuvo la gentileza de propiciar que su gobierno me otorgara la Orden de Miranda. Un honor inmerecido, por supuesto, pero que acepté por el pueblo de Arequipa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Y las restauraciones de casonas coloniales en las que ha estado empeñado toda su vida...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la familia de mi suegro, la familia Portugal, hicimos la Galería Colonial y salvamos ese viejo inmueble que estaba prácticamente en la ruina, restaurándolo y conectándolo con una galería comercial vecina -dicho sea de paso, fue un trabajo muy duro convencer a los otros dueños para que aceptaran la conexión, pero al final se hizo y la Galería Colonial fue tanto un éxito comercial como un aporte también para Arequipa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es interesante porque son pocos los empresarios arequipeños que, aparte de hacer empresas, también hayan apostado con cariño, con especial dedicación, a la recuperación del patrimonio arquitectónico de la ciudad.&lt;br /&gt;Es una combinación de placer, de gusto y de añoranza por las cosas de antaño y los valores que se van perdiendo. Es, en realidad, una combinación un poco romántica. Es el caso de La Galería Colonial, el Molino Blanco y El Palacio de Huasacache...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿De dónde le viene ese amor por la arquitectura arequipeña, acaso de cuando, como Alcalde, tuvo que reconstruir la ciudad luego del terremoto?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No. Siempre me ha gustado -desde niño- la arquitectura colonial. Mis tíos tenían una hacienda, Tahuaycani, donde había una linda casona colonial, y mi abuela nos llevaba ahí a pasar unas temporadas, porque yo sufría un poco de los bronquios y era recomendable ir allí cada cierto tiempo. Así que casi todos los años, desde que tuve 5 ó 6 hasta los 15, probablemente, íbamos al campo con mi abuela y esa casa colonial era mi fascinación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soñaba con algún día tener una propiedad así, valiosa, colonial, hasta que llegué a conseguir el Molino Blanco y después la Mansión del Fundador, y también una casita muy bonita que compramos y reparamos para mi madre, porque mi madre también amaba mucho este tipo de arquitectura. Quizá la afición me venga de ella; de mi padre me viene la afición por las cosas antiguas. Mi infancia está plagada de ese tipo de recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Y luego del terremoto del 58, como Alcalde, tuvo que poner en práctica esa afición restauradora...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el terremoto del año 58 los portales de la Plaza de Armas quedaron prácticamente destruidos. Los tuvimos que apuntalar por todo lado y luego los tuvimos que botar. Durante los dos años de mi gestión edil, paralelamente a muchas otras obras, reconstruimos la Plaza de Armas tal y como fue en la época primitivísima de la ciudad y, creo que posiblemente con más elegancia y con más garbo. Hicimos un concurso y por último contratamos al Ing. Alba Manfredi, un experto que nos recomendó Belaúnde cuando era decano del Colegio de Arquitectos en Lima, y con él reconstruimos la Plaza de Armas. Recuerdo que cuando abandoné la comuna dejé licitado el último portal que me faltaba hacer, que era el de la Municipalidad, o sea que también es para mí o para todos los que me acompañaron en ese entonces un gran orgullo el haber reconstruido la Plaza de Armas de Arequipa como fue realmente en la época colonial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Se reconstruyó el símbolo de la ciudad...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto. Y es curioso, ya han pasado más de 40 años y creo que ha sido siempre muy bien apreciada sobre todo por la gente de fuera, por la gente que viene de otros sitios y conoce algo de arquitectura. Es un orgullo para Arequipa, y creo que en ese momento en que había una crisis, una sensación colectiva de desengaño y mucha depresión en toda la gente, eso fue, efectivamente, un símbolo que ayudó a Arequipa a sentirse fuerte, a sentirse nuevamente empresarial. Se creó la junta de administración del Parque Industrial, la fábrica de cemento, se hicieron todas esas cosas porque la gente recobró su fe en la ciudad, lo que tristemente ahora vemos que no sucede porque estamos caídos y deprimidos. En fin, este espíritu empresarial y mi empeño por sacar adelante los negocios también se ha combinado, para satisfacción y gozo personal, en algo que es bello y que entraña el corazón, el fondo de Arequipa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hay un proyecto suyo que los arequipeños jóvenes no conocen. Usted ya lo mencionó: El Molino Blanco. ¿Cómo surge esa restauración?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, yo siempre inquieto y pensando en estas cosas, ya de niño había conocido el molino de Santa Catalina, en San Lázaro, que estaba prácticamente en ruinas (había ahí una herrería). Entonces propuse a las monjitas de Santa Catalina que me vendieran el local, que estaba casi perdido, y como ellas necesitaban también para la remodelación de su local, porque en ese momento se estaba restaurando Santa Catalina, entonces me vendieron el molino y me metí, una vez más, en una aventura tremenda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Por qué tremenda?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve juicios con quienes tenían la posesión del inmueble, se tuvo que arreglar la titulación y cuanta cosa se imagina, hasta que logré rehabilitar el local como fue, -tal vez mejor de lo que fue-, y durante algún tiempo funcionó como un hotelito muy acogedor y reservado. Era un hotelito muy famoso, reconocido en todas partes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pero ya no opera como hotel...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desgraciadamente no funcionaba bien como negocio porque el gobierno de entonces controlaba las tarifas. No se por qué el gobierno tenía que meterse a controlar incluso las tarifas de los hoteles. En esa época, comienzos de los 70, no me dejaban cobrar 15 dólares por persona, así que tuve que cerrar El Molino Blanco, pero lo utilicé yo y, lo digo con mucha satisfacción, esa fue también una obra de constancia, de tesón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Y la Mansión del Fundador?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace algunos años, hace 20, para ser más precisos, el Banco Central Hipotecario estaba empeñado en comprar la casa que fue de los Goyeneche, en Huasacache, que estaba hecha una ruina. Yo estaba ayudando por ayudar, y porque se salvara esta propiedad y se lograra reconstruirla, hasta que fracasó el esfuerzo del Banco Hipotecario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Y, entonces...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, un día conversando en un club con cinco amigos, les contaba que era una lástima que hubiera fracasado esta gestión para que el Banco Hipotecario restaurara el Palacio de Goyeneche y, bueno, les conté detalles de cómo la familia había bajado sus pretensiones por el inmueble hasta un monto bastante razonable y, de repente, uno de los amigos me dice “bueno, vamos a hacerlo nosotros con una condición: tú te encargas de todo, planos reconstrucción, poner en movimiento los juicios, todo”, y me lancé a una de esas aventuras...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿También le trajo complicaciones?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca pensé en él como un negocio, como que no lo es ahora, pero me lancé a esa aventura por amor al arte, como se dice, y bueno, fue una cosa superior a lo que yo había pensado en un inicio. Compramos los primeros dos mil metros cuadrados con la casa y una entrada. El inmueble tenía un juicio, que estaba ganado por parte de la familia que nos vendió el inmueble en el Tribunal de Reforma Agraria y los Tribunales de Tierras. Sin embargo, me llevé un chasco porque una vez comprado el predio nos siguieron el juicio que involucraba tres topos de terreno que eran indispensables para la obra que se pretendía hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo evolucionó el juicio?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuvimos que litigar durante 10 años, 10 años duró el juicio hasta que lo ganamos en el bendito Tribunal Agrario. El expediente subía, bajaba, lo anulaban, volvía a subir, pero mi tenacidad ganó y conseguí recuperar esos 10 mil 500 metros cuadrados, que ya eran algo con los dos mil que nos habían dejado. Luego, durante veintitantos años hemos seguido trabajando para conseguir comprar un terrenito de tres topos a un lado, de un topo al otro, de otro topo al otro, de medio topo a un lado, hasta llegar a los 75 mil metros cuadrados que tiene hoy día la Mansión del Fundador, debidamente cercados en un lugar excepcional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Valió la pena?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que es un aporte para salvar las obras arquitectónicas coloniales de Arequipa y esto no es sólo mérito mío, porque en realidad cada vez que era necesario, casi todos los años, tenía que escarbar en mis bolsillos o en los bolsillos de mis amigos para pedir aportes de dinero, pequeños aportes, así durante veintidós años, desde 1980, hasta lograr lo que es hoy, un lugar reconocido por todo el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cambiando de tema, ¿fue Ernesto von Wedemeyer quien le animó por la equitación?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí. Aunque siempre he sido amante de la naturaleza. En mi vida no sólo he pensado y trabajado sino que también he hecho mucho deporte: jugaba, frontón en el Club Internacional, en donde soy socio vitalicio. Incluso actualmente voy a caminar dos o tres veces por semana al Club.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Y la equitación?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues sí, esa afición la compartía con mi gran amigo Ernesto von Wedemeyer y después también con los chicos (sus hijos). Ernesto hizo que me entusiasmara por ese deporte, en ir al club hípico, en comprar caballos. Tal fue mi afición que he montado a caballo hasta los 70 años. Después ya no pude porque me lo prohibió el médico. Sólo entonces tuve que dejarlo. Yo solía ir a caballo por todo lado, dónde no he ido a caballo: Quequeña, Yarabamba, Pocsi, y, uf, por los alrededores, los cerros de la Caldera, camino a Tingo, Tingo Grande, salía casi todos los sábados y domingos a pasear a caballo por todos los alrededores de Arequipa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Puede mencionar al grupo de amigos que lo acompañó en todas esas aventuras empresariales que nos ha referido?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un grupo muy valioso para Arequipa: Ernerto von Wedemeyer (casi un maestro para mí), el Dr. José Valencia Dongo (mi compañero de Universidad, con quien hice toda la carrera), Francisco Valencia Paz (quien acompañó en la Municipalidad y en todas las empresas), Juan Bustamante Romero; Manuel Bustamante Olivares; Renzo Lucioni; Herbert Rickets; Gonzalo Bedoya; Luis.Lidman; Carlos Pedraglio; Guillermo Lira Harmsen (viejo amigo, compañero de colegio y de toda la vida), Wolfang von Wedemeyer; dos amigos jóvenes de otra generación: Andres y Jorge von Wedemeyer; Luis Alonso, Luis Alberto Sardón, don Sergio Giraldo Morodíaz; (un hombre que siempre apoyaba todas la ideas nuevas), don José Arredondo; mi hermano Fernando, mi hermano Luis (que es Director de Surmotors y un gran colaborador mío), mi hermano Mario (que murió en Estados Unidos, en Huston, el mismo día que moría Kennedy), mi hermano Alfredo. En fin, son sólo algunos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Y, evaluando todas las cosas que ha hecho a lo largo de su fructífera vida, ¿cuál cree que sea su principal virtud?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que siempre las empresas son 10% inspiración y 90% transpiración, y así ha sido en mi caso. No creo ser un hombre excepcionalmente dotado para nada, pero creo que sí puedo señalar como una cualidad mía, sin que esto signifique un acto de vanidad, mi constancia, porque donde he intervenido he permanecido luchando hasta el final, hasta el último momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los empeños en que he estado abocado en mi vida son obras en las que he puesto a prueba mi más grande constancia, mi tenacidad y mi esfuerzo, porque si bien es cierto que mi cargo era de Director y no implicaba una labor ejecutiva directa, yo puedo asegurarle que probablemente en estos cincuenta años nunca he pasado un día sin pensar en los problemas de las empresas en que estaba yo empeñado, y de buscar las soluciones, y dar vuelta a los problemas, y de aconsejar, y conseguir con esta tenacidad que me caracteriza que las cosas marchen. Y deben haber marchado cuando me han aguantado 50 años...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Algunos recuerdos malos?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha habido malos ratos, claro, como todo en la vida, pero están casi olvidados. Creo que en el fondo soy un hombre soñador de sueños bellos y, por supuesto, he tenido suerte. El destino, la ayuda de la Divina Providencia me han permitido realizar algunos de mis sueños. Claro que en la vida también hay pesadillas, tremendas pesadillas, pero, como decía el poeta: “mis sueños me han ayudado a superar las pesadillas”. Creo que esa frase es la que resume en pocas palabras mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-4756304133008613325?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/4756304133008613325'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/4756304133008613325'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/05/jos-garca-caldern-claro-que-en-la-vida.html' title='JOSÉ GARCÍA CALDERÓN: “CLARO QUE EN LA VIDA TAMBIÉN HAY PESADILLAS, PERO MIS SUEÑOS ME HAN AYUDADO A SUPERAR LAS PESADILLAS”'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-5262028471083434034</id><published>2008-05-07T17:47:00.000-07:00</published><updated>2008-10-01T13:15:25.062-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='COMUNICACIONES'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='HISTORIA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RELACIONES PÚBLICAS'/><title type='text'>JOSÉ GARCÍA CALDERÓN: UNO DE LOS ÚLTIMOS PATRICIOS DE AREQUIPA</title><content type='html'>&lt;em&gt;(*) Publicado en Arequipa al Día el 2002&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por &lt;em&gt;Hugo Yuen&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su delgada y pulcra imagen se recortó nítidamente sobre el fondo de madera y cuero de los muebles antiguos que pueblan los diferentes ámbitos de su estudio. El 25 de marzo último, con sus 80 años llenos de dignidad, José García Calderón nos recibió, con la caballerosa cortesía que le es natural. Empresario, ex alcalde y “restaurador por amor al arte” -como le gusta referirse a su valiosa contribución a la preservación de nuestro patrimonio arquitectónico- es, ¡qué duda cabe!, uno de los últimos patricios de la Arequipa de siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello, enterados que este 5 de marzo celebró 50 años como empresario, y que diversas instituciones de la ciudad se habían propuesto tributarle un reconocimiento especial por ese medio siglo dedicado a hacer industria y generar riqueza para el Perú, nos apuramos a pedirle que hiciera un alto en sus siempre múltiples actividades como vicepresidente de Corporación Cervesur, para conversar unos momentos y, mirando atrás, contemplar con él ese medio siglo transcurrido, tan lleno de historia y de futuro para Arequipa, que él nos lega. Esta reseña pretende dar apretada cuenta de esa conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De familia de juristas de reconocido prestigio -recuérdese la figura de Francisco García Calderón Landa, quien tuvo la valentía de aceptar la Presidencia Provisional de la República durante la ocupación chilena, negándose a negociar la cesión territorial, por lo que fue sometido a expatriación y cárcel en Chile(1); autor del célebre Diccionario de la legislación peruana, publicado por la librería francesa de Laroque Jeune en 1879 y considerado como una de las joyas jurídicas latinoamericanas más importantes del siglo XIX(2)-, José García Calderón Bustamante nació en Arequipa el 20 de febrero de 1922, cuando la ciudad todavía mantenía el bello aire bucólico que la hizo famosa. Según señalan los anales de la época, funcionaban por entonces en Arequipa 17 fundiciones, 15 fábricas de jabón, 11 curtiembres, 4 molinos de trigo, 4 fábricas de tejidos y 11 empresas diversas(3).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hijo de Juan Manuel García Calderón Romaña y doña Jesús Bustamante de la Fuente, José García Calderón se formó en el colegio La Salle, graduándose luego como abogado por la Universidad Nacional de San Agustín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LOS INICIOS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es en ese momento, al promediar la década de 1940, al tiempo que concluía sus estudios de Derecho, que José García Calderón inicia sus primeras escaramuzas en la gestión empresarial. Consolidando una herencia paterna emprende, con sus hermanos, la administración de la Sociedad Ganadera La Cabaña, que manejaba la hacienda Coline, ubicada entre los 4 000 y 5 000 m.s.n.m., entre Arequipa y Puno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;José García Calderón refiere, con justificado orgullo, que una tesonera labor permitió que, luego de 17 años de trabajo, por sólo cruce de ejemplares, consiguieran que las alpacas que criaban en la hacienda tuviera un 95% de lana blanca (la más preciada en el mercado internacional). Un trabajo estupendo que ya anunciaba su temple y constancia a prueba de todo, que le valió ser nombrado luego como Gerente de la Asociación de Criadores Lanares de Arequipa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL EMPRESARIO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habiéndose iniciado, también por ese entonces, como Secretario del Directorio de Corporación Cervesur, el 5 de marzo de 1952 José García Calderón es nombrado Director de la corporación, con el encargo expreso de trabajar la lotización y venta de las 1 000 has del fundo Ongoro, ubicado en Majes, empezando así su fructífera labor en Corporación Cervesur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1962, acogiendo una idea de Javier Belaúnde, entonces Diputado por Arequipa, asume el reto de crear un banco regional, incorporando en el proyecto a un grupo de emprendedores empresarios arequipeños. Así, el mismo año que se crea la Caja de Ahorro y Préstamo para Vivienda (Mutual Arequipa)(4), nace el Banco del Sur del Perú que, bajo la Presidencia de Francisco Valencia Paz y la Vicepresidencia de José García Calderón, comienza a operar en su primer local, en la esquina de Moral y Jerusalén, en lo que fuera la casa familiar de los García Calderón, remodelada y acondicionada como sede del banco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces, con un grupo similar de amigos empresarios desarrolló otros proyectos: Divesa; Arequipa Motors, que después fue Chevrolet Arequipa, y ahora es Sur Motors, y, hace apenas unos años, cuando muchos empresarios no se animaban a apostar por el país, José García Calderón, dando una vez más muestras de temple y constancia, creó en Lima Euro Motors, para la representación en el Perú de Volkswagen, Audi y Fiat. En la actualidad, la empresa ha empezado a expandir su cobertura fuera de Lima para cubrir el territorio nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1975 fue elegido Presidente del Directorio de Corporación Cervesur, que desempeñó hasta el 2000, en que fue nombrado Vicepresidente de Directorio, cargo que ocupa actualmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es también Vicepresidente de Directorio de las empresas de Corporación Cervesur: Creditex; Transaltisa; Alprosa; Comercio, Servicios e Inversiones (CSI); Proagro; Servicios Aéreos AQP; Anaconsa, e Inmobiliaria 301, vinculadas a los rubros textil, trasnportes, agroindustria, publicidad integral, agroexportación, turismo y seguros, entre otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL ALCALDE&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, entre 1958 y 1959 hace un paréntesis en sus actividades empresariales y renuncia temporalmente a Corporación Cervesur para ejercer “con alma vida y corazón” la alcaldía de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los pocos días de juramentado como alcalde, al promediar las dos de la tarde del 15 de enero de 1958, se produjo un terremoto clasificado como de grado VII en la escala modificada de Mercalli. El movimiento sísmico causó la muerte de 28 personas y dejó 133 heridos. La destrucción material fue enorme(5).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la Municipalidad, José García Calderón tuvo que asumir el liderazgo de la ciudad e iniciar las gestiones para posibilitar su reconstrucción. “Fueron años feroces, angustiosos. Sobre todo al comienzo”, señala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero 71 días después, el 27 de marzo, el Presidente Manuel Prado promulgaba la Ley 12972, que crea la Junta de Rehabilitación de Arequipa, para lo cual, desde el Municipio, José García Calderón hubo de concertar con la oposición en el Congreso para que juntos apoyaran el proyecto. Fue un éxito rotundo. El mismo Presidente Prado vino a Arequipa para entregar la autógrafa de la Ley al Dr. José García Calderón, en su condición de Alcalde de Arequipa. Demás está decir el importante rol que le cupo desempeñar a la Junta en la recuperación y posterior desarrollo de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya al asumir el cargo de burgomaestre se había propuesto mejorar, entre otras cosas, el Palacio Municipal, que no era sino un largo y angosto callejón al que convergían todas las secciones del cabildo. Fue durante su gestión que se compraron los solares aledaños (los laterales y el posterior, que da a la calle Palacio Viejo), dejando el terreno listo para que gestiones siguientes construyeran el actual Palacio Municipal(6).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como consecuencia del terremoto, los portales de la Plaza de Armas quedaron prácticamente destruidos. El Municipio tuvo que apuntalarlos primero y demolerlos después, para iniciar, acto seguido, su reconstrucción. Durante los dos años de su gestión municipal, paralelamente a muchas otras obras, reconstruyó la Plaza de Armas siguiendo sus patrones coloniales. Fue el arquitecto Alba Manfredi quien tuvo a su cargo el trabajo, quedando al finalizar 1959 ya licitado el Portal de la Municipalidad, en tanto que los demás estaban ya restaurados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces que visitó nuestra ciudad el Embajador de Venezuela en el Perú, con el encargo expreso de observar qué había hecho el municipio arequipeño con el apoyo económico que ese país nos había brindado a causa del terremoto. El Dr. García Calderón dispuso de inmediato que se le mostraran las obras ejecutadas, así como la documentación contable que sustentaba los gastos. Fue tal el orden y la transparencia mostrados que el Embajador gestionó ante su gobierno para que le confirieran la Orden de Miranda al alcalde de Arequipa, como reconocimiento a la labor desarrollada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL RESTAURADOR&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde niño José García Calderón tuvo especial fascinación por la arquitectura colonial arequipeña. Sus tíos poseían la hacienda Tahuaycani, donde había una linda casona colonial (hoy sede del grupo Inca), al que la familia lo llevaba anualmente por largas temporadas. Allí, junto a sus padres, aprendió a apreciar la arquitectura arequipeña y a estimar las cosas antiguas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Es una combinación de placer, de gusto y añoranza por las cosas de antaño y los valores que se van perdiendo”, señala y añade: “Es, en realidad, una combinación un poco romántica”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto en el caso de la Galería Colonial (proyecto que desarrolló con la familia de su suegro, la familia Portugal, en el que salvó un viejo inmueble para ponerlo en valor y convertirlo en galería comercial); el Molino Blanco (en el que funcionaba una herrería en los ambientes semiderruidos de lo que otrora fue el Molino del Monasterio de Santa Catalina, en San Lázaro, y que al ser restaurado funcionó por tiempo como exclusivo y acogedor hotel al pie de la campiña arequipeña), así como el Palacio de Goyeneche en Huasacache (conocido como la Mansión del Fundador), no sólo supervisó y dirigió con verdadero amor por la historia y el patrimonio arequipeños los detalles de su restauración, sino que, además, tuvo que hacer gala de su proverbial constancia para sanear las escrituras, ganar juicios y litigar en las inmarcesibles aguas de los tribunales peruanos, hasta conseguir la plasmación de los trabajos que hoy aprecian miles de turistas todos los años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese espíritu empresarial y su empeño por sacar adelante los negocios en que está abocado también se ha combinado, “para satisfacción y gozo personal”, nos confiesa, “la búsqueda de ese algo que es bello y que entraña el corazón, el fondo de Arequipa”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;COLOFÓN&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado dos horas desde que iniciamos esta conversación, que podría seguir ininterrumpidamente, pero su secretaria le anuncia que su agenda lo aguarda. “Dicen que las empresas son 10 por ciento de inspiración y 90 por ciento de transpiración, y así ha sido mi vida, porque donde he intervenido he permanecido luchando hasta el final, hasta el último momento.”, nos dice, como quien proclama, finalmente, un acto de fe en la vida y en sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la misma amabilidad con que nos recibió -y soportó- durante esas dos horas ricas en recuerdos e historia, se levanta y nos acompaña a la puerta, despidiéndonos mientras nos estrecha la mano. Todavía sigue allí cuando, alejándonos, lo miramos por última vez y, al hacerlo, recordamos aquel párrafo en que Basadre, refiriéndose al Presidente Eduardo López de Romaña -otro arequipeño singular-, señala que, cuando éste terminó su mandato en 1903, con la modestia y sobriedad que eran famosas en él decide afincar sus cuarteles de invierno en su pueblo natal de Yura, con lo que la República ofreció por aquel entonces “el espectáculo democráticamente bello, pero inadvertido, de un ex Presidente que vivía tranquilo en un rincón de su terruño”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-------------------&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;NOTAS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;1 BASADRE, Jorge; Historia de la República del Perú 1822-1933 (Lima, Editorial Universitaria, 1983), t VI.&lt;br /&gt;2 RAMOS NÚÑEZ, Carlos; Historia del Derecho Civil Peruano: Siglos XIX y XX (Lima, PUCP, 2000).&lt;br /&gt;3 QUIROZ PAZ SOLDÁN, Eusebio; “Del comercio a la industria sustitutoria: 1919.1955”, en Historia General de Arequipa (Arequipa, Fund. M.J. Bustamante de la Fuente, 1990).&lt;br /&gt;4 La Creación del Banco del Sur del Perú fue parte de un proceso grande y complejo que implicó la descentralización también de la banca estatal. Así, en 1958 el Banco Central Hipotecario abrió una oficina en Arequipa, y en 1964 hizo lo propio el Banco Industrial. Ver CARPIO MUÑOZ, Juan Guillermo; “Arequipa y la encrucijada del desarrollo”, en Historia General de Arequipa (Arequipa, Fund. M.J. Bustamante de la Fuente, 1990).&lt;br /&gt;5 Ibidem.&lt;br /&gt;6 En el vestíbulo del Palacio Municipal existe una placa que da cuenta de los alcaldes que intervinieron en la construcción del edificio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-5262028471083434034?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/5262028471083434034'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/5262028471083434034'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/05/jos-garca-caldern-uno-de-los-ltimos.html' title='JOSÉ GARCÍA CALDERÓN: UNO DE LOS ÚLTIMOS PATRICIOS DE AREQUIPA'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-1876409042137901175</id><published>2008-05-06T16:14:00.000-07:00</published><updated>2008-10-01T13:14:51.433-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='LITERATURA'/><title type='text'>CURACIÓN</title><content type='html'>Por Hugo Yuen&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Mierda!- Exclamó Rodrigo, al tiempo que dejó caer el tenedor sobre un costado del plato y se llevó la mano a la cara, ocultando el gesto de dolor que había transformado su rostro en un puñado de músculos contraídos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dolor, un relámpago de luz en sus retinas, lo cegó unos segundos hasta transformarse en una sorda punzada y tomar posesión de un extremo de su mandíbula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con blanda y húmeda pereza, los sonidos lejanos que llegaban a sus oídos se habían ido acercando, recuperándolo del limbo personal en el que había caído, hasta que, como una tibia crisálida al pie del capullo recién abierto, volvió a tomar consciencia de su entorno, viéndose solo y dolorido, con la mano derecha cogiéndose el mentón, sentado a una pequeña mesa del restaurante próximo a la oficina, donde solía almorzar todos los días y que, en ese momento, le pareció más bien una agitada colmena rebosando actividades múltiples y mecánicas, pero insensible a su desventura personal que, se le antojaba, era igual a la de un perro apaleado por su propio pan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un momento había dejado de pensar en Claudia (la recordaba enfundada, como de costumbre en la intimidad, en un polo de algodón, con sus diminutas bragas señidas y sus kilométricas piernas desnudas, haciendo estremecer con su presencia al aire y sus afiebradas neuronas), alternativamente cándida y desafiante, loca maravillosa, ahora se había convertido en una ausencia a secas, luego de abandonarlo la noche anterior, después de una pelea particularmente violenta que terminó por romper la relación, la radio portátil y un portarretratos que se estrelló contra el piso poniendo fin a la discusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dolor en el mentón había tenido la virtud de hacerlo volver al presente, de hacerle olvidar ese otro dolor, más hondo e íntimo, en el que estaba inmerso desde la noche anterior en que ella lo dejó con un reguero de recuerdos y sentimientos turbios acosándolo y acusándolo sin cesar. Los celos, la culpa, la desolación lo corroían como ácido muriático, carcomiéndolo hasta el tuétano.&lt;br /&gt;Mientras acababa su rápido almuerzo antes de volver a la oficina, un astillado hueso de pollo se escabulló escabullido en el último bocado que se había llevado con el tenedor, enfrentando, marfil contra marfil, a su molar con el hueso intruso. Utilizando la lengua y el paladar, llevó a sus labios dos trozos angulosos y duros que recibió con el pulgar y el índice izquierdos. Luego de mirar con rencor el pedazo de hueso que le partió la muela, miró con extrañeza aquel otro fragmento óseo -el de su cuerpo- que ya no le pertenecía, que ya no era él. Soltó ambos pedazos de materia inerte en el aire, viéndolos caer en cámara lenta y sintiendo cómo sus golpes claros y repetidos sobre la fórmica de la mesa cerraban para siempre el incidente, pero no el dolor, que seguía abierto y vivo en su conciencia, irónico como el plato de arroz con pollo que seguía sobre la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El restaurantito de menú económico quedaba a unas pocas cuadras de la oficina, en una de esas transversales de la Rivera Navarrete, una zona menos comercial y bonita, pero lo suficientemente cercana como para asegurar una clientela copiosa entre tanto oficinista próximo. Al llegar al trabajo, Jorge, su compañero de oficina en la empresa, al verlo compungido y congestionado ,le ofreció la dirección de un dentista. Sólo a Rodrigo le pasaban estas cosas, había comentado en voz alta mientras lo miraba con sorna compasiva, hurgaba en su escritorio buscando la tarjeta del dentista y él era burla de la recua de compañeros que festejaban la muela rota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras esperaba sentado en el sillón del dentista, Rodrigo se había admirado de la pulcritud, de ese orden místico que envolvía el salón del odontólogo, que ahora le daba la espalda mientras se prepara para atenderlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sillón odontológico en el que se hallaba trepado estaba anclado en el centro de la habitación, tan incuestionable como la piedra de los sacrificios en la cima de un monte, en la que él era ahora una víctima por ofrendar. El limpio linóleo relucía en el piso y una luz difusa entraba por el amplio ventanal por el que se veían -a lo lejos- las frondosas copas de los árboles de un parque, y los muros lisos y llenos de destellos de algunos edificios circundantes, plagados de cristales. El otoño todavía entibiaba las tardes con algo de sol, aunque nunca se sabía; estaban en esa época del año en que de pronto la neblina descendía y llenaba todo con una atmósfera tristemente húmeda y gris.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paseando su vista por el salón, su mirada se topó con un escritorio ordenado y casi vacío, dispuesto en diagonal a las paredes, como un automóvil mal aparcado. Algunos estantes con libros y vademécumes de la profesión, como viejos textos de hechicería, lo contemplaban desde los extremos del cuarto color lúcuma, marcando los límites del escenario de la liturgia que estaba por empezar. Un par de vitrinas atiborradas de medicamentos que tenían impreso el sello •”Muestra Médica”, obsequio de los laboratorios médicos, y las repisas con el instrumental, además de algunos afiches del cuerpo humano abierto por capas -de esos que distribuyen los laboratorios mostrando músculos y huesos, como si el ser humano fuera un cebolla o una sandía a la que se pudiera calar en vida-, completaban el mobiliario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Abra la boca-. Llegó a sus oídos una voz cavernosa y lejana, sorprendiéndolo en actitud fisgona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Abra la boca-, repitió el dentista, que lo miraba al pie de la mesilla en la que había estado manipulando su instrumental. Uniformado y de punta en blanco, tras la mascarilla de tela que se había puesto y que le cubría la parte baja de la cara. El aroma de los medicamentos y los empastes que manipulaba a diario caminaron con él hasta que, ya junto a Rodrigo, encendió la luz de la lámpara que pendía encima del sillón. Presionó algunos botones y el respaldo se reclinó hasta dejarlo en una posición casi horizontal. Rodrigo sintió cómo su cuerpo se elevaba con la silla que subía lentamente, en un aparente acto de ilusionismo en medio de la sala ambarina del consultorio, hasta que el dentista no tuvo que agacharse para poder mirar sin mayor problema el interior de su boca, que abrió con la ayuda de una paleta de madera. En ese momento no le hubiese sorprendido si sacaba un serrucho y procedía a cortarlo por la mitad ante el aplauso de un público inexistente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, percibió el traje blanco; la mascarilla cubriéndole la boca; los guantes de caucho, infaltables desde la aparición del Sida; el altar del sillón en el que estaba, con sus pedales y aditamentos que, luego de haber sido manipulados, lo habían sumido en una levitación casi metafísica, etérea, como acercándolo al cielo, tal vez a Dios, como la ofrenda de un apacible cordero bíblico. La luz de la lámpara, que lo miraba desde arriba como un ojo misterioso, enorme y omnisciente, parecía aguardar el momento para, con su iluminación celestial, proceder a atisbar en la médula de su espiritualidad, en el centro inmarcesible de su dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dentista comenzó su trabajo con pinzas, ganchos y espátulas, que previamente había extraído del autoclave, como del Sagrario donde se guarda el copón de las hostias en el templo. Raspa, hurga, inspecciona cada resquicio de ese limbo personal que marca el límite entre su mundo interior y su yo público: su boca. Con toda esa parafernalia de por medio, Rodrigo no puede eludir la tentación de comparar al dentista con el sacerdote en la liturgia de la expiación de los pecados, en el acto de la redención del alma, de la expiación de la culpa a través del dolor. Está en estos pensamientos cuando, a contraluz, lee, impreso en el marco de las luces que lo iluminan desde arriba: Belmont, y recuerda que es la marca del sillón en el que está sentado. Por lo visto, algún marketero sádico había dispuesto allí el apellido del fabricante, pensando en los miles de infelices que pasarían horas enteras desparramados en el armatoste, pujando y maldiciendo de dolor, de modo que era imposible no mirar la puta palabreja. El dentista culmina su inspección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de explicarle que la fractura le ha dejado un muñón maltrecho que debe ser limado para poder engastar en él una corona metálica que complemente el trozo partido, se queda mirándolo a la espera de una respuesta. Sus ojitos, pequeños y vivaces, parpadean expectantes y lo contemplan fisgonamente detrás de la mascarilla de tela. El tema crematístico ahuyenta de su cabeza por un momento toda posible relación espiritual inspirada en el acto mecánico de pulir una piedra que, curiosamente, luego de crecernos en la boca, debe ser enfundada en una prótesis de metal arrancado a las entrañas de la tierra sobre la que caminamos.&lt;br /&gt;-Y, ¿cuánto me costará esta gracia, doctor?-. El haber tenido ganchos y pinzas rascando su marfil y rozando su carne, invadiendo su boca, le deja la sensación desagradable de un sabor metálico que debe paladear a disgusto mientras suelta la pregunta. Discuten la calidad del implante, la forma de pago, el número de sesiones y, finalmente, se ponen de acuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dentista le ha inyectado anestesia. Con mano diestra ha golpeado repetidas veces su carrillo, como una paloma que aletea en su mejilla “Mismo Espíritu Santo”, piensa y, al hacerlo, no se da cuenta del pinchazo de la jeringa sino cuando la silocaína empieza a romper lentamente la trama de su carne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con paciencia, el dentista va taladrando una oquedad en la oquedad mayor de su boca, que a su vez forma parte de la oquedad de su vida, que terminará en la oquedad de su tumba. Rodrigo siente, con presteza, el dolor. Su cuerpo se tensa ante el sonido del taladro y la fresa limando el marfil de su boca, socavando el hueso, aproximándose cada vez más al núcleo de su sensibilidad, al lugar más descubierto y próximo de su alma sufriente. Cada cierto tramo, el médico se detiene y le dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Escupa- y un hilo de sangre y baba caen sobre la loza del pequeño lavabo que tiene a su costado y por el que fluye un chorrito de agua. Siente que está cometiendo un sacrilegio al escupir allí, en ese pozo inmaculado, como si lo estuviera haciendo en la pila bautismal de una iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En eso se toman una hora. En la medida que avanza el efecto de la anestesia, se va diluyendo también su contacto con la fresa del taladro, con el ruido, con el dolor. Se va quedando solo consigo mismo, y una especie de irónica alegría rodea el movimiento de las manos del médico, manipulando el instrumental dentro de su boca abierta, colocando emplastes que mezcla y amasa en un mortero de porcelana blanca que cabe en el cuenco de su mano. El aroma a clavo de olor que sale del emplaste le hace regresar a viejas tardes de su niñez en las que la ausencia de pecado era premiada con una tajada de recién horneado pye de zapallo y jengibre, hecho con maternales manos generosas. De cuando en cuando una aguda punzada lo remece de raíz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El dolor del alma va siendo curado con el dolor del cuerpo”, piensa y se anima: “Debe sufrir para dejar de sufrir”. A eso se reduce el trabajo terapéutico de la religión, esa medicina homeopática del alma, concluye. El buen olor del médico refuerza no solo la idea de asepsia, que se aloja en su mente, sino también la de purificación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya está-, le dice finalmente el dentista y, minimizando su labor, añade -No ha sido nada. Ya puede levantarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sensación de tener inflada media cara le hace sentirse extraño. Intenta ponerse en pie pero se le nubla la vista y le zumban los oídos. Siente un fuerte mareo y todo empieza a moverse a su alrededor y a perder consistencia. Se aferra como puede, para no caer, a los brazos del sillón del que se acaba de incorporar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El médico lo percibe y, detrás de la máscara que todavía tiene puesta, se abren desmesuradamente sus ojos, sorprendidos. Se apresura a hacerlo volver al asiento cogiéndole del hombro y retrae el espaldar para que se recueste. Luego le da la espalda y, como viejo alquimista de fuegos fatuos, manipula rápidamente unos frascos en un acto de prestidigitación improvisado, con la presteza de quien sabe del valor de la mandrágora. Coge un puñado de algodón y lo ensopa en alcohol. Gira, de cara a él, y se lo da a la mano con la orden precisa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Huela hondo-. Rodrigo obedece. Así está un buen rato. El dentista sigue con preocupación su evolución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la nube del mareo en la que está y de la que, ironiza, el algodón es un símbolo, reflexiona, mientras inhala el agua-ardiente que es el alcohol que le ha alcanzado ese aprendiz de brujo, y concluye que fue demasiado pronto para proclamar su cura. “Habrá, con seguridad, momentos de recaída”, se dice, mientras ve que el dentista va tranquilizándose y regresando a sus tareas inconclusas de recoger el instrumental, maculado con su sangre y rastrojos de su ADN, y poner todo en orden, luego de la liturgia de sanación realizada, observándolo, mientras manipula las cosas, con el rabillo del ojo, por si acaso. De espaldas a él, le escucha decir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Siga echado hasta que se sienta bien. Se le bajó la presión. Se puso blanco como la cera-. Guarda silencio un momento, sopesando sus palabras, y añade: -Pero ya pasó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rodrigo lo ve ahora casi de perfil ante él, redactando algo en un pedazo de papel que luego recibe de su mano extendida. Se imagina que, como cuando niño en la capilla del colegio, terminada la confesión en la sacristía, el médico le dirá por escrito la fórmula que oía de boca del Padre Miguel: “Reza tres padrenuestros y cuatro avemarías, y ve con Dios, hijo mío, tus pecados han sido perdonados”. Pero se sorprende cuando aparecen, garrapateados, el nombre de un antiinflamatorio y la indicación:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Meloxicam.&lt;br /&gt;Comprimidos 7,5 mg – 15 mg.&lt;br /&gt;1 tableta al día&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya recompuesto, se pone de pie y camina con el médico hasta la puerta. Éste la abre y le mira a la cara, ya sin la mascarilla que ha usado durante toda la intervención. Es un hombre joven, de cabello corto y tez cetrina, todavía no marcado por la vida. “El rostro de Dios”, piensa. Embobado, le escucha decir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Esto es sólo el comienzo. Todavía faltan una o dos sesiones, pero lo peor ya ha pasado-. Pero la voz tiene el cantito aflautado limeño, lo que despeja cualquier hálito divino dn su entorno. Es demasiado real para ser trascendente. El fenómeno jamás llegará a ser noumeno. -Lo espero el jueves, a la misma hora y, por favor, sea puntual-, concluye.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se despiden. Rodrigo sale y siente cerrarse la puerta tras de sí. Ya fuera, en las palabras del dentista de rostro descubierto, reducido a la condición de simple mortal, siente la obligación de encontrar un último mensaje, la última palabra de Dios dicha entre dientes a través de su nuncio andino. El mensaje cifrado para que lo descubran solo los elegidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está en eso mientras camina hasta el paradero del ómnibus. Ha oscurecido y la gente camina presurosa y bullanguera, atravesando la garúa y el ruido de los autos que parecen sacudir los árboles de la avenida. Siente que la anestesia está pasando y la niebla cae sobre la ciudad envejecida, que el dolor físico se hace más real, que lo toca, que va perdiendo esa aura que lo había embargado de un halo de místico recogimiento, y que la causa de su malestar se va focalizando, perdiendo esa blanda sensación que se había acurrucado como un nido en su mandíbula, haciéndose ahora más real y precisa, ubicándose en un lugar determinado de su rostro, en el punto traumatizado de su osamenta, y que el peso asfixiante que sentía en el pecho, el otro dolor, el desamor, también persiste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, el dolor continuaba. De repente incluso aumentaría por un tiempo más. ¿No había dicho el médico que podía tener alguna ligera recaída? Debía sufrir para dejar de sufrir. La religión era la medicina homeopática del alma. La última frase del hombre que lo había atendido destella en su mente como el chisporroteo de una vela: “Esto es solo el comienzo, pero lo peor ya pasó”, recuerda, y una sonrisa se esboza en su rostro, desfigurándolo al plasmarse en una mueca grotesca que tuerce su cara, como una cicatriz nacida de la anestesia residual sobre sus heridas todavía frescas, en medio del dolor de una curación que, tal vez, de verdad, había comenzado...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-1876409042137901175?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/1876409042137901175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/1876409042137901175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/05/curacin.html' title='CURACIÓN'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-7715960378775067703</id><published>2008-04-19T13:16:00.000-07:00</published><updated>2009-07-14T13:42:43.277-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='AREQUIPA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='SERIE HISTORIA DE INTRAMUROS'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='POESÍA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ARQUITECTURA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='POESÍA AREQUIPEÑA'/><title type='text'>MÁNDALA Y OTROS POEMAS</title><content type='html'>&lt;strong&gt;MÁNDALA(*)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;I&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque el mundo es algo más que una mirada&lt;br /&gt;que no llego a comprender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luminosa polvareda&lt;br /&gt;la de la ciudad vencida&lt;br /&gt;por el tiempo&lt;br /&gt;en la cesura de los días, hilos&lt;br /&gt;de mediodías,&lt;br /&gt;hemistiquios lineales en su forma temporal.&lt;br /&gt;Horas como casas, pálidas cáscaras&lt;br /&gt;que languidecen tras su cuadricular simpleza.&lt;br /&gt;Formas atrapadas al vuelo&lt;br /&gt;de la retina seca del caminante a tientas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo se refleja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, sin embargo, antigua,&lt;br /&gt;la forma se dibuja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hiedra se arremolina&lt;br /&gt;entre las rejas.&lt;br /&gt;Alta, crece con ellas&lt;br /&gt;como el correr del viento sobre sus hojas.&lt;br /&gt;Es ese, el hierro espeso,&lt;br /&gt;el que compone la ventana con su cerco,&lt;br /&gt;irónicamente frágil&lt;br /&gt;bajo su forma gótica.&lt;br /&gt;Máscara de piedra irrefutable.&lt;br /&gt;Ausencia biselada por la sombra.&lt;br /&gt;Hombre inmóvil.&lt;br /&gt;Luz entre las ruinas. Ubicuidad&lt;br /&gt;de los ojos que contemplan. Movimiento:&lt;br /&gt;Deja que pase el tiempo en tu mirada.&lt;br /&gt;Deja que agote sus vagos licores bajo el amparo&lt;br /&gt;de la retama que salta el enrejado, y siente&lt;br /&gt;cómo se abren las puertas&lt;br /&gt;ante ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rejas que abrazan el musgo estático.&lt;br /&gt;Rejas siempre,&lt;br /&gt;verticalidad que aumenta al acercarse,&lt;br /&gt;orgullosamente alzadas,&lt;br /&gt;hechas al tacto y a la vista .&lt;br /&gt;Reales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;III&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De madera pesada,&lt;br /&gt;como oleaje encadenado,&lt;br /&gt;se levanta la puerta.&lt;br /&gt;Grieta que se abre a la luz&lt;br /&gt;de la pupila acuciosa&lt;br /&gt;que hiere la mente con las vetas&lt;br /&gt;de la naturaleza&lt;br /&gt;definitivamente muerta; puerta&lt;br /&gt;en tanta madera concentrada.&lt;br /&gt;Y gira&lt;br /&gt;sobre planos en el espacio:&lt;br /&gt;un movimiento hundido&lt;br /&gt;de materia en el vacío de la casa.&lt;br /&gt;Dentro:&lt;br /&gt;Ventanas forjadas al hierro forjado.&lt;br /&gt;Pestañas de madera, las ventanas.&lt;br /&gt;Incógnitas&lt;br /&gt;dormidas tras sus ranuras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muros ante ti alzados,&lt;br /&gt;paredes invisibles en la tarde&lt;br /&gt;ante el peso cotidiano de lo dado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando entres,&lt;br /&gt;morador, en el recinto,&lt;br /&gt;olvídate de todo cuanto has visto.&lt;br /&gt;Olvídate de las líneas de la calle.&lt;br /&gt;Olvídate del camino recorrido.&lt;br /&gt;Olvídate, incluso, si es preciso,&lt;br /&gt;del origen de los símbolos,&lt;br /&gt;de la palabra,&lt;br /&gt;y ven a este lenguaje que se muestra&lt;br /&gt;como una Itaca&lt;br /&gt;para ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;IV&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piedra o Patria calcinadas.&lt;br /&gt;Arquitectura. Piedra&lt;br /&gt;sobre piedra hundidas&lt;br /&gt;en las entrañas de esta tierra despeñada,&lt;br /&gt;como cal viva siempre, que brota&lt;br /&gt;y brota a la superficie pelada&lt;br /&gt;del terreno que conforma y se contempla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Párpado alerta e indolente&lt;br /&gt;que se cierra formalmente en su escritura. Noche&lt;br /&gt;que inunda los sentidos y se yergue&lt;br /&gt;en la medida de&lt;br /&gt;lo posible. Arquitectura que contemplo ,&lt;br /&gt;forma simétrica que se desliza&lt;br /&gt;como un soplo sobre sí, rompiendo&lt;br /&gt;su fórmula imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Geografía de mujer.&lt;br /&gt;Arqueología del lenguaje.&lt;br /&gt;Palabra voladora y expresión,&lt;br /&gt;como cada nombre murmurado.&lt;br /&gt;Geografía de mujer:&lt;br /&gt;Distante&lt;br /&gt;distancia&lt;br /&gt;juego quieto&lt;br /&gt;pirueta alada&lt;br /&gt;signo del habla&lt;br /&gt;arquitectura blanca&lt;br /&gt;palabra en movimiento.&lt;br /&gt;Arquitectura.&lt;br /&gt;Forma concisa e indeleble&lt;br /&gt;casi textual.&lt;br /&gt;Silenciosa de tan erguida&lt;br /&gt;para ser mirada.&lt;br /&gt;Forma sobre forma.&lt;br /&gt;Viaje inmóvil al espacio creado.&lt;br /&gt;Calabozo de cuerpos lapidados.&lt;br /&gt;Dulzor en esta forma.&lt;br /&gt;Copa profunda. Venus&lt;br /&gt;con rayos de planeta.&lt;br /&gt;Traspapelada imagen trasnochada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de su luz, la luz&lt;br /&gt;hiende&lt;br /&gt;patios abiertos al cielo,&lt;br /&gt;límites palpables, estos muros.&lt;br /&gt;Cercanía a nuestros propios movimientos,&lt;br /&gt;al paso medido, los pasos intermedios.&lt;br /&gt;El aire libre al aire libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el claroscuro de la ventana se vislumbran,&lt;br /&gt;más allá del margen tangible que la contiene,&lt;br /&gt;sobrevolando el marco de la ventana con la mirada,&lt;br /&gt;los rostros de la gente.&lt;br /&gt;El rostro. El astro&lt;br /&gt;arriba descolgado en la mañana.&lt;br /&gt;Y la visión recae&lt;br /&gt;con temeridad impositiva que cosifica&lt;br /&gt;adjetivando objetos en la memoria,&lt;br /&gt;las palabras: la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciudad&lt;br /&gt;que se repite en la mirada.&lt;br /&gt;Ciudad que se recrea en los objetos,&lt;br /&gt;en los sujetos,&lt;br /&gt;ciudad&lt;br /&gt;en cada paso. Mientras,&lt;br /&gt;la vista muerde, atenaza&lt;br /&gt;(dientes como papeles&lt;br /&gt;flamean en el aire desatado):&lt;br /&gt;paredes,&lt;br /&gt;muros irrefutables,&lt;br /&gt;ciudadela enjuta,&lt;br /&gt;sombría de tanta luz,&lt;br /&gt;soledad de soledades&lt;br /&gt;recompuesta por los ojos,&lt;br /&gt;vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;V&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Clara, celeste, burda, la imagen se nos entrega&lt;br /&gt;tras la pupila.&lt;br /&gt;Lujosos desiertos aquellos patios.&lt;br /&gt;Baldosas que recubren los cuadrados, cubículos&lt;br /&gt;entre el sillar de ser tan fuertes.&lt;br /&gt;Carcomido el viento,&lt;br /&gt;a la volanda, raudo entre las sombras, a solas, boga.&lt;br /&gt;Batientes como papeles en la tarde&lt;br /&gt;se detienen a la deriva con el viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El declive paulatino de la luz&lt;br /&gt;ante la noche. Oscuridad.&lt;br /&gt;Y las aristas se sacuden y entrelazan .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moradores inconsútiles, aquestos pasos.&lt;br /&gt;Y a todo esto, ¿cúya la membrana&lt;br /&gt;que se humedece ante los colores vistos?&lt;br /&gt;¿Cúya la piedra que rasga&lt;br /&gt;la visión indemne como escamas?&lt;br /&gt;¿Cúya la pared reducida ante la perfección&lt;br /&gt;de la línea que se impone al borde?&lt;br /&gt;Quietud. Patios embaldosados en cuyo centro&lt;br /&gt;la vida fluye&lt;br /&gt;como cantos rodados de ojos y agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claridad en la mañana&lt;br /&gt;polar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;(*) &lt;strong&gt;Mándala&lt;/strong&gt;, como poema solo, mereció el Primer Lugar en el Premio por el Año Internacional de la Juventud, organizado por la Municipalidad de Arequipa en 1984. La versión preliminar de este poemario mereció en 1992 el Segundo Lugar en el Premio Anual de Poesía convocado por la Municipalidad de Paucarpata/Arequipa.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;POBLADO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;I&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Árboles encendidos&lt;br /&gt;por la luz de la mañana.&lt;br /&gt;Callejuelas empedradas por el sol&lt;br /&gt;que se angostan con el correr de la mirada.&lt;br /&gt;Palmeras dibujadas por el viento&lt;br /&gt;saturando el silencio de la plaza .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante estos cerros se yergue el orbe,&lt;br /&gt;la piedra áspera de estos muros,&lt;br /&gt;la cáscara reseca de estas casas .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;II&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su edad, la ventana,&lt;br /&gt;con ahuecada voz,&lt;br /&gt;se reduce a una discreta transparencia&lt;br /&gt;de cristales, cada uno como un reflejo de sol&lt;br /&gt;en pleno día, cada uno&lt;br /&gt;con un reflejo de relámpago sorprendido,&lt;br /&gt;de vacío condensado.&lt;br /&gt;Vidrios en cada destello,&lt;br /&gt;destellos como palabras&lt;br /&gt;acertadamente pronunciadas, recorridas&lt;br /&gt;en cada vidrio,&lt;br /&gt;a cada paso,&lt;br /&gt;en cada palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ventana:&lt;br /&gt;Esperanza hundida en contingencias,&lt;br /&gt;figura que brilla por su ausencia&lt;br /&gt;del muro que no es y se resiste&lt;br /&gt;a ser&lt;br /&gt;gallardete virtual entre la nada.&lt;br /&gt;Remanzo en el vacío,&lt;br /&gt;estanco de luz en la mañana, ventana,&lt;br /&gt;no eres nada al tacto y a la vista :&lt;br /&gt;amasijo de ser aferrándose a los ojos que,&lt;br /&gt;mansamente, dan ser con la mirada.&lt;br /&gt;Tu marco y maderamen, ventana,&lt;br /&gt;materia y continente simulados, son&lt;br /&gt;perfil fugaz que, sin embargo, era.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrazada inconsistencia en tus bisagras,&lt;br /&gt;oquedad en el muro que sin ser existe,&lt;br /&gt;ventana, eres&lt;br /&gt;fugacidad perenne,&lt;br /&gt;alborozada inconstancia mordiéndose la cola,&lt;br /&gt;para vender tus sueños engolfando navíos&lt;br /&gt;en el horizonte, el viento y la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;III&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aire seco&lt;br /&gt;transita por las calles despobladas,&lt;br /&gt;restregando su espinazo, su lomo furtivo,&lt;br /&gt;entre el cableado y el vacío del camino&lt;br /&gt;para posar sus patas de soplo ensortijado&lt;br /&gt;en el rostro más fiero de la madera austera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas, de vuelta de la muerte ,&lt;br /&gt;dando un vuelco en sus giros,&lt;br /&gt;el viento se troca paloma&lt;br /&gt;y posa su corazón emplumado&lt;br /&gt;en la cornisa más ardua&lt;br /&gt;de una pregunta escueta .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;IV&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poste de madera:&lt;br /&gt;concreción plantada en nuestra acera.&lt;br /&gt;Pelamen destilado de madera resuelta.&lt;br /&gt;Por ti camina la luz como quien guía&lt;br /&gt;al óxido que te corroe bajo el azul del cielo.&lt;br /&gt;Poste de madera,&lt;br /&gt;cuerpo desastillado por el tiempo.&lt;br /&gt;Sinuosidad perfilada&lt;br /&gt;en cada trecho.&lt;br /&gt;Tu cuerpo es dulce&lt;br /&gt;morada para los insectos.&lt;br /&gt;Tu piel erguida sobre el asfalto&lt;br /&gt;es un muñón estéril asolado por el viento.&lt;br /&gt;Y cada una de tus astillas, parco madero,&lt;br /&gt;es una hora que pierdes&lt;br /&gt;lanzada al vacío de la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viejo poste:&lt;br /&gt;Quietud en la paz&lt;br /&gt;que nunca reverdece.&lt;br /&gt;Tú guardas el tiempo&lt;br /&gt;alojado en tus ranuras.&lt;br /&gt;Y bajo tu melena de cables,&lt;br /&gt;poste escueto,&lt;br /&gt;tu Ser&lt;br /&gt;es muerte vapuleada&lt;br /&gt;por el viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viejo poste:&lt;br /&gt;Sueño de ser noche sobre los bajos techos.&lt;br /&gt;Tu pelo apuntala las nubes, maderamen&lt;br /&gt;o anhelo de materia iluminada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;V&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aire electrizado&lt;br /&gt;transita por la tarde&lt;br /&gt;y un vaho de eucaliptos&lt;br /&gt;perfuma las palabras:&lt;br /&gt;El viento se renueva y&lt;br /&gt;su cuerpo sale y calles&lt;br /&gt;de pronto desbocadas&lt;br /&gt;ululan con el polvo&lt;br /&gt;afín a las barandas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viento de la tarde:&lt;br /&gt;una quieta polvareda gira en torno de tus pasos&lt;br /&gt;pero, pese a todo, tus ojos no se rinden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Palmeras,&lt;br /&gt;ojos secos que niegan a la piedra.&lt;br /&gt;Sus retinas respiran mientras cantan&lt;br /&gt;fatigadas por la tarde,&lt;br /&gt;transidas por el aire,&lt;br /&gt;mientras su cima reverdece&lt;br /&gt;llenando con sus hojas&lt;br /&gt;la luz de nuestros días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viento:&lt;br /&gt;Eres sombra sobre un muro&lt;br /&gt;cogido por la mano de la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;VI&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cielo por nadie visto,&lt;br /&gt;en esta ciudad de rostros apagados,&lt;br /&gt;en esta ciudad de muros lapidados,&lt;br /&gt;en donde se riza el aire&lt;br /&gt;sobre la piel de las sombras y la piedra,&lt;br /&gt;tú surtes por la tarde para ocupar tu sitio&lt;br /&gt;esperando tu ocaso de ser reconocido&lt;br /&gt;y así llenar tus gamas de vida colorida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celaje frecuentado por el aire:&lt;br /&gt;En ti pueblan las aves de la tarde&lt;br /&gt;para agitar sus alas&lt;br /&gt;al viento contigo enaltecido.&lt;br /&gt;Ráfaga de viento:&lt;br /&gt;innumerables muros erizan tus caminos&lt;br /&gt;colmados por las tardes colmadas&lt;br /&gt;por los rezos y ,&lt;br /&gt;y una torre, a lo lejos, aguarda tu presencia&lt;br /&gt;para que en tus requiebros de plumas y palomas&lt;br /&gt;refugies tus latidos por entre sus ventanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;VII&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piedras,&lt;br /&gt;palabras de los muros&lt;br /&gt;sobre los que descansa&lt;br /&gt;el ser de los celajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un aire, armado en ventolera ,&lt;br /&gt;irrumpe en tus designios,&lt;br /&gt;luz, calor iluminado&lt;br /&gt;que mora en esta iglesia&lt;br /&gt;en donde las palomas ,&lt;br /&gt;al fin enaltecidas ,&lt;br /&gt;descienden de los vanos&lt;br /&gt;y la marquetería&lt;br /&gt;y atienden la liturgia&lt;br /&gt;y esparcen su plumaje&lt;br /&gt;mirando en su atalaya&lt;br /&gt;de bóvedas compuestas&lt;br /&gt;y ventanas monacales,&lt;br /&gt;el pórtico y las naves&lt;br /&gt;cerradas por los muros&lt;br /&gt;o el rito de las manos&lt;br /&gt;cercadas por la capa&lt;br /&gt;y la luz de una pregunta&lt;br /&gt;velada por los rezos .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces luce el hierro su forma en candelabro ,&lt;br /&gt;calado en sus ribetes y su negra tesitura,&lt;br /&gt;y el aire descansado camina por el aire&lt;br /&gt;trenzado con las llamas en metafísica armonía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en tanto su luz se licue,&lt;br /&gt;un lienzo, una pintura ,&lt;br /&gt;palabras de siempre oscurecidas,&lt;br /&gt;de pronto se decantan en el cuenco de uno ojos&lt;br /&gt;y encienden sus colores:&lt;br /&gt;por ti relampaguean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;DIA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al amanecer, la paz vegetal&lt;br /&gt;crea un ambiente de dicha entre los grandes árboles ,&lt;br /&gt;y un parque escueto recibe&lt;br /&gt;al viento renovado tras la noche ardorosa.&lt;br /&gt;El oscurecido boscaje de la noche anterior&lt;br /&gt;deja con discreción su lugar&lt;br /&gt;al aire iluminado del alba en la mañana:&lt;br /&gt;Un aire que es sólo aire&lt;br /&gt;en tanta claridad transparentada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levedad aérea la de las ramas sensibles&lt;br /&gt;al viento y a los muros y al rumor&lt;br /&gt;de su follaje pasajero.&lt;br /&gt;Desde la escala de los árboles las hojas&lt;br /&gt;se ofrecen al temprano verdor de las horas&lt;br /&gt;sin más reclamo que su gratitud&lt;br /&gt;a la vida renovada.&lt;br /&gt;La raíz apurada del viento en la mañana&lt;br /&gt;es cortada por el frío desplante del follaje&lt;br /&gt;que no acompaña ni al aire ni a las aves que parten,&lt;br /&gt;al hilo del viento, haciéndose&lt;br /&gt;a la idea del olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viento ciñe entonces a la ciudad entera&lt;br /&gt;por la cintura de una columna perlada de rocío;&lt;br /&gt;ciudad océano, ciudad o mar o acantilado&lt;br /&gt;o aire enmarinado por el nuevo día que se anuncia.&lt;br /&gt;El cielo inmenso toca a la ciudad sobre la tierra&lt;br /&gt;y sobre el árbol y su sordo crecimiento entre las ramas&lt;br /&gt;remeciendo el corazón de los animales alados&lt;br /&gt;que pueblan sus mil doscientos treinta y cinco rostros,&lt;br /&gt;rastros de hojas, rastrojos,&lt;br /&gt;provocando el lento reverdecer&lt;br /&gt;de los fresnos con su vaivén.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante el paso del viento,&lt;br /&gt;el camino se reduce a intrascendencia o vanos&lt;br /&gt;de las puertas, y la continuidad de las paredes&lt;br /&gt;se troca en peatón tardío&lt;br /&gt;perdido para la gente y la arquitectura.&lt;br /&gt;Ciudad, cuántas viviendas encajadas en tu haber.&lt;br /&gt;Viento, casas sin árboles comparten&lt;br /&gt;tu soledad en el desierto estático&lt;br /&gt;de la ciudad en cuyas grietas te refugias&lt;br /&gt;y en donde calles suceden siempre a otras calles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las doce del día&lt;br /&gt;la tierra alza los brazos al sol&lt;br /&gt;y da la hora sobre las paredes caleadas&lt;br /&gt;de la ciudad incólume,&lt;br /&gt;pese a la rutina que, por lo bajo,&lt;br /&gt;la hormiguea y la desgasta.&lt;br /&gt;Con su porosidad intacta,&lt;br /&gt;carbonizada por el viento,&lt;br /&gt;blanqueada en el recuerdo,&lt;br /&gt;de este modo siempre habitada,&lt;br /&gt;la ciudad, ese desierto exaltado en las mañanas, y&lt;br /&gt;a pleno día, bastión que es morada, jungla, levadura&lt;br /&gt;de panes por venir, o sal&lt;br /&gt;que se nos queda impregnada en la garganta,&lt;br /&gt;la ciudad se agita, se agiganta, y sólidas atalayas&lt;br /&gt;se dibujan a lo lejos: la presencia de una iglesia&lt;br /&gt;se anuncia en esta historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no sólo ella&lt;br /&gt;descansa en la mañana. También una tienda nos enseña&lt;br /&gt;con sus cuerdas y sus postes, que no marchan&lt;br /&gt;árida en el entorno árido,&lt;br /&gt;sobre un breve lecho de piedra y argamasa.&lt;br /&gt;"Cerrajería", reza&lt;br /&gt;un letrero. Y el horizonte retraído&lt;br /&gt;sobre el terco asfalto&lt;br /&gt;es el anuncio de la imaginación vuelta materia.&lt;br /&gt;Bloques de piedra en torno al viento. Bloques&lt;br /&gt;uno a uno unidos;&lt;br /&gt;palabras que dan en el blanco de los muros&lt;br /&gt;como sombras impalpables, mientras a la distancia&lt;br /&gt;insoslayables atalayas en esta región arcana&lt;br /&gt;anidan pasiones como proezas,&lt;br /&gt;espacios de nuestras soledades,&lt;br /&gt;laberintos del sueño de una tarde que se anuncia&lt;br /&gt;a medida que crece su sombra&lt;br /&gt;en el blanco de una penumbra que camina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sombrías son las tardes&lt;br /&gt;cuando el viento las colma o desvanece.&lt;br /&gt;Las hojas palpitan&lt;br /&gt;tras su verdor contra las horas&lt;br /&gt;y la tarde fatigada mira al cielo&lt;br /&gt;alzando su cabellera deshilachada y se sacude&lt;br /&gt;de su letargo mientras vuelan&lt;br /&gt;imperiosas convicciones de racimos y destellos,&lt;br /&gt;de aves abiertas al cielo&lt;br /&gt;que agitan el aire cuando surte la tarde entre sus alas&lt;br /&gt;decantadas con el dulzor de la sabia en su plumaje,&lt;br /&gt;y, en brazos del aire, untan su sombra en vericuetos&lt;br /&gt;sobre el pellejo de las piedras quietas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el alba de las casas enormes,&lt;br /&gt;bajo la misma noche en que anidan temores,&lt;br /&gt;entre las manos que el viento acaricia,&lt;br /&gt;sobre la marcha del viento,&lt;br /&gt;una plácida arquitectura surte callada y luego habla,&lt;br /&gt;enriqueciendo los silencios del viento y de los árboles&lt;br /&gt;con una suerte de mayores silencios enterados&lt;br /&gt;que son como la voz que todos oyen cuando en verdad escuchan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es entonces que se agolpa en ella,&lt;br /&gt;la arquitectura, el caminante que la frecuenta&lt;br /&gt;con su paso roído por el tiempo,&lt;br /&gt;deshilachado, raído de tanto andar con la penumbra&lt;br /&gt;y los días y sus luces anunciadas; la frecuenta&lt;br /&gt;con su retrasado paso maduro,&lt;br /&gt;y transita por sus poros planetarios&lt;br /&gt;mirando en ella como quien pisa la noche o quien pisa&lt;br /&gt;el cauto reverdecer de la hiedra entre sus vetas&lt;br /&gt;como una melódica caricia de viva cal y canto .&lt;br /&gt;Calicanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FUENTE&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta noche la luz aflora&lt;br /&gt;por entre muros blanquecinos&lt;br /&gt;curados por las sombras&lt;br /&gt;y teje una urdimbre de plata&lt;br /&gt;que reverbera sobre las hojas quietas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto se observa cómo&lt;br /&gt;la impaciencia de la piedra&lt;br /&gt;se resuelve en agua&lt;br /&gt;y estalla la oscuridad&lt;br /&gt;en círculos concéntricos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cae entonces el agua&lt;br /&gt;en el pozo de esta plaza y baña&lt;br /&gt;a la piedra antigua,&lt;br /&gt;a la poblada piedra del muro cóncavo,&lt;br /&gt;a la habitada superficie donde moran&lt;br /&gt;el musgo y las bacterias&lt;br /&gt;eléctricas y espaciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En torno a sus espasmos&lt;br /&gt;el agua se remansa&lt;br /&gt;y tejen los insectos,&lt;br /&gt;de pie bajo la luna,&lt;br /&gt;su canto atribulado .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el rumor del agua&lt;br /&gt;que reposa, es como un pedido&lt;br /&gt;a la luz para que irrumpa&lt;br /&gt;sobre la abotagada quietud&lt;br /&gt;de esta agua encenagada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay reflejos en el aire&lt;br /&gt;en esta noche austera&lt;br /&gt;en la que a solas, a la deriva,&lt;br /&gt;se agita el mundo entre sus hojas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-7715960378775067703?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/7715960378775067703'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/7715960378775067703'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/04/mndala-y-otros-poemas_19.html' title='MÁNDALA Y OTROS POEMAS'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-8907484326413351591</id><published>2008-04-19T12:27:00.000-07:00</published><updated>2009-09-20T15:57:47.519-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='AREQUIPA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='SERIE HISTORIA DE INTRAMUROS'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='POESÍA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='PINTURA CUSQUEÑA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='BERNARDO BITTI'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='POESÍA AREQUIPEÑA'/><title type='text'>PARAFERNALIA (*)</title><content type='html'>&lt;em&gt;(*) Con la versión preliminar de este poemario, el autor obtuvo &lt;strong&gt;Mención Honrosa en el Premio Nacional de Poesía Copé 2005&lt;/strong&gt;. Este mismo poemario, desarrollado en su versión final, obtuvo el &lt;strong&gt;Primer Lugar del Premio Internacional de Poesía Javier Heraud 2009.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SApIkBFqr-I/AAAAAAAAADs/8t7o3kZJXB8/s1600-h/Virgen+con+el+NiÃ±o.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191041304102612962" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SApIkBFqr-I/AAAAAAAAADs/8t7o3kZJXB8/s320/Virgen+con+el+Ni%C3%B1o.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(**) Bernardo Bitti&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Virgen con el niño&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, óleo sobre lienzo, Iglesia de la Compañía (Arequipa-PERÚ).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ÓLEO 1&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA VIRGEN CON EL NIÑO(**)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;I&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como huésped de la tarde la contemplo .&lt;br /&gt;Mi existencia, persistencia reiterada, virtualidad en fuga, vana&lt;br /&gt;como el vano de una puerta, se confirma&lt;br /&gt;cuando miro mis cuadros, me justifico y me mantengo.&lt;br /&gt;Soy Bitti, Bernardo y muñón&lt;br /&gt;de tierra que fui y hoy transito&lt;br /&gt;como exceso de luz perdida y ecos&lt;br /&gt;que se repiten en las naves, travesaño y maderos&lt;br /&gt;de este templo y en las molduras,&lt;br /&gt;el revoque y el polvo que levantan las alas&lt;br /&gt;batiendo sobre mí al compás de unos rezos .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy Bitti y, mientras hablo, habla el comején y deja&lt;br /&gt;metafísica viruta tras sus pasos, alambicada&lt;br /&gt;teología de teologías en vericuetos de madera&lt;br /&gt;cuestionamientos razonados que minan los marcos y ,&lt;br /&gt;marcas orlando los óleos y las bancas&lt;br /&gt;para undir las naves de este templo que se apaga .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy Bitti, pintor de inopinada quietud y una vida&lt;br /&gt;anclada en el pasado, imago de horizontes retraídos,&lt;br /&gt;espectro que deambula entre el espectro&lt;br /&gt;de mis óleos que pueblan este templo&lt;br /&gt;para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;II&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy Bitti, pasajero de la vida y los contemplo: Las tardes&lt;br /&gt;colorean los muros coloreados por óleos&lt;br /&gt;que imponen su esencia sobre la pared,&lt;br /&gt;imágenes endurecidas, acartonadas imágenes&lt;br /&gt;bajo la pátina de mi voz y la textura&lt;br /&gt;de estos cuadros en cuyas grietas&lt;br /&gt;de tiempo y polvo me refugio&lt;br /&gt;y escondo mi palabra para ver&lt;br /&gt;a la Virgen con el Niño entre sus brazos,&lt;br /&gt;desnudo de malicia y de ropaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre ese cuello&lt;br /&gt;largo, como largas son las noches y mis horas,&lt;br /&gt;su claro rostro y el del Niño, enmarcados sobre el lienzo,&lt;br /&gt;son astros de tierra dibujados por mis dedos. La almalafa&lt;br /&gt;de María, con colores recompuestos, le confiere&lt;br /&gt;una contrita soledad a sus manos que descubren&lt;br /&gt;la textura de las cosas tras el paso de los días&lt;br /&gt;mientras ladea el rostro junto al cielo&lt;br /&gt;apoyando su faz sobre este reino .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy Bitti, e intactos,&lt;br /&gt;como la intacta imagen de su perfil ante mis ojos,&lt;br /&gt;los dedos de María esparcen un poco de rocío,&lt;br /&gt;de por sí diseminado, en el templete inmóvil en que yace,&lt;br /&gt;geometría habitada o torno vivo, ella&lt;br /&gt;cuando cae su brazo sobre el alba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;III&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, la peregrina hueste de este mundo&lt;br /&gt;se agiganta y oradores, fieles aradores de pasión dulcificada,&lt;br /&gt;cantan tras los cirios que encienden este templo&lt;br /&gt;la oscura luz de las naciones, racimos de fe en cada pecho, regiones&lt;br /&gt;insobornables de temor anclándose en la nada de esta nave&lt;br /&gt;que parte al garete de esta iglesia, conmoviendo jurisdicciones&lt;br /&gt;que pueblan bancas con murmullos poblados de sentidos&lt;br /&gt;mientras mi soledad, en la oquedad aparatosa de este templo,&lt;br /&gt;plagado de rezos como el rizo del Niño que obsesiona mis pupilas,&lt;br /&gt;contempla su fenecida luz y acaricia los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi voz, áspera para la rutina de este mundo ,&lt;br /&gt;despabilada, se resuelve y canta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Piedra lunar.&lt;br /&gt;Nuncio de los siglos.&lt;br /&gt;Hueso marino por el que rota el alba&lt;br /&gt;como altarete iluminado en el que posa sus ojos.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL SACERDOTE &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo del protocolo de este mundo&lt;br /&gt;y la vergüenza de perfil, visto de rojo&lt;br /&gt;con el corazón incendiado de pasión, encarnizado&lt;br /&gt;en medio de estas ropas en donde mi ceguera es&lt;br /&gt;oscura luz para mis ojos terrenales, imperfectos&lt;br /&gt;como el imperfecto cuerpo que soy y los incluyo&lt;br /&gt;diseminado en cada paso, en cada gesto que gasto,&lt;br /&gt;regusto de tiempo que dejo en esta iglesia. Y,&lt;br /&gt;como todos los días, en la casulla enfundado,&lt;br /&gt;camino hacia el altar hecho de piedra y sacrificios&lt;br /&gt;para dar la liturgia de este reino&lt;br /&gt;callado que me espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He seguido las molduras de este templo palmo a palmo,&lt;br /&gt;talladas por una aguda teología de piedra cincelada .&lt;br /&gt;En este templo de grutas recónditas, de rincones encendidos ,&lt;br /&gt;incendiados por la luz de las naciones,&lt;br /&gt;mis pasos adelgazan al aire y la distancia&lt;br /&gt;con su maquiavélico frufrú de&lt;br /&gt;parafernalia, rito y bastión&lt;br /&gt;poblando la hondonada de esta iglesia que cobija&lt;br /&gt;pasiones, palomas, misterios y temores&lt;br /&gt;acurrucados en los lunetos y peanas y en la fe del esperma&lt;br /&gt;que mana del oscuro calor encendido de unas velas y&lt;br /&gt;cuya luz es vano murmullo para mis ojos&lt;br /&gt;encapotados como el encapotado que soy,&lt;br /&gt;de pie ante este altar, y que conversa con el aire.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Sobre el bastimento irrenunciable de esta iglesia&lt;br /&gt;un viento aleve transcurre en la ventana del&lt;br /&gt;alto coro y trae, en sí, una paloma,&lt;br /&gt;zureo encarnado o verbo que vuela y que transita&lt;br /&gt;acezando sobre mí y mi palabra, simulando&lt;br /&gt;la envergadura del viento entre sus alas.&lt;br /&gt;No siento su luz iluminar como una sombra&lt;br /&gt;mi triste cuerpo, ciego a la vida y a la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus alas esparcen sobre mí tal vez alguna luz,&lt;br /&gt;una esperanza, fina pátina de polvo contrito, recogido&lt;br /&gt;de estas bóvedas y piedras sobrepuestas, repletas&lt;br /&gt;de excrecencias añejadas por el tiempo .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SApQSBFqr_I/AAAAAAAAAD0/GpPneVxcrV8/s1600-h/Las+LÃ¡grimas+de+San+Pedro.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191049790957989874" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SApQSBFqr_I/AAAAAAAAAD0/GpPneVxcrV8/s320/Las+L%C3%A1grimas+de+San+Pedro.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(***) &lt;em&gt;Bernardo Bitti&lt;/em&gt;, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Las lágrimas de San Pedro&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, óleo sobre lienzo, Iglesia de la Compañía (Arequipa- PERÚ).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ÓLEO 2&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;LAS LÁGRIMAS DE SAN PEDRO(***)&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Petrificados, Señor, como mi nombre, estamos&lt;br /&gt;los dos en este instante de patética agonía.&lt;br /&gt;Las sombras son ya muros&lt;br /&gt;que nuestros cuerpos anteceden,&lt;br /&gt;sujetos a la fuerte osamenta de esta viga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy piedra y, sobre esta piedra, yace&lt;br /&gt;mi triple culpa sumergida en esta sangre,&lt;br /&gt;en esta carne torturada que contempla&lt;br /&gt;tu torturada carne que late y agoniza&lt;br /&gt;bajo estas cúpulas estáticas, hundidas&lt;br /&gt;en lóbregos azares, concentradas&lt;br /&gt;en dovelas y lacónicos farallones&lt;br /&gt;de argamasa y piedra,&lt;br /&gt;recónditos y espectrales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En soguilla, como las cuerdas&lt;br /&gt;que muerden tu carne y la columna&lt;br /&gt;que te ata a este mundo, este reino, plagado&lt;br /&gt;de oprobios y de hombres,&lt;br /&gt;así también se muerden y entrelazan&lt;br /&gt;austeras, las piedras y los muros&lt;br /&gt;de este templo que soy&lt;br /&gt;negado a la luz de tu mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Orando, espero la mañana,&lt;br /&gt;premonitorio réquiem en las entrañas de esta iglesia,&lt;br /&gt;caverna que enaltece los sentidos&lt;br /&gt;con su repicar bruñido de campanas, quedo&lt;br /&gt;aquí postrado de rodillas&lt;br /&gt;bajo tu desnudez doliente, hiriente&lt;br /&gt;en esta culpa mía que es inútil&lt;br /&gt;palio para tu mirada y mis lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las imágenes que somos y que habitan&lt;br /&gt;en este cuadro, en este templo,&lt;br /&gt;dormidas en su forma bajo&lt;br /&gt;el fatuo fuego de estas grutas y&lt;br /&gt;estas rocas excavadas en la culpa&lt;br /&gt;que son, entre mis manos,&lt;br /&gt;súplica feraz, como el trabajo&lt;br /&gt;de la mano del hombre,&lt;br /&gt;bóvedas deformadas por la sombra&lt;br /&gt;y el dolor de ser humano&lt;br /&gt;que soy y que confieso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi súplica ladra&lt;br /&gt;a la entrada de estas naves, roza&lt;br /&gt;el viento súbito y las vigas. Aguardo&lt;br /&gt;tu luz encerrada, tu perdón,&lt;br /&gt;para ser el pendón reivindicado de tu Iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oh, señor, anuncio tu muerte y proclamo&lt;br /&gt;tu perenne vicisitud en este templo,&lt;br /&gt;este cuadro y la columna que ata&lt;br /&gt;tu dolor crucificado prontamente.&lt;br /&gt;Mi cielo es tu suelo y, aquí, yo rozo&lt;br /&gt;tu compañía, tu mirada.&lt;br /&gt;Suplicante, permanezco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA PALOMA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;I&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta oquedad umbría reposa mi vuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Envuelta por los labios del viento,&lt;br /&gt;de vuelta del tiempo y las palabras,&lt;br /&gt;he atravesado el orbe,&lt;br /&gt;la urbe cálida del sol y la mañana&lt;br /&gt;y vengo a posar mi ser de siempre inmaculado&lt;br /&gt;sobre el alféizar que me impone este mundo:&lt;br /&gt;Una iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iglesia,&lt;br /&gt;templo a Dios gracias&lt;br /&gt;puesto en mi camino:&lt;br /&gt;Penetro en ti como quien entra&lt;br /&gt;en un tiempo limpiamente ensortijado&lt;br /&gt;por las piedras de la fe y los rezos&lt;br /&gt;que subyacen a esta arquitectura.&lt;br /&gt;Por fin llego a ti&lt;br /&gt;con mi inquietud a cuestas,&lt;br /&gt;y desde aquí te observo,&lt;br /&gt;desde ésta mi emplumada piel,&lt;br /&gt;fiel a ti y a tu cornisa escueta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;II&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta transparencia&lt;br /&gt;deposito mi Espíritu.&lt;br /&gt;Alzo mis alas al vuelo y cielo&lt;br /&gt;ya no perciben mis pupilas.&lt;br /&gt;Dovelas de sillar do se forma&lt;br /&gt;el arduo bovedaje.&lt;br /&gt;Cielo dormido&lt;br /&gt;en tanta piedra encapsulada.&lt;br /&gt;¿Para qué las alas&lt;br /&gt;si el aire ya no gira y sólo arde?&lt;br /&gt;¿Para qué la luz, que muerde candelabros,&lt;br /&gt;si las quince velas que encienden tenebrarios&lt;br /&gt;oscurecen el oficio salmo a salmo?&lt;br /&gt;En este mundo de techos agrietados&lt;br /&gt;he seguido a las altas&lt;br /&gt;molduras de revoque maltratado,&lt;br /&gt;he agitado mis alas entre áreas&lt;br /&gt;como el nido de un árbol,&lt;br /&gt;abiertas bajo el luneto donde&lt;br /&gt;existe una peana dormida entre cristales&lt;br /&gt;o donde yace esparcido: pluma pulmón y polvo&lt;br /&gt;de paloma,&lt;br /&gt;y enaltecida en este instante,&lt;br /&gt;he descendido de mi vuelo y elevado&lt;br /&gt;mi vista al demorado mundo&lt;br /&gt;de este templo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;III&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre el retablo del altar&lt;br /&gt;perduro mejor. Camino&lt;br /&gt;sobre la piedra y la madera&lt;br /&gt;y sobre el pan&lt;br /&gt;de oro que otros miran&lt;br /&gt;dorando los tallados.&lt;br /&gt;Desde mi nicho labrado en eucalipto&lt;br /&gt;contemplo a todos con ojos de verdad&lt;br /&gt;condescendientes, y zureo bendiciones&lt;br /&gt;nacidas de mi pecho acurrucado,&lt;br /&gt;siguiendo el protocolo de este reino&lt;br /&gt;en que sentidas, colombófilas, se alzan las manos&lt;br /&gt;hacia mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montada en el lumen donde anidan las palomas&lt;br /&gt;mi cuerpo se decanta en sílfide aleteo&lt;br /&gt;y en medio de este río de cantos&lt;br /&gt;y alabanzas,&lt;br /&gt;mi vuelo se retrae en altos miramientos&lt;br /&gt;y observo con pupilas recién elaboradas,&lt;br /&gt;y entonces me pregunto: ¿Para qué&lt;br /&gt;el rito y la liturgia, de manos sin memoria,&lt;br /&gt;si el aroma de la lava se deslíe en los sentidos?&lt;br /&gt;¿Para qué la luz y la palabra, veladas por el uso?&lt;br /&gt;¿Para qué la piedra y los cristales&lt;br /&gt;robados por el tiempo y los lamentos?&lt;br /&gt;¿Para qué el frío y la penumbra poblados de rutina?&lt;br /&gt;¿Para qué el polvo y las pinturas zanjando sus dominios,&lt;br /&gt;si ambos son de tierra u ocre colorido?&lt;br /&gt;¿Para qué el sol y mis latidos:&lt;br /&gt;para qué la luz y sus renuevos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta oquedad sombría deposito mi cielo.&lt;br /&gt;Y la luz despabilada que esparce mi palabra&lt;br /&gt;es como una diáspora&lt;br /&gt;rielante en una frase&lt;br /&gt;de Misa o Despedida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SApR2xFqsAI/AAAAAAAAAD8/KjGzPHVIPqE/s1600-h/Cristo+Resucitado.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191051521829810178" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SApR2xFqsAI/AAAAAAAAAD8/KjGzPHVIPqE/s320/Cristo+Resucitado.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(****) &lt;em&gt;Bernardo Bitti, &lt;strong&gt;CRISTO RESUCITADO&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, óleo sobre lienzo, Iglesia de la Compañía (Arequipa-PERÚ).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;OLEO 3&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;CRISTO RESUCITADO(****)&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Compañía de Jesús&lt;br /&gt;percibo en esta iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como quien levanta una mano contra el aire,&lt;br /&gt;así levanta él el cielo entre sus dedos,&lt;br /&gt;y vertical, sobre la tierra,&lt;br /&gt;el lábaro flamea junto al viento, y otra mano&lt;br /&gt;apenas percibida, roza el mástil del pendón soliviantado&lt;br /&gt;que por ella, con ella,&lt;br /&gt;lo mira a él y palidece, como un velo en oración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, entre un paso y otro,&lt;br /&gt;como insondable equilibrista de la nada&lt;br /&gt;permanece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece&lt;br /&gt;que sólo su palabra transcurre con el tiempo,&lt;br /&gt;sólo su palabra, como aurora boreal que se desplaza&lt;br /&gt;con el hilo de la palabra y canta&lt;br /&gt;con luces fugaces lo contrito&lt;br /&gt;y austero que, en lo diverso, se conserva,&lt;br /&gt;queda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Envuelto en un aire de manto ampulosado&lt;br /&gt;su cuerpo permanece, se yergue y está vivo&lt;br /&gt;con la llaga del costado abierta que no mana.&lt;br /&gt;Cielo de agua fuerte, tus azules se degradan&lt;br /&gt;en un tímido celaje, difundido en solo un plano&lt;br /&gt;que mil planos él contiene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Envuelto en un aire acartonado,&lt;br /&gt;su cuerpo se levanta en esta iglesia.&lt;br /&gt;Lo pinté resucitado y yo perduro&lt;br /&gt;deambulando entre las bancas de este templo.&lt;br /&gt;Lo pinté desnudo en su palabra. Lo pinté&lt;br /&gt;envuelto en un aire de nobleza&lt;br /&gt;-cardinal en el color, y en la pasión, glorificado-.&lt;br /&gt;El manto le concede una extraña soledad.&lt;br /&gt;Pinté&lt;br /&gt;celajes repartidos claramente&lt;br /&gt;(sus colores disipados con el aire&lt;br /&gt;removiendo sus matices palmo a palmo).&lt;br /&gt;Pinté&lt;br /&gt;un cielo que clamaba&lt;br /&gt;por acaso alguna nube en pos de la mañana.&lt;br /&gt;Pinté&lt;br /&gt;azules degradados sobre el rostro que los alza&lt;br /&gt;por encima de estas cosas&lt;br /&gt;terrenales, mientras&lt;br /&gt;se establece el mundo entre sus pasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el mundo&lt;br /&gt;no es sino una escamoteada escaramuza en la palabra:&lt;br /&gt;tan sólo una ráfaga de viento que camina,&lt;br /&gt;hojarasca que cruje en los talones,&lt;br /&gt;como otoñal presagio de la vida que termina&lt;br /&gt;perfilando su sombra y ser callado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas, de pronto, una duda transita en mi palabra,&lt;br /&gt;y en la tarde sus colores se esparcen con el aire&lt;br /&gt;conmoviendo sus matices por etapas.&lt;br /&gt;Entonces me pregunto y :&lt;br /&gt;¿Dónde está la fuerza de su ser resucitado,&lt;br /&gt;si su cuerpo está vacío de vida y vestiduras&lt;br /&gt;y el viento y el celaje transitan sobre él?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso&lt;br /&gt;yo me enciendo en los hacheros y&lt;br /&gt;de los pies a la cabeza, de pie bajo estas piedras,&lt;br /&gt;y escuchan las palomas, con formas de vocales,&lt;br /&gt;mi voz como un responso o soplo colorido&lt;br /&gt;que surte en balaustrada,&lt;br /&gt;o ráfaga de viento que esparce su plumaje&lt;br /&gt;y el polvo escatológico de mis necesidades .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, a todo esto, esto&lt;br /&gt;que habita en mis andrajos no es&lt;br /&gt;sino miseria hecha de carne en tanta soledad,&lt;br /&gt;–embobado reflejo de cántaro en la fuente,&lt;br /&gt;cuenco en la mano deslumbrado ante la nada&lt;br /&gt;(pretensión de ser mar entre los dedos infantiles)&lt;br /&gt;cuestionamiento de cuestionamiento hecho palabra,&lt;br /&gt;pedante articulación fonética que camina–&lt;br /&gt;vano aullido de perro filosófico&lt;br /&gt;adherido a la duda y la palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;COMPAÑÍA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;(Diálogos del pintor y la paloma)&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;BERNARDO BITTI&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche cubre los contornos burdos de paredes lejanas&lt;br /&gt;con un manto de misericordiosa opacidad&lt;br /&gt;cerrando puertas, callejones y pestañas&lt;br /&gt;de ventanas monacales ya dormidas.&lt;br /&gt;Barro hecho cuerpo, pies descalzos y quijada&lt;br /&gt;en tanta pared, piso y batiente&lt;br /&gt;conquistada por la mano feraz del hombre ,&lt;br /&gt;la plomada y el badilejo cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El roce del aire contra el aire&lt;br /&gt;leve, quieto, encapsulado en estos muros ciegos,&lt;br /&gt;de noche ante la noche insobornable,&lt;br /&gt;respira quedo como un susurro empobrecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;LA PALOMA&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bitti, Tu leve luz persiste aún&lt;br /&gt;en el fondo del pozo en que mirabas, aun&lt;br /&gt;en el aire tibio de este patio breve,&lt;br /&gt;alevemente encapsulado por los muros de&lt;br /&gt;porosidad inconsútil como tus manos,&lt;br /&gt;inmarcesible textura de luz y&lt;br /&gt;sombras de luz sobre tus párpados idos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como un recuerdo que apuntala presentes,&lt;br /&gt;aquí habita solo&lt;br /&gt;la presencia de tu luz ante la noche,&lt;br /&gt;el suave toque de tus dedos fantasmales&lt;br /&gt;sobre sol, cielo, tierra y cosas terrenales&lt;br /&gt;del lienzo cuando pintas.&lt;br /&gt;Aquí radicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;BERNARDO BITTI&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante el horizonte retraído descubro&lt;br /&gt;mis manos a la textura de las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sonido de las campanas tiñe&lt;br /&gt;el sillar del templo, tañe&lt;br /&gt;sobre las piedras blancas y su simetría&lt;br /&gt;de reptil fríamente estático. Tañen, digo,&lt;br /&gt;sobre el correr del tiempo,&lt;br /&gt;como vibrante cardumen en el oscuro&lt;br /&gt;mar de una oración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los quedos ecos quedan, se repiten y se apagan y son&lt;br /&gt;como el suave rumor del viento sobre mi cabeza. Son&lt;br /&gt;como el paso del aire tras el aire,&lt;br /&gt;la mascarada que en mi espectro determina&lt;br /&gt;a mi pelo entre las cúpulas y el viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;LA PALOMA&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bitti, la luz añosa –que eres y que habitas–&lt;br /&gt;repta, tiembla, a horcajadas&lt;br /&gt;posa su rodilla sobre la porosidad del muro y hace&lt;br /&gt;de la constancia un mudo sacramento.&lt;br /&gt;La oscurecida luz que habla&lt;br /&gt;mana por entre la tarde envejecida,&lt;br /&gt;y en su pátina de bronce tibio&lt;br /&gt;–aquel que fortalece muros y calienta hogares, aquel&lt;br /&gt;que cura con su totalidad impertérrita&lt;br /&gt;el pellejo de las sombras yertas–,&lt;br /&gt;se recompone, habla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;BERNARDO BITTI&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Campana ,&lt;br /&gt;superficie pasada por el tiempo,&lt;br /&gt;sopesada campana que en tu vaivén&lt;br /&gt;contienes al aire con un tañido&lt;br /&gt;teñido de metálico afán, reiterativo .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Campana, al escuchar en la noche&lt;br /&gt;tu pesado y magno y etéreo movimiento&lt;br /&gt;de tierra fundida y coagulada, estrellarse&lt;br /&gt;como un meteorito y morir, morir&lt;br /&gt;estallando y cantando contra el aire, siento&lt;br /&gt;aletear la sangre del hombre que yo era, y aletear&lt;br /&gt;pluma, plumón y polvo en el oscuro y magro recoveco&lt;br /&gt;de este templo de bancas y palomas, y siento y&lt;br /&gt;aletear el aire en lo oscuro, magro y vano&lt;br /&gt;de esta quimera celestial de aire y soplo inútil&lt;br /&gt;que hoy ya Soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;LA PALOMA&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta noche pretérita y lejana&lt;br /&gt;de siglos y siglos ya dormidos,&lt;br /&gt;en que me empeño en ser muñón estéril&lt;br /&gt;de esta arquitectura (balsámico,&lt;br /&gt;inútil puñado de plumas en gargólica congoja y ,&lt;br /&gt;colombófila maraña de ser perecedero,&lt;br /&gt;o rostro picado e inconcluso de un muro ciego en plena calle),&lt;br /&gt;solo el canto de los grillos conversa con el polvo ,&lt;br /&gt;como un amo de signos que pregunta y se responde.&lt;br /&gt;Y, con el viento, desnudo en esta noche, aquí dejo&lt;br /&gt;mi zureo quedo .&lt;br /&gt;Aquí perduro y permanezco.&lt;br /&gt;Yazgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;BERNARDO BITTI&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el aire encantado de la noche quieta&lt;br /&gt;levita una campana y ,&lt;br /&gt;como perdurable coágulo de sal en mis retinas,&lt;br /&gt;ante ti, como ante el Espíritu Santo, confieso y&lt;br /&gt;mi ser enamorado, aire enamorado de quien&lt;br /&gt;restaura mis cuadros y mi ser, mi recuerdo&lt;br /&gt;por aquello que vivo y me recuerdan,&lt;br /&gt;mientras permanezco inevitablemente&lt;br /&gt;cambiando y siendo el mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí espero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;LA PALOMA&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estás aquí, Bitti, y contigo hablas.&lt;br /&gt;Miras en el fondo de ti mismo y a través de ti&lt;br /&gt;se transparentan los recuerdos.&lt;br /&gt;Su nombre, ¿Isabel, Perséfora, Eduviges,&lt;br /&gt;Encarnación de tus propios miramientos?&lt;br /&gt;Qué importa. Innominada en tus recuerdos,&lt;br /&gt;ella perdura, habita y canta. Restauradora&lt;br /&gt;de tus ojos y tus manos,&lt;br /&gt;pincel con el que sus dedos te trabajan,&lt;br /&gt;vertical como el lábaro que toca ,&lt;br /&gt;retoca y baña con el color de su mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pintora laureada por la noche&lt;br /&gt;de estos cielos plagados de cenizas.&lt;br /&gt;Cóncava tersura de planeta palpitando ,&lt;br /&gt;en estos muros la hembra habita.&lt;br /&gt;Torno vivo, ahueca su casa y coge&lt;br /&gt;las tardes en sus manos de piel teorizada.&lt;br /&gt;Niña de siglos futuros,&lt;br /&gt;hechura de una más perfecta soledad,&lt;br /&gt;luz empolvada de una estrella distante,&lt;br /&gt;unta sobre tus cuadros almagre encarnado&lt;br /&gt;donde posar sus pies&lt;br /&gt;anhela.&lt;br /&gt;En su canto se refleja la mañana y las tardes&lt;br /&gt;envuelven tu palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;BERNARDO BITTI&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde está el arquero del arcoiris?&lt;br /&gt;Tu iris, niña,&lt;br /&gt;señuelo de mil colores bajo el arco&lt;br /&gt;superciliar de sus destellos.&lt;br /&gt;Lágrima o luna o mar,&lt;br /&gt;bastión insobornable donde pisas,&lt;br /&gt;posas tus pasos, tu mirada.&lt;br /&gt;Seguiré tus huellas por el aire&lt;br /&gt;-alambre de fuego,&lt;br /&gt;escueta figura que trasciende el aire&lt;br /&gt;y que me incendia en sus renuevos-&lt;br /&gt;dejando una cicatriz por el viento&lt;br /&gt;-al viento por ciento-&lt;br /&gt;una huella insondable,&lt;br /&gt;la impronta tenaz&lt;br /&gt;surcando en el vacío&lt;br /&gt;de tus ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tú, niña&lt;br /&gt;al fin, te refugias&lt;br /&gt;en la cuenca de tus ojos,&lt;br /&gt;en la cuenca&lt;br /&gt;infatigable de tu mirada.&lt;br /&gt;Ríos inagotables brotan&lt;br /&gt;como caudal perenne de tus párpados,&lt;br /&gt;pardos páramos encumbrados,&lt;br /&gt;pandos en la luz de tu retina,&lt;br /&gt;retinta luz en la luz que eres&lt;br /&gt;y caminas.&lt;br /&gt;Sola, callas,&lt;br /&gt;desoladamente, mente desolada,&lt;br /&gt;tus ojos ya no pintan, ya no cantas,&lt;br /&gt;ya no pintas, niña, sólo callas,&lt;br /&gt;en la niña de tus ojos:&lt;br /&gt;tu mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;LA PALOMA&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus ojos no se posan sobre ti: transitan&lt;br /&gt;de largo por entre tus entrañas&lt;br /&gt;de imago enamorado, claramente&lt;br /&gt;inexistente, y bañan&lt;br /&gt;el cuarteado pellejo de tus cuadros apagados,&lt;br /&gt;y es así como sus ojos&lt;br /&gt;en el marco acaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es tu imagen la que habla&lt;br /&gt;Con brotes de contenida prontitud :&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;BERNARDO BITTI&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus cabellos caen sobre mí como la arena.&lt;br /&gt;Escribo en su cabellera al viento&lt;br /&gt;–el fuego deja en las grutas de este templo&lt;br /&gt;recónditos rincones encendidos,&lt;br /&gt;haciendo de los muros, muros ciegos&lt;br /&gt;como el ciego sacerdote que camina .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada podrá jamás satisfacerme:&lt;br /&gt;Ni la vida que perdura en su palabra,&lt;br /&gt;ni la luz que corroe nuestros cuerpos,&lt;br /&gt;ni la luz que recrea los objetos,&lt;br /&gt;nada podrá jamás satisfacerme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada podrá jamás satisfacerme:&lt;br /&gt;Ni la vida curada por la sombra,&lt;br /&gt;ni la vida que recuerdo en los objetos,&lt;br /&gt;ni la vida que recrean los sujetos,&lt;br /&gt;nada podrá jamás satisfacerme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi corazón es un lagarto de bolsillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;LA PALOMA&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la luz despabilada que encaja mis pupilas, Bitti,&lt;br /&gt;es tu imagen la que habla mientras yo&lt;br /&gt;aquí esparzo mi palabra enmarcando este poema con&lt;br /&gt;un zureo que no es lengua, pero habla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo la llama de sus manos se extiende el mundo,&lt;br /&gt;se expande tu débil culto, el acurrucado murmullo&lt;br /&gt;de tu vida retaceada en estos lienzos que hoy retoca,&lt;br /&gt;ese espacio impreciso en que te pierdes con el aire&lt;br /&gt;y la limitación del color sobre sus ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;BERNARDO BITTI&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi voz áspera rasga el silencio al pronunciar tu nombre&lt;br /&gt;y entonces te miro y toco con mis ojos las estrellas,&lt;br /&gt;pendientes como telas de araña celestiales&lt;br /&gt;contra el cielo raso de esta iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Restauradora de la vida, dame:&lt;br /&gt;la limitación del color sobre tus ojos,&lt;br /&gt;el agolpado murmullo que habita en ti,&lt;br /&gt;como la exhalación o soplo que en un día&lt;br /&gt;encendió la yesca de este amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Restauradora de mi muerte, dame,&lt;br /&gt;celajes, un cielo contenido, contenido de puro cielo,&lt;br /&gt;borbotones de luz encadenada,&lt;br /&gt;la intacta imagen de tu piel ante mis ojos&lt;br /&gt;soplando como un velero al viento y a tu piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dame,&lt;br /&gt;aquel murmullo tuyo&lt;br /&gt;que habita allí donde tu vista recae. Dame&lt;br /&gt;tu imagen intacta ante mis ojos pasajeros,&lt;br /&gt;tu recuerdo que habita en mis sentidos mientras una&lt;br /&gt;paloma sicalíptica, que habla&lt;br /&gt;con el peso veraz de su palabra,&lt;br /&gt;nos contempla con brotes de contenida quietud y alas&lt;br /&gt;en verdad adormecidas, casi nocturnas&lt;br /&gt;bajo la fuerte osamenta de las vigas,&lt;br /&gt;y dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;LA PALOMA&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sigo&lt;br /&gt;con los ojos en procura del imago, lo oigo&lt;br /&gt;tiritar de súbito amor, despavorido,&lt;br /&gt;una frágil silueta dibuja su figura&lt;br /&gt;y la sombra dibujada que él ya es&lt;br /&gt;furtivamente se retrae,&lt;br /&gt;su humedad oscura se desvanece&lt;br /&gt;y cae.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(En la penumbra de su propio cuerpo,&lt;br /&gt;agolpada de amor, contrita de carne, iluminada,&lt;br /&gt;finalmente, la sombra duerme.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-8907484326413351591?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/8907484326413351591'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/8907484326413351591'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/04/parafernalia.html' title='PARAFERNALIA (*)'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SApIkBFqr-I/AAAAAAAAADs/8t7o3kZJXB8/s72-c/Virgen+con+el+Ni%C3%B1o.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-637090905304093327</id><published>2008-04-19T10:53:00.000-07:00</published><updated>2010-10-14T23:16:57.887-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='LÍRICA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='POESÍA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='POESÍA AREQUIPEÑA'/><title type='text'>ÁMBITO Y OTROS POEMAS</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ÁMBITO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque te recuerdo doblemente ensombrecida&lt;br /&gt;como a los vidrios diluidos por la noche, marcados,&lt;br /&gt;intocados por el agrio hálito de la espera,&lt;br /&gt;como a la línea que une los espacios,&lt;br /&gt;como las noches vanamente inútiles y&lt;br /&gt;grises como el gris que las entorna.&lt;br /&gt;Porque tenemos la insondable, inquebrantable distancia&lt;br /&gt;que nos une, esfera de luz lanzada en el asfalto,&lt;br /&gt;inconclusa como tu propio gesto y como el tiempo.&lt;br /&gt;Porque fluyes como un río y te detienes, exacta&lt;br /&gt;tú, en tu palabra misma, y entonces&lt;br /&gt;eres&lt;br /&gt;salada como tu piel marina, como tu hombro curvo,&lt;br /&gt;como una línea gráficamente demostrable,&lt;br /&gt;como el ámbito que conformas con tu cuerpo:&lt;br /&gt;conocida y siempre extraña. Remota. Tú.&lt;br /&gt;Por todo esto, dime, si no es esa&lt;br /&gt;la limitación de tu palabra ante las cosas.&lt;br /&gt;Dime si no es este tu nombre, acaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(1984)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;POEMA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí donde moran tus pasos&lt;br /&gt;tú pueblas el aire en torno de gaviotas.&lt;br /&gt;Tu voz habita el paisaje, como todos los días,&lt;br /&gt;y se resuelve en el agua que por ti besa la playa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para borrar tus huellas, sobre la arena quieta,&lt;br /&gt;antes que caiga la noche viene un viento de lejos:&lt;br /&gt;es la aurora vespertina que recorre la tarde&lt;br /&gt;como un alba nocturna que secuestra la playa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(1990)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ADENDUM&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tus ojos visitan las cosas, con el ocaso,&lt;br /&gt;como el relente que habita la arena y el horizonte;&lt;br /&gt;mas, de pronto, un súbito viento&lt;br /&gt;transita en tu pálida huella y despierta&lt;br /&gt;el rojo tramar de los cangrejos&lt;br /&gt;que pueblan desde siempre en la playa solitaria;&lt;br /&gt;es entonces cuando perdura el cardumen&lt;br /&gt;que ilumina las aguas de tu orilla salada&lt;br /&gt;con el brillo lejano de una estrella marina;&lt;br /&gt;y mientras la oscuridad desciende&lt;br /&gt;sobre la arena abandonada&lt;br /&gt;y el furor del mar apaga&lt;br /&gt;el último grito de las gaviotas&lt;br /&gt;que escorzaron el aire dibujando la mañana,&lt;br /&gt;en tu clara mirada los ojos del mundo anclan la noche&lt;br /&gt;y mansamente tu imagen reverbera en el aire&lt;br /&gt;como un rumor de siglos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(1990)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;RETRATO OVAL&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo tu figura&lt;br /&gt;nítida y radiante como tu voz.&lt;br /&gt;¿Se me olvidan los detalles?&lt;br /&gt;(Mediodía,&lt;br /&gt;hay color en las ventanas&lt;br /&gt;altas al ramaje y a la luz).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evoco tu cuello en el aire,&lt;br /&gt;desnudo bajo tu frágil pelo;&lt;br /&gt;el color, el calor, el tacto&lt;br /&gt;de tu piel bajo mi mano sediciosa,&lt;br /&gt;y tus ojos y tu boca, dibujados,&lt;br /&gt;así como tu nombre sobre el papel que escribo.&lt;br /&gt;Evoco eso&lt;br /&gt;o tu recuerdo que perdura en mi memoria&lt;br /&gt;caminando entre sus hilos como un sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, dime, ¿respiras? ¿Vuela&lt;br /&gt;tu imaginación sobre párpados y objetos?&lt;br /&gt;Entonces, siente la fluidez del viento&lt;br /&gt;en la mañana.&lt;br /&gt;Cante tu voz en el aire&lt;br /&gt;que te envuelve en el entorno&lt;br /&gt;fugaz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(1990)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;QUE DA SORPRESA A LOS DÍAS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiento de pronto tu sonrisa&lt;br /&gt;entre mis manos presurosas,&lt;br /&gt;como un jarrón muy preciado&lt;br /&gt;y bebo en él tu voz&lt;br /&gt;como un suspiro quedo&lt;br /&gt;que conjura mis labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y recorro en tu beso&lt;br /&gt;la levedad de mi tiempo,&lt;br /&gt;y descorriendo una nube,&lt;br /&gt;como aligerando tu pelo,&lt;br /&gt;voy resolviendo la tarde&lt;br /&gt;bajo tu voz callada&lt;br /&gt;que da sorpresa a mis días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(2008)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PERCIBO TU SONRISA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Percibo tu sonrisa,&lt;br /&gt;justo entre tus labios,&lt;br /&gt;como una enredadera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te percibo a ti,&lt;br /&gt;detrás de tu sonrisa,&lt;br /&gt;como un brote de vida,&lt;br /&gt;fresca, marina, tal vez salada,&lt;br /&gt;como un acantilado&lt;br /&gt;que cada tarde en la aurora&lt;br /&gt;va refiriendo el ocaso&lt;br /&gt;y reformula los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tras ese gesto alado,&lt;br /&gt;como una gaviota aleve&lt;br /&gt;descolgando las mañanas,&lt;br /&gt;en ti, perduras intacta.&lt;br /&gt;Clara, en tu sonrisa, eres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(2008)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PUEDE VAGAR MI CUERPO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede vagar mi cuerpo,&lt;br /&gt;con su mortaja a cuestas,&lt;br /&gt;encendido y solo, murmurando,&lt;br /&gt;con su soledad impropia,&lt;br /&gt;como un galeón insepulto&lt;br /&gt;en oscuros mares sepulcrales,&lt;br /&gt;absorto e iluminado,&lt;br /&gt;claro, bajo una tormenta,&lt;br /&gt;anclado en este negro cielo,&lt;br /&gt;insondable o circunspecto,&lt;br /&gt;como una oquedad marina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sombra sobre sombra, inmóvil,&lt;br /&gt;hueso sobre hueso, apabullado,&lt;br /&gt;pulpa maltrecha y deshilachada,&lt;br /&gt;como un terrón que se desangra,&lt;br /&gt;así voy pasando en el tiempo&lt;br /&gt;con mi sepulcral distancia&lt;br /&gt;de velamen y madero corroídos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy la tormenta agreste&lt;br /&gt;que me hundió entre los sargazos.&lt;br /&gt;Soy la pútrida carne&lt;br /&gt;de esta madera anclada&lt;br /&gt;a mi designio de ser&lt;br /&gt;muerta materia de sueños navegando,&lt;br /&gt;bogando quizá otros mares, otros mundos,&lt;br /&gt;otras vidas, calafateando mi orgullo&lt;br /&gt;que hoy ondea en la noche&lt;br /&gt;como insepulto cuerpo&lt;br /&gt;de irreconciliados mares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marinos muertos pudren&lt;br /&gt;sus fríos huesos en mis cabinas&lt;br /&gt;y suben y caen como las horas,&lt;br /&gt;lentamente ambarinos,&lt;br /&gt;con el líquido vaivén entumecido&lt;br /&gt;de tus mareas espectrales,&lt;br /&gt;hasta guarecer callados&lt;br /&gt;sobre mi piel malsana&lt;br /&gt;como un recuento de tardes&lt;br /&gt;que retroceden las horas.&lt;br /&gt;“Fueron otros los tiempos”,&lt;br /&gt;Parecen decir los huesos,&lt;br /&gt;“Yo no era este”, “Yo era otro”,&lt;br /&gt;“Yo quería”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo cobijar el dulce&lt;br /&gt;perdón que no atormenta los días,&lt;br /&gt;y hace de la rutina&lt;br /&gt;cura feliz a la infamia,&lt;br /&gt;si mi sonrisa tiene&lt;br /&gt;el agrio hálito de mi suerte,&lt;br /&gt;signo feraz que me acompaña,&lt;br /&gt;mácula tozuda que me aliña?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Puedo vagar por mi cuerpo,&lt;br /&gt;como en un estanco abandonado,&lt;br /&gt;recorriendo los rincones&lt;br /&gt;angostos de recuerdos idos&lt;br /&gt;y también las especerías,&lt;br /&gt;estanques y vericuetos,&lt;br /&gt;con sus colores marchitos&lt;br /&gt;bajo la observancia cierta&lt;br /&gt;de esta humedad repleta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para evocar tu paso,&lt;br /&gt;vivo de ti enamorado,&lt;br /&gt;mar, la mar, oceánica y marina,&lt;br /&gt;tú, que lastraste mis sueños,&lt;br /&gt;arreando mis mástiles rotos&lt;br /&gt;y precipitándome a ti,&lt;br /&gt;bajo este súbito, resignado canto,&lt;br /&gt;contrito salmo que te alaba&lt;br /&gt;como un brillo inexplicado&lt;br /&gt;en esta, tu estación cerrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estás hecha de sorpresas,&lt;br /&gt;como una palabra alada o&lt;br /&gt;el rumor de tu voz perdida,&lt;br /&gt;que aun convence por las tardes&lt;br /&gt;y persuade, alambicada,&lt;br /&gt;al cardumen y a los animados&lt;br /&gt;seres que te escuchan&lt;br /&gt;sin tener agallas para negarse&lt;br /&gt;al canto de tu caracola marina,&lt;br /&gt;mientras navego en tus aguas&lt;br /&gt;con mi mente siempre al garete,&lt;br /&gt;fondeándome, reconcentrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(2008)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;VERDADERA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deambulando en el viento capturo tu sonrisa,&lt;br /&gt;como un claro resquicio que me deja tu estancia,&lt;br /&gt;apaciguando contigo mis vientos oscuros&lt;br /&gt;y mis sombras perdidas y mi ser que se apaga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subyugando los días, como un caballo marino,&lt;br /&gt;voy remontando las crines de tu marea salina.&lt;br /&gt;Y confiscando tus pasos de convexa tesitura,&lt;br /&gt;mi hálito marchito se disuelve en la tarde&lt;br /&gt;viendo pasar navíos que trasuntan tus aires&lt;br /&gt;y confabulan auroras y disipan los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú configuras la mañana de brazos extendidos,&lt;br /&gt;dando magnitud al viento que toca tus mejillas.&lt;br /&gt;Y pertrechando las horas con insolentados sueños,&lt;br /&gt;vas por tu vereda salada reflejando tu imagen,&lt;br /&gt;cargada de tesoros subacuáticos, confesando los días&lt;br /&gt;y las noches fosforescentes de connotaciones perversas,&lt;br /&gt;que son ascuas de fuegos perdidos que por ti fueron fatuos,&lt;br /&gt;nadando con tus misterios y tus zonas prohibidas,&lt;br /&gt;u orillando en ti misma, marginal y traviesa,&lt;br /&gt;como un murmullo perplejo, de género, que reivindica&lt;br /&gt;el aleteo inmarcesible de tu cintura marina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dando estatura al horizonte,&lt;br /&gt;con tus pies&lt;br /&gt;constituyes el mundo,&lt;br /&gt;anclando con tu huella un orbe&lt;br /&gt;de elaborados momentos en tus playas infinitas.&lt;br /&gt;Y, en la neblina que convocas, al contraer tu marcha,&lt;br /&gt;la cercana tesitura que acaricia tus labios,&lt;br /&gt;disemina tu presencia y recoge tu pelo,&lt;br /&gt;lamido y disperso siempre por las olas cumplidas,&lt;br /&gt;y se amalgaman los días&lt;br /&gt;en tus márgenes verdaderos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rumor fecundo de tu esencia marina&lt;br /&gt;engolfa y configura, entonces, tu palabra en la tarde&lt;br /&gt;dispersa como tus pies en el agua contrita,&lt;br /&gt;cercana como un susurro de tu palabra cierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Verdadera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(2008)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;VACÍO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;I&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que no se agote mi voz&lt;br /&gt;como una oquedad vacía.&lt;br /&gt;que no se agote ante el murmullo&lt;br /&gt;de mis querencias y tus pasos idos.&lt;br /&gt;Que viva siempre&lt;br /&gt;alerta, en pie, impertérrita,&lt;br /&gt;como un canto al canto del camino,&lt;br /&gt;auscultando el mundo con un ojo,&lt;br /&gt;ojo avizor que insistente otea,&lt;br /&gt;niño vivaz, juventud preclara,&lt;br /&gt;ojeando el mundo como quien hojea&lt;br /&gt;los días cálidos y las tardes quietas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;II&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ida que hayas sido,&lt;br /&gt;ausente que eres, infinita,&lt;br /&gt;transitando en mi memoria,&lt;br /&gt;alada, al lado mío,&lt;br /&gt;puedo transitar tus pasos&lt;br /&gt;aún en tu ausencia austera&lt;br /&gt;y, con mi memoria,&lt;br /&gt;perennizar tus pies,&lt;br /&gt;descalzos sobre la faz del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy acariciando los días,&lt;br /&gt;y acariciando tus dedos, te persigo,&lt;br /&gt;geografía sinuosa&lt;br /&gt;aún en tu detalle austero, y,&lt;br /&gt;como un ruego terso, terso juego&lt;br /&gt;que me embriaga en miramientos,&lt;br /&gt;te contemplo, te deseo y digo:&lt;br /&gt;¿Miento, tal vez, cuando afirmo&lt;br /&gt;(afirmando mi palabra en tus recuerdos)&lt;br /&gt;que eres dulce, salada y uterina,&lt;br /&gt;como el festín marino con que habitas&lt;br /&gt;este perlado cuenco: la mañana?.&lt;br /&gt;¿Miento si digo, te suplico o ruego,&lt;br /&gt;para que retornes tu mirada&lt;br /&gt;como una plegaria que,&lt;br /&gt;rodeando al alba la musita&lt;br /&gt;con voz temprana o aun callada&lt;br /&gt;para que, con calmosa brisa,&lt;br /&gt;vayas construyendo madrugadas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;III&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Como persiguiendo el día,&lt;br /&gt;así te recuerdo,&lt;br /&gt;vestida de aromas y sonrisas,&lt;br /&gt;en esta callada liturgia&lt;br /&gt;de los días a los días&lt;br /&gt;de parafernalia plena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedo alcanzar tus pasos y,&lt;br /&gt;con mi voz, tu ausencia.&lt;br /&gt;Puedo crear tu piel con mi mirada&lt;br /&gt;y verte arder,&lt;br /&gt;ejalbegada como la arena y,&lt;br /&gt;como el mar, mojada.&lt;br /&gt;Puedo verte correr&lt;br /&gt;y perseguir la mañana&lt;br /&gt;con tus pasos menudos&lt;br /&gt;desnudando madrugadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, todos los días&lt;br /&gt;vas recorriendo estas playas que te agotan&lt;br /&gt;con olas y marismas y brisas que llegan&lt;br /&gt;con un rumor de lejos y agrio sabor de tiempo,&lt;br /&gt;engolfando en tus pasos la bisutería&lt;br /&gt;de otras playas infinitas u olvidadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;IV&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perenniza en tus pies estos lares que caminas,&lt;br /&gt;breves pies ante el paso de los días,&lt;br /&gt;y más breves, todavía,&lt;br /&gt;ante la breve sonoridad de tu mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé de tu perfume que se aleja,&lt;br /&gt;bienhechor y cantante&lt;br /&gt;como un cuenco de luz feliz&lt;br /&gt;en el que habita tu mirada.&lt;br /&gt;Lo siento como un oleaje que repite&lt;br /&gt;la brisa perenne que te abraza.&lt;br /&gt;Conozco tu figura que me ignora,&lt;br /&gt;descifro tu recuerdo, que dibujo con palabras,&lt;br /&gt;y enaltezco tu pelo junto al viento&lt;br /&gt;aun cuando mi voz no te toca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero te advierto y percibo aún&lt;br /&gt;en las cosas de este mundo, pues, con todo,&lt;br /&gt;sabré hallarte, salobre contra el viento,&lt;br /&gt;caminando horizontes, salpicada de sal y de rocío,&lt;br /&gt;sonriendo al mundo que, como un animal marino,&lt;br /&gt;estrechas como un racimo de uvas&lt;br /&gt;perdidas al fin entre tus dedos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;V&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joven, dulce, uterina,&lt;br /&gt;plena de turgencias,&lt;br /&gt;posible y pasible de ser,&lt;br /&gt;vas recorriendo horizontes&lt;br /&gt;con tu sonrisa al aire,&lt;br /&gt;vas como una bandera:&lt;br /&gt;al viento y premunida de vida:&lt;br /&gt;ondeando, quedas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, despabilada,&lt;br /&gt;Como un relente siempre,&lt;br /&gt;Iluminada, siempre,&lt;br /&gt;etérea y aún contrita,&lt;br /&gt;siempre, siempre,&lt;br /&gt;escuetamente, siempre,&lt;br /&gt;reiteradamente,&lt;br /&gt;en mi mente, reiterada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;VI&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Configurando el planeta sobre lo que tocas,&lt;br /&gt;tú vas&lt;br /&gt;(bruñida de mundo, congestionada de vida,&lt;br /&gt;repleto el corazón de eras terrenales&lt;br /&gt;y espacios con los que bifurcas la mañana),&lt;br /&gt;tú vas,&lt;br /&gt;tocando la tenue superficie de los días,&lt;br /&gt;o, como el canto de un árbol que al viento acaricia,&lt;br /&gt;de mar y pleamar plena&lt;br /&gt;(nadadora y acuáticamente femenina),&lt;br /&gt;te levantas con la mañana y eres tú&lt;br /&gt;la mañana misma que comienza,&lt;br /&gt;el regalo matutino de los días, y eres&lt;br /&gt;desde tus acantilados infinitos,&lt;br /&gt;desde tus ondas oquedades submarinas&lt;br /&gt;y, también, desde los confines de tu esencia diurna,&lt;br /&gt;matinal y contenta junto al viento,&lt;br /&gt;claro sueño que ilumina los días,&lt;br /&gt;fuego ardiente que renueva semanas,&lt;br /&gt;o el canto temprano que refresca los meses, y,&lt;br /&gt;año a año, lustro a lustro, vas amortiguando&lt;br /&gt;el paso contrito de las tardes y&lt;br /&gt;la confabulación constante&lt;br /&gt;del día que escamotea al día&lt;br /&gt;persiguiendo al tiempo que lo guarda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Al viento,&lt;br /&gt;tú vas rizando la mañana,&lt;br /&gt;como los rizos, que, con amor,&lt;br /&gt;te rizan).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin fin,&lt;br /&gt;en ti, habitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(2008)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;CREPUSCULARIO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He vuelto por el reino en que anduve&lt;br /&gt;habitando los días como un racimo enjuto,&lt;br /&gt;demorado racimo de viento taciturno&lt;br /&gt;o de ceniza queda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He vuelto, con mi palabra vieja,&lt;br /&gt;corroída adherencia de lo efímero a lo efímero,&lt;br /&gt;lacónico suspiro del aire que recorre&lt;br /&gt;las hojas infinitas que constriñen el viento,&lt;br /&gt;para que, mientras tanto, sobre lo pedestre,&lt;br /&gt;se consume la vida cortejando al tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He vuelto, sí, como mi palabra y basta&lt;br /&gt;para duplicar tu ausencia al pronunciar tu nombre.&lt;br /&gt;Formulo, pues, en vano, tu esencia o te invento&lt;br /&gt;en palabras que te invocan con oquedad genitiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy la estación que te aguarda al final de las horas,&lt;br /&gt;el verso quedo que consigna tus días,&lt;br /&gt;la suplica feraz que abandona las tardes&lt;br /&gt;y suplicante aguarda tus crepúsculos muertos,&lt;br /&gt;mientras, con tu palabra ausente,&lt;br /&gt;abandonas mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(2008)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-637090905304093327?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/637090905304093327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/637090905304093327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/04/mbito-y-otros-poemas.html' title='ÁMBITO Y OTROS POEMAS'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-8603785639838760028</id><published>2008-04-03T14:57:00.000-07:00</published><updated>2008-11-24T21:27:35.107-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Artículos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='FILOSOFÍA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RESEÑA'/><title type='text'>LA CIUDAD SECULAR DE HARVEY COX</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SApi4xFqsBI/AAAAAAAAAEQ/G4iUvQQlxa4/s1600-h/cox.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191070247887220754" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SApi4xFqsBI/AAAAAAAAAEQ/G4iUvQQlxa4/s320/cox.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Harvey Cox Jr.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;LA CIUDAD SECULAR, DE HARVEY COX&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;"Concedo que somos capaces, inclinados y dispuestos a abandonar a Dios; pero ¿está Dios igualmente dispuesto a abandonarnos? Nuestras mentes son cambiantes. ¿Lo es tam&amp;shy;bién la suya?"&lt;br /&gt;(Richard HOOCKER)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Harvey Cox es ubicado en la Historia de la Filosofía de Teó&amp;shy;filo Urdánoz (junto al obispo anglicano John Robin&amp;shy;son) dentro de la corriente de la Teología Secularista; cor&amp;shy;riente que ha sido utilizada por Neomarxistas como Roger Garaudy, al incor&amp;shy;porar en su discurso conceptos como la "desmitologización" de la fe bíblica y la secularización de la religión, basándose en autores como Karl Barth, así como en teó&amp;shy;logos de la muerte de Dios.&lt;br /&gt;Es importante, por ello, remarcar la inclusión de Cox en ese contex&amp;shy;to de teólogos de vanguardia que presentan un cris&amp;shy;tianismo vol&amp;shy;cado en la tarea de promoción del mundo, en el empeño de elevar la dignidad del hombre y en el esfuerzo de liberación de todas las aliena&amp;shy;ciones que lo mantienen en su condición de objeto en vez de sujeto&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Profesor de Iglesia y Sociedad en la Divinity School de la Universidad de Harvard, Cox estudió y se licenció en las Univer&amp;shy;sidades de Pensilvania y Yale, obteniendo su doctorado en Har&amp;shy;vard. Entre sus obras figuran La ciudad secular, Las fiestas de locos, La seducción del espíritu y La religión en la ciudad secular.&lt;br /&gt;Cox tematiza en su libro La Ciudad Secular el fenómeno de la secularización de la sociedad con&amp;shy;temporánea, exorcizando, en el transcurso de su exposición, las posturas fatalistas de aquellos cristianos que ven en la secularización de la urbe el sino de la decadencia para su fe y la humanidad toda. En oposi&amp;shy;ción a ellos, Cox &amp;shy;vislumbra un nuevo comienzo para el cris&amp;shy;tianismo (afincado éste en lo que él viene a denominar la tec&amp;shy;nópolis), a la luz de una relec&amp;shy;tura bíblica despercudida de toda mácula contaminante impuesta por el sesgo de las épocas que pasaron (la tribu y el burgo), y bajo el amparo de un voluntarismo a toda prue&amp;shy;ba.&lt;br /&gt;Esta relectura le permite a Cox identificar al pueblo de Dios en camino, a cuya historia se remite acudiendo a diversos pasajes bíblicos, con la comunidad cristiana establecida en el bullente mundo de la tecnópolis contemporánea o, como el mismo Cox señala: "La discusión pretende clarificar ampliamente que, lejos de ser algo a lo que los cristianos deben oponerse, la secularización representa una consecuencia auténtica de la fe bíblica"&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;. Así, la desmistificación del mundo natural se ori&amp;shy;gina ya con la Creación; la separación entre quehacer reli&amp;shy;gioso y quehacer político, con el éxodo, y la mundanización de los valores religiosos tradicionales, con el Pacto del Sinaí (en la alianza).&lt;br /&gt;Cox entiende este proyecto de un cristianismo con un nuevo rostro para un nuevo contexto, como una liberación de los prejui&amp;shy;cios y ataduras que rodearon al hombre de la época presecular. En este sentido, la plasmasión de la ciudad secu&amp;shy;lar implica un avance de la humanidad hacia su plena adultez.&lt;br /&gt;Sin embargo, la virtualidad de este avance lleva implí&amp;shy;cito también el germen de sus peligros. La petrificación del proceso de la secularidad puede convertir a esta en secularis&amp;shy;mo, enten&amp;shy;dido este último como una visión irreligiosa del mundo que, no obstante, asume ribetes de una nueva religión que atenta contra la libertad del individuo y se interpone entre la humanidad real, dada en la historia, y su trascenden&amp;shy;cia.&lt;br /&gt;Es gracias a la dis&amp;shy;ciplina del cristianis&amp;shy;mo que se po&amp;shy;sibi&amp;shy;lita, para Cox, el impedir la petrificación de la secula&amp;shy;ridad y su consecuente desnaturalización en secularismo.&lt;br /&gt;La Ciudad secular es, pues, la imagen histórica del reino de Dios en camino. Por eso, en opinión de nuestro autor, no sólo es posible ser cristiano en un mundo secular, sino que por medio de un cristianismo secu&amp;shy;larizado éste alcanzará por fin su verdadero rostro.&lt;br /&gt;Pero, ¿Cuales son las características que tipifican a la sociedad contemporánea como secular?, ¿cómo debe entenderse la función de la iglesia en este mundo secular, a la luz de la respuesta a la pregunta anterior? y, finalmente, ¿cómo entiende el hombre secular a Dios y cómo manifiesta en su comportamiento tal intelección?.&lt;br /&gt;En esas tres preguntas puede resumirse el desarrollo del libro, una vez puesto en claro lo señalado líneas arriba.&lt;br /&gt;Cox responde a la primera pregunta diferenciando entre estructura y estilo de vida de la ciudad secular. Con res&amp;shy;pecto a la estruc&amp;shy;tura de la ciudad secular, Cox caracteriza a ésta como marcada por el anonimato y la movilidad de sus miembros. Y con respecto al estilo de vida que en ella prima, él contesta que es determinado por el pragmatismo y la profanidad.&lt;br /&gt;La anonimidad, dice Cox, "ayuda a preservar la privaci&amp;shy;dad, que es esencia de la vida humana"&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;, elevando las relacio&amp;shy;nes per&amp;shy;sonales auténticas a un nivel más alto de comu&amp;shy;nión, así como "el evangelio... nos libera para decidir por nosotros mismos"&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;La movilidad, por su parte, ensancha los horizontes del individuo e inyecta dinamismo a la sociedad; pero, por sobre todo, nos acerca al concepto originario de Dios, dado por el pueblo hebreo, pueblo "nómada, esencialmente trashumante"&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;El pragmatismo, a su vez, es entendido como la preocupación del hombre secular por la pregunta ¿funcionará?&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;La profanidad, finalmente, es definida por Cox como la preocupación del hombre secular a las preguntas "¿Cuáles son las fuentes del significado y los valores por los que el hombre moderno vive su vida? ¿Son creados e impuestos por Dios, o los inventa el hombre mismo?"&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Como respuesta a los dos últimos puntos (pragmatismo y profanidad) en particular, y a los cuatro que componen el concep&amp;shy;to de ciudad secular, en general, Cox concluye enfáticamente que tanto "el pragmatismo y la profanidad, como la anonimidad y la movilidad, no son obstáculos sino avenidas de acceso al hombre moderno. Su mismo pragmatismo y su misma profanidad capacitan al hombre moderno para discernir ciertos elementos del Evangelio que estuvieron ocultos a sus precursores más religiosos"&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;El estudio de la función de la iglesia en un mundo secu&amp;shy;lar, que da respuesta a la segunda de las preguntas fundamentales que se formula Cox en su libro, es emprendido en base a la elucida&amp;shy;ción de cuatro funciones claves de la iglesia contemporánea:&lt;br /&gt;La función Kerygmática (mensaje)&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt;, por medio de la cual la iglesia anuncia la adultez del hombre, quien ha recibido la responsabilidad del mundo por encargo divino.&lt;br /&gt;La función diakónica (servicio)&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt;, por la que la iglesia se entiende a sí misma en la tarea de la atención del hombre para la curación de sus heridos en sus laceraciones individuales.&lt;br /&gt;La función koinoníaca (comunión)&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt;, por la cual la iglesia debe crear la comunidad entre los hombres, apoyando activamente a los movimien&amp;shy;tos sociales de su época que se empeñan por un futuro mejor.&lt;br /&gt;Y, finalmente, la función del exorcismo, por la cual la iglesia extrae los malos espíritus de la sociedad contem&amp;shy;poránea, los cuales la tienen a mal traer en los ámbitos del trabajo, la cultura y el sexo.&lt;br /&gt;En este contexto de una ciudad secular claramente definida y de una iglesia cuyas funciones están precisamente determinadas, Cox plantea el problema de Dios para el hombre Secular.&lt;br /&gt;El hombre de la ciudad secular no ha olvidado a Dios, ni ha dejado de tenerlo presente en sus actos. Sucede tan sólo que ha dejado de encontrarlo donde lo encontraban los hombres de la tribu y el burgo. Este espacio figurado es hoy en día el cambio social. Es en el encuentro del hombre consigo mismo, en el rostro de sus semejantes menos favorecidos en el contexto de la injus&amp;shy;ticia social, donde debemos orientar nuestra búsqueda de Dios, parece decir Cox. Porque, como expresa el teólogo anglicano Richard Hoocker&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn13" name="_ftnref13"&gt;[13]&lt;/a&gt; en el epígrafe con el que empieza esta rese&amp;shy;ña, no es el ser humano el que determina dónde y en qué forma va a hallar a Dios, sino Dios quien designa los modos en que el hombre encontrará su comunión con El. De este modo piensa Cox cuando afirma que "Dios quiere que el hombre esté interesado no en El, sino en su prójimo"&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn14" name="_ftnref14"&gt;[14]&lt;/a&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[1] COX, Harvey, La Ciudad Secular; secularización y ur&amp;shy;banización en una perspectiva teológica (The Secular City). Barcelona, Ediciones Península, 1968. 304pp.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[2] URDANOZ, O. P., Teófilo, Historia de la Filosofía. Madrid, La Editorial Católica S.A., 1985. Vol. VIII, pp. 84-85.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[3] COX, op. cit., p. 39.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[4] Op. cit., p. 63.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[5] Op. cit., p. 70.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[6] Op. cit., p. 78.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[7] Op. cit., p. 83.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[8] Op. cit., p. 95.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[9] Op. cit., p. 85.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[10] Op. cit., p. 149 ss.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[11] Op. cit., p. 154 ss.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[12] Op. cit., p. 166 ss.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref13" name="_ftn13"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[13] Paradógicamente, así como Cox ha consagrado su estudio a la reflexión de la Iglesia y la Sociedad, así Hoocker (1554-1600) intentó conciliar en su tiempo la teoría política cristiana (tomista) con el verdadero estado de cosas bajo la monarquía Tudor, y aunque no lo con&amp;shy;siguió, fue el precursor de muchas ideas políticas moder&amp;shy;nas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref14" name="_ftn14"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[14] Op. cit. p. 287.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-8603785639838760028?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/8603785639838760028'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/8603785639838760028'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/04/la-ciudad-secular-de-harvey-cox.html' title='LA CIUDAD SECULAR DE HARVEY COX'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SApi4xFqsBI/AAAAAAAAAEQ/G4iUvQQlxa4/s72-c/cox.gif' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-7455834748617635078</id><published>2008-04-03T14:50:00.000-07:00</published><updated>2008-10-01T13:14:03.687-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='LITERATURA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='FILOSOFÍA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RESEÑA'/><title type='text'>ÉDGAR GUZMÁN: Existencia y Realidad en la Filosofía Latinoamericana</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_VSg8Zd9dI/AAAAAAAAACc/7IgKCUzDXBg/s1600-h/TAPA.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185141271909234130" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_VSg8Zd9dI/AAAAAAAAACc/7IgKCUzDXBg/s320/TAPA.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Edgar Guzmán: Existencia y Realidad en la Filosofía Latinoamericana&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_edn1" name="_ednref1"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(*)&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Por Hugo Yuen&lt;/em&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_edn2" name="_ednref2"&gt;&lt;em&gt;(**)&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existencia y Realidad es el título que da nombre a los dos volúmenes que reúnen la obra filosófica completa de Edgar Guzmán (1935-2000), el filósofo peruano más original y riguroso del siglo XX, quien desarrolló el íntegro de su producción filosófica en Arequipa, dando una muestra admirable no solo de talento e inteligencia, sino también de tesón y pétrea voluntad contra la indiferencia y la apatía propias de la provincia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El título referido es tanto un homenaje como un acto de justicia. Es un homenaje al filósofo y a su obra; aunque, sometiéndonos al pensamiento que sobre el particular tuvo Edgar Guzmán –quien esperaba que sus trabajos filosóficos y literarios&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_edn3" name="_ednref3"&gt;(***)&lt;/a&gt; fuesen apreciados por lo que valían en sí y no por los méritos o virtudes personales que su autor pudiera encarnar– estamos seguros que la valoración cabal de esta obra conducirá, necesariamente, al reconocimiento y homenaje a su autor. En este reconocimiento a Edgar Guzmán, el filósofo, a través de su pensamiento legado en estas páginas que reseñamos, radica el acto de justicia que le tributa Arequipa con la publicación póstuma de su obra filosófica completa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los volúmenes que aparecen bajo el título de Existencia y Realidad toman el nombre del estudio doctoral que sustentara Edgar Guzmán en 1971, teniendo en cuenta dos consideraciones: Primero, el carácter comprehensivo del título mismo y, segundo, el que, de alguna manera, este refleja la temática que desarrolló Guzmán a lo largo de su vida, abordando explicita o implícitamente esos conceptos desde diferentes perspectivas (ya sea desde un análisis crítico y creativo de las diversas formulaciones a lo largo de la historia del famoso Argumento ontológico de San Anselmo, o de precisos razonamientos en torno a problemas lógicos como la Predicación Existencial, o deslumbrantes teorías ontológicas que llevaban enfundadas en sí las bases de la teoría literaria de Edgar Guzmán, como el artículo que trata de la Ficcionalidad y Existencia, por citar sólo algunos de sus trabajos), iluminando, de esta manera, el objeto de su análisis a través de múltiples y diversas aproximaciones sucesivas, como una suerte de invertido y prolijo calidoscopio filosófico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estudio que prologa la obra fue solicitado a David Sobrevilla Alcázar (n. 1936), profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y de la Universidad de Lima, en virtud a su dominio –reconocido internacionalmente- de la filosofía latinoamericana, cuyo conocimiento se pone en evidencia en el trabajo La filosofía de Edgar Guzmán Jorquera: Un pensamiento analítico, neorrealista y humanista, ensayo que antecede los escritos filosóficos de Edgar Guzmán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existencia y Realidad consta de dos tomos, cuyo ordenamiento difiere parcialmente del sugerido en la introducción. Así, el primero reúne los trabajos de Lógica, Análisis y Humanismo, en tanto que el segundo incluye temas de Ontología, Epistemología, Ética y Estética. Este ordenamiento se debe, en principio, a razones de clasificación temática y, en segundo orden, a consideraciones formales de la presente publicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien son muchas las personas que, de una u otra forma, han hecho realidad esta edición, mención especial merecen David Sobrevilla, por su valiosa contribución con el prólogo, y Rolando Cornejo Cuervo, rector de la Universidad Nacional de San Agustín, quien apoyó de inmediato este proyecto editorial haciéndolo posible y, con ello, concretando este reconocimiento a uno de los filósofos latinoamericanos más importantes del siglo XX que, en boca de Sobrevilla, recuerda a la figura de Juan Espinoza Medrano, ilustre filósofo peruano del siglo XVII, pues ambos, tanto Espinoza Medrano como Guzmán Jorquera, son filósofos que se formaron fundamentalmente solos, sin maestros ni tradiciones filosóficas locales que los nutrieran y, por decirlo de alguna forma, siendo padres de sí mismos, autoinventándose filosófica e intelectualmente, y produciendo una obra muy notable, al punto de afirmar Sobrevilla que con obras sólidas y sin concesiones como la de Guzmán, qué duda cabe que el Perú recuperará una posición privilegiada en el ámbito filosófico continental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ednref1" name="_edn1"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(*)&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Edgar Guzmán, Existencia y Realidad, Arequipa, Universidad Nacional de San Agustín, 2002&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ednref2" name="_edn2"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(**)&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Lic. en Filosofía, escritor y periodista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ednref3" name="_edn3"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(***)&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Además de sus escritos filosóficos, Edgar Guzmán dejó una importante obra literaria que todavía no ha sido totalmente apreciada en su real valor. Entre su obra poética publicada figuran &lt;em&gt;Perfil de la Materia&lt;/em&gt; (1987), &lt;em&gt;Rondando la Casa de la Dickinson&lt;/em&gt; (1990) y &lt;em&gt;Trilogía del Mar&lt;/em&gt; (1993). Ricardo Gonzales Vigil lo incluye en su antología de la Poesía Peruana del Siglo XX (1999). Su novela &lt;em&gt;El Libro de Law&lt;/em&gt; permanece inédita.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-7455834748617635078?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/7455834748617635078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/7455834748617635078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/04/dgar-guzmn-existencia-y-realidad-en-la.html' title='ÉDGAR GUZMÁN: Existencia y Realidad en la Filosofía Latinoamericana'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_VSg8Zd9dI/AAAAAAAAACc/7IgKCUzDXBg/s72-c/TAPA.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-1881164535611793811</id><published>2008-04-03T14:39:00.000-07:00</published><updated>2008-10-01T13:13:46.399-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='POESÍA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='LITERATURA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='FILOSOFÍA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ENTREVISTA'/><title type='text'>ENTREVISTA A EDGAR GUZMÁN</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Por Hugo Yuen&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Creemos ver tres etapas en su producción poética, en la 2da. de las cuales se encuentra su libro Perfil de la Materia. ¿Concuerda con esta apreciación?&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;Sí, pero con una restricción: la de que entre la segunda y tercera etapas se da una transición &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_VPp8Zd9bI/AAAAAAAAACM/I7JfGyNMbKg/s1600-h/Edgar+GuzmÃ¡n.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185138127993173426" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_VPp8Zd9bI/AAAAAAAAACM/I7JfGyNMbKg/s320/Edgar+Guzm%C3%A1n.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;estilística relativa&amp;shy;mente suave. Desde el punto de vista de los contenidos, entre estas dos etapas hay un tránsito hacia otros temas, de prefe&amp;shy;rencia los ya esbozados en mis notas y otros que espero formen parte de mi programa poético.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;En Perfil..., su trabajo más extenso y complejo, se hace gala de una seire de referencias cultistas (Lucrecio y Virgilio, v.g., están implícitos en los títulos de la segunda y tercera partes del libro). ¿Qué papel cumplen tales alusiones en un trabajo poético dado?&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;Esas alusiones, que no son muchas, según confío, consti&amp;shy;tuyen una manifestación del fenómeno de la intertextualidad, cuyo estudio fue introducido por Bajtin y cuyo desarrollo se produjo entre los estructuralistas franceses y demás. Esta intertextualidad no debe confundirse con la influencia de otros poetas recibida por un autor, o la fuente que este utilice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Mediante la transcodificación, que es un recurso de los llamados "lenguaje estético" y "lenguaje publicitario", se crean sentidos al servicio de efectos poéticos. Tales sentidos se producen por un cambio de código, ya sea dentro de una obra en relación con otro código de la misma, ya sea dentro de una obra en relación con otro código de la misma, ya sea entre códigos de obras diferentes; particularmente, de diferentes autores. En "Un canto para Bolívar", Neruda dice "Padre nuestra que estás en la tierra, en el agua, en el aire/...", cambiando un código religioso dentro de uno poético. Fenómeno similar se da en el uso de epígrafes en los poemas o en los préstamos literarios (por ejemplo, versos de otros poetas que alguien incorpora en un poema suyo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;La pregunta anterior nos lleva a preguntarle respecto al contenido de su obra. ¿Considera usted que su formación filosófica otorga a su poesía un valor agregado? &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;Aunque parto de la idea de obra de arte, en la que la materia y la forma son indesligables e igualmente significantes (pues ambas son lingüísticas) y en la que el tema se convierte en contenido, en el sentido de tema desarrollado en un medio (en este caso, el poético), no pienso que el tema sea un elemento poético en sí mismo. En este respecto, los eventuales temas o elementos filosóficos en mi trabajo no añaden nada al valor estético que aquel pueda tener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Algo distintivo en su poesía es el alto grado connotativo de sus versos, los que, sin embargo, mantienen una rigurosidad denotativa incuestionable. ¿Puede comentarnos ese singular rasgo de su poetizar?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace unos decenios se insistía que el significado de la poesía estrictamente tomada se agotaba en el plano denotativo (para utilizar la terminología de la pregunta; yo prefiero tratar este asunto entre los problemas epistemológicos de la poesía). Pero el plano denotativo también cuenta, por más que lo connotativo predomine, generando la famosa "opacidad" del texto poético respecto de la realidad. Esta idea sobre la función de la denotación está ya contenida en la posición madura de los formalistas rusos, que en un c&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_VP2MZd9cI/AAAAAAAAACU/Tgmk11ZV8RQ/s1600-h/Familia+GuzmÃ¡n+Jorquera.jpg"&gt;&lt;/a&gt;omienzo se concentraron en la connotación mencionada en la pregunta, por citar un ejemplo. En tiempos relativamente recientes se han ocupado de ella Goodman y Ricoeur. Un buen tratamiento de este punto se encuentra en McCormick.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El plano denotativo cuenta en razón de la dimensión semántica del texto poético. No obstante que en este, si ha de ser estético, el lenguaje llama la atención hacia sí mismo por medio de ficciones específicamente poéticas que erigen un nuevo mundo de sentido, este lenguaje no deja de significar algo extratextual, en la medida en que el lector puede interpretarlo desde el punto de vista de su competencia y de sus experiencias vitales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;¿Quiere decir esto que, no obstante su predominante carácter connotativo, toda poesía susceptible de ser interpretada, como ocurre en la mayoría de los casos, implica necesariamente una función denotativa?&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;Así es, si tomamos la pregunta en su sentido riguroso. En tal interpretación, el lector coteja por lo menos lo que pone el texto poético con las creencias que él tiene acerca de la realidad. Esto evidencia la presencia de una faceta epistemológica sui generis en la poesía, lo cual entraña una función denotativa en el texto poético.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Finalmente, ¿encuentra usted una unidad evolutiva en su quehacer poético, estilísticamente hablando?&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;Estilísticamente, se me dice, he pasado de una concisión con frecuencia mutiladora de las vestiduras del lenguaje y de lo accesoriamente poético en busca de una poesía exacta aunque descarnada a otra concisión que, persiguiendo la exactitud poética e incorporando las vestiduras y la sustancia que la ignorancia o la pereza me hacían descartar, se ha convertido en una densidad proclive a incrementar la cantidad de novedad y a reducir la redundancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Y temáticamente hablando...&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;En el tratamiento de temas y contenidos percibo que mi trabajo se ha orientado siempre a las visiones universales. Entre mis temas predominaba al principio la preocupación antropológica. Luego, la ontológica y metafísica, a la luz de la filosofía y las diversas ciencias y de la observación y reflexión personales.&lt;br /&gt;Actualmente me interesan los desarrollos de aspectos de temas antes tocados y de temas nuevos previstos o inpensados.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-1881164535611793811?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/1881164535611793811'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/1881164535611793811'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/04/entrevista-edgar-guzmn.html' title='ENTREVISTA A EDGAR GUZMÁN'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_VPp8Zd9bI/AAAAAAAAACM/I7JfGyNMbKg/s72-c/Edgar+Guzm%C3%A1n.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-8815271884590606150</id><published>2008-04-03T14:34:00.000-07:00</published><updated>2008-10-01T13:13:28.639-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO'/><title type='text'>ILLAPA (*)</title><content type='html'>(*) Premio de Narrativa &lt;strong&gt;&lt;em&gt;López Novoa&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, La Huesca, Barbastro, España, 1984.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Por Hugo Yuen&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;A la memoria de B.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;HUILLAC Uma aspiró el aire desatado en el desierto pleno, y una grávida gota de sudor corrió por su mejilla. De pronto, el ardor que el cansancio le producía en la nuca lo doblegó, haciéndole caer de rodillas sobre el suelo arenoso y, tocán&amp;shy;dose el cuello enfebrecido con una áspera mano, levantó la cabeza: Suspendida en el cielo estrellado que se desplegaba sobre su cuerpo, la gran estrella de larga trenza plateada ondeaba su cabellera y lo contemplaba desde lo alto de la cúpula celeste. Con agotada lentitud, Huillac Uma se puso en pie, caminó un pequeño trecho y se detuvo nuevamente.&lt;br /&gt;‑Padre ‑pronunció mirando al cielo‑. Oh, Illapa, ser&amp;shy;piente de luz ‑vibró su voz como un lamento en la planicie desolada.&lt;br /&gt;*****&lt;br /&gt;¿DONDE estaba Huillac Uma?, habían entrado al pueblo pregun&amp;shy;tando por él. Soldados en Yauyú te buscan, le habían advertido algunas mujeres que corrieron presurosas a darle aviso. Las siguieron, pensó cuando los soldados se introdu&amp;shy;jeron en la casa del Oráculo, sacándolo a empellones de la Huaca a él, Huillac Uma, Oráculo de Yauyú, hijo del Rayo.&lt;br /&gt;No habían respetado ni siquiera el cuerpo aún caliente de la llama blanca que estaba a medio ofrendar. Que esperaran, trató de razonar con ellos. Era la ceremonia del Ayamarca la que estaban interrumpiendo. Pero los soldados se limitaron a repetir la orden que habían recibido, como si esa repetición los exculpase del sacrilegio cometido:&lt;br /&gt;‑El Inca quiere verte.&lt;br /&gt;Tardaron cinco días en llegar al Cusco, avanzando a contramarcha. En el trayecto, cuando en las noches se detenían a comer, los soldados murmuraban. Temerosas conversaciones se tejían en las torpes bocas de la soldadesca y llegaban, gra&amp;shy;cias al viento favorable, a oídos de Huillac Uma, mientras comía protegido por la penumbra.&lt;br /&gt;Un cóndor, el día del Sol, se había desplomado sin vida en la Plaza Sagrada de Huacaypata, posando su cabeza inerte a los pies del Inca. Por esos días, cientos de mensajeros lle&amp;shy;garon al Cusco desde las fronteras más remotas del Imperio, portando malos augurios que el Inca escuchaba desde el silen&amp;shy;cio de su soberbia, para luego mandar a la muerte a los infor&amp;shy;tunados heraldos. Hasta que surgió él, elevado e insólito: se había levantado primero débilmente, atravesando el cielo con su pequeña presencia. Mas, luego, la furia avivó su dormida fragua, y un día salió por oriente y subió al cielo arrastran&amp;shy;do en su ruta una larga lengua incandescente, matando con su luz a la llama sagrada que se dibujaba en el firmamento en las noches despejadas de luna nueva.&lt;br /&gt;Oro y plata, maíz y auquénidos, llegaban al Cusco desde las cuatro regiones del Imperio, como ofrenda para aplacar la furia del dios. El Sacerdote Principal, recurriendo al rito de la Capacocha, había ordenado sacrificios humanos. Sólo en el Cusco, se ofrecieron doscientos niños que fueron degollados en ceremonia masiva.&lt;br /&gt;La sangre aún latía sobre el altar de piedra de los sacrifi&amp;shy;cios cuando Huillac Uma llegó al Cusco. Fue llevado ante el Inca atravesando pasadizos oscuros y estrechas callejue&amp;shy;las en las que lo señalaba el gentío, al tiempo que se apar&amp;shy;taba abriendo camino a la comitiva oficial. Escoltado por renovados soldados, llegó finalmente al salón del Inca.&lt;br /&gt;Postrado, Huillac Uma sintió la dureza de la piedra contra sus rodillas, y en medio del silencio pudo ver, a su lado, al sacerdote de Pachacámac, el Oráculo más famoso del Imperio. El Inca habló y los Oráculos cómo eran requeridos a comunicarle los secretos que la gran estrella con cola de serpiente traía. Durante incontables noches de complicadas ceremonias, Oráculos de todo el Imperio habían procurado en vano descifrar sus designios, inventando terribles mentiras que contarle al Inca. Pero esa noche ellos podrían, final&amp;shy;mente.&lt;br /&gt;Y Huillac Uma sintió cómo era cogido de los brazos y con&amp;shy;ducido, tras el Oráculo de Pachacámac, por oscuros corredores de piedra gastada, construídos durante milenios por esclavos alarifes. Fue dejado en una habitación oscura, iluminada tan sólo por la luz nocturna de una pequeña ventana abierta al oriente. Por ella, Huillac Uma observó durante horas la cola piramidal de esa extraña estrella con cabeza de cóndor y alargado cuerpo de serpiente. La luz de la estrella era tan intensa que ya no se veía la Constelación del Puma, sobre cuyo plano se había levantado el Cusco en época remota, siguiendo un modelo celeste. Un leve escalofrío le recorrió el espinazo; temió, pero dando paso a la cordura, se sobrepuso y entonces, con la nitidez de lo siempre visto, vio no la sola noche, sino una suerte de lejana luz curada por la sombra, que le susurró al oído lo que sus ojos y su mente ya sabían.&lt;br /&gt;Con el crepúsculo matutino, fueron a buscarlo. De re&amp;shy;greso, recorrió los mismos corredores, pasó rápido los mismos vacíos salones, escuchó el mismo silencio como fondo a sus pasos repetidos en la penumbra del alba, mientras trataba de ordenar sus pensamientos. Se preguntaba todavía qué diría el Oráculo de Pachacámac, cuando se vio postrado en el salón del Inca. El otro adivino estaba ya de rodillas, cuando él miró en rededor. Tuvieron tiempo todavía de mirarse de soslayo antes de ser requeridos por el Sapa Inca.&lt;br /&gt;Un reducido séquito rodeaba a Huayna Cápac. Con gesto apenas perceptible, el Inca ordenó que expresaran su vaticino. Un soldado aguijoneó a Huillac Uma con su lanza, pero el de Pachacámac, con voz ansiosa, habló primero:&lt;br /&gt;Fueron frases breves y terribles. La voz del Oráculo resonaba en el salón y sus palabras violentas llegaban a los oídos de todos. Inminentes pestes y males desfilaban por las mentes angustiadas; guerras y muerte plagaban el porvenir. El rostro del Oráculo sudaba copiosamente, y en el brillo en&amp;shy;ceguecido de sus ojos y en el temblor irreprimible de sus labios al hablar, se reconocía el pánico. Súbitamente, como había empezado, su voz se apagó diciendo:&lt;br /&gt;‑Presto se acabarán nuestros usos y surgirá otro nuevo modo de vivir.&lt;br /&gt;En aquel momento, imponiendo su voz al murmullo que siguió al vaticino, Huillac Uma habló, agolpando en su voz toda la gravedad que su garganta le permitía:&lt;br /&gt;‑Nada de lo que dice es cierto. Victorias y riqueza aguardan al Imperio. Hijos tuyos guerrearán en tu nombre, y Wiracocha, barbado y blanco, llegará pronto del mar, desde el norte, como dijeron nuestros padres que llegaría nuestro dios ‑hablaba lento y fuerte, agitando las manos al cielo y arrodillándose para besar el piso. Eres el más grande de los príncipes del la tierra. ¿Cómo permites que alguien del de&amp;shy;sierto, donde ni el maíz ni la llama crecen y viven, se burle de ti ante los tuyos?&lt;br /&gt;Breves momentos de duda caldearon el ambiente y se pro&amp;shy;longaron hasta que el silencio fue roto por la voz del Inca, quien lanzando juramentos y agitando su manto, hizo cortar en el acto la cabeza del viejo profeta que le anunció desgracia, ordenando luego quemar la casa del desafortunado Oráculo.&lt;br /&gt;*****&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BAJO la luz lechosa del amanecer, Huillac Uma miró a lo lejos, a las lejanas montañas donde se hallaba su gente. Yauyú, pensó, y una lágrima rodó por su curtida mejilla hasta refu&amp;shy;giarse en la comisura de sus labios secos.&lt;br /&gt;‑Yauyú ‑dijo. Pero él no iba hacia ellos ya.&lt;br /&gt;Corría viento. La arena del desierto se le introducía en los ojos, en los oídos, en la boca. Golpeó el lomo de sus llamas más cercanas y éstas apuraron el paso.&lt;br /&gt;Jamás olvidaría aquella noche en vela en el Cusco, parado frente a esa ventana. Pronto llegarían noticias de los hombres que, por el mar, desde el norte, se acercaban, próximos ya al río Virú. Se lo decía Illapa, como se lo había dicho durante su penosa vigilia, al asistirlo generosa, aunque contrita&amp;shy;mente, en su interpretación de los designios de la estrella de radiante cola. Dentro de poco moriría el Inca y las guerras fratricidas de sus hijos desgarrarían al Imperio. ¿Luego? Derrotas, sometimientos. "Presto se acabarán nuestros usos y surgirá otro nuevo modo de vivir", pensó. Sonrió con amargura. Levantó la cabeza y ahí estaba él: el largo cometa con cabeza de cóndor y un gran fuego en forma de serpiente.&lt;br /&gt;‑Si tan sólo me hubiera equivocado... ‑musitó, y sus palabras se perdieron en el viento.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-8815271884590606150?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/8815271884590606150'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/8815271884590606150'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/04/illapa.html' title='ILLAPA (*)'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-6748483772133459669</id><published>2008-04-03T10:36:00.000-07:00</published><updated>2008-10-01T13:13:07.975-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Artículos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='TICs'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='FILOSOFÍA'/><title type='text'>EL PARADIGMA DE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN: ¿Utopía o Apocalipsis de la sociedad Postindustrial?</title><content type='html'>Por Hugo Antonio Yuen Cárdenas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1714, do&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_U7QsZd9TI/AAAAAAAAABM/Euqx4VFn510/s1600-h/Gottfried_Wilhelm_von_Leibniz.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185115703968920882" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 171px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" height="248" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_U7QsZd9TI/AAAAAAAAABM/Euqx4VFn510/s320/Gottfried_Wilhelm_von_Leibniz.jpg" width="197" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;s años antes de morir, el filósofo y lógico alemán Godofredo Guillermo Leibniz publicó su obra Monadología&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;, en la que sistematiza su pensamiento filosófico idealista partiendo del concepto de Mónada. Según Leibniz, el universo está compuesto de almas, o mónadas, “sustancias simples”, “verdaderos átomos de la Naturaleza” que, al ser ideales, carecen de sentidos, por lo que “no pueden recibir influencia exterior ni pueden actuar sobre ninguna otra mónada”. Son, en palabras del propio Leibniz, cuartos “sin puertas ni ventanas”. La comunicación entre estas mónadas, que genera una red que imbrica el universo, está dada por el pensamiento y Dios, pero no por los sentidos, los cuales no existen en verdad. Este elegante, sutil modelo filosófico del universo, formulado hace casi 300 años, es la metáfora más actual y exacta de la internet que hoy marca con su impronta tecnológica nuestras costumbres, hábitos cotidianos, y genera en nosotros un nuevo modo de pensar, sentir y de vivir en sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El “Arequipazo” de junio de 2002: Un caso como referencia&lt;/strong&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace apenas 4 años, en junio de 2002, el pueblo de Arequipa se movilizó, paralizando la actividad productiva del sur del Perú, exigiendo la no privatización a capitales internacionales de las acciones de Egasa y Egesur, dos empresas de energía eléctrica estatal creadas y consolidadas con aportes de los propios pobladores. Lo que en un principio se constituyó en un movimiento social de protesta contra un problema puntual relativo al tipo de gestión y propiedad de una empresa energética, se transformó, luego, en una verdadera gesta contra la globalización surgida en una ciudad latinoamericana de un millón de habitantes enclavada en las áridas y escabrosas laderas de los Andes peruanos. Rebasando los controles de la dirigencia de este movimiento de protesta, miles de personas tomaron las calles de la ciudad y, sistemática, paradójicamente, dieron rienda suelta a su indignación, a la hybris contenida como consecuencia de la exclusión que genera la globalización, contra los emblemas del capitalismo occidental, la modernidad y la sociedad global: saquearon cajeros automáticos de las agencias de bancos internacionales que en los últimos años habían comprado a la banca regional y nacional; arrancaron de cuajo los teléfonos públicos de Telefónica del Perú (subsidiaria de la matriz española), que, si bien había ingresado al mercado nacional con bombos y platillos prometiendo la inserción de las provincias en el mundo globalizado de la comunicación en tiempo real, había demostrado su insensibilidad con respecto a las características culturales de la población y su prepotencia con respecto a la imposición de condiciones unilaterales en los contratos de servicios; la población también saqueó el aeropuerto internacional de la ciudad, destrozando sofisticados equipos de monitoreo y señalización para el vuelo nocturno de las naves comerciales que partían y arribaban a la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que pudo ser un simple hecho de violencia más en la convulsionada historia del sur del Perú, atrajo, por estos y otros detalles, el interés de la prensa internacional y diversos medios de comunicación europeos llegaron a Arequipa a cubrir los sucesos. La consecuencia inmediata fue que todo el sistema de privatización de las empresas estatales que se estaba aplicando en América Latina fue suspendido. Ningún país de la región volvió a hablar de privatización en los mismos términos en los que venía haciéndolo (es decir, en términos de venta de la propiedad de las empresas), y sólo meses después se retomó el asunto pero utilizando la figura de la concesión, mas ya no la figura de la compraventa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un año después, Juan Manuel Guillén Benavides, el doctor en filosofía y alcalde de Arequipa, fue invitado por la Universidad de Harvard para, en el contexto de un debate académico sobre globalización y exclusión, discutir el caso de la “Gesta de junio de 2002 en Arequipa”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La existencia de mercados globalizados, el ingreso de capitales internacionales en las economías nacionales, la hipercompetencia en el marketing contemporáneo, el establecimiento de estándares internacionales de medición y control de la calidad de los procesos y productos, el desarrollo tecnológico de los multimedia, la internet y el ciberespacio, que han permitido que Marshall Mc Luhan introduzca el concepto de aldea global&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;, constituyen elementos que, a la luz de los incidentes presentados líneas arriba, hacen que nos preguntemos si es válido prever un futuro apocalíptico para la sociedad postindustrial (en el supuesto de que estemos ya en la sociedad postindustrial), que degrada y deshumaniza al ser humano, o, por el contrario, si dichos acontecimientos no son sino resultado de una lectura errada de la realidad y el devenir histórico que, gracias a la consolidación de esta aldea global, se configura como el paradigma de una nueva utopía anclada en el hálito bienhechor de la tecnología aplicada a las comunicaciones de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Apocalípticos e integrados: Teorías de la sociedad de la información&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Umberto Eco divide en Apocalípticos e Integrados a quienes, o bien no ven con buenos ojos los nuevos medios de comunicación que brinda la tecnología, por considerar que refuerzan los aspectos opresores, deshumanizante y excluyentes del capitalismo, o bien los exaltan al extremo de considerar que configuran el eje principal alrededor del cual gira una nueva y superior estructura social, respectivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Apocalípticos, o críticos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien dentro del enfoque de los “Apocalípticos” prima un criterio de análisis económico y político que da pie para constatar mediante copiosos datos el carácter unidireccional del flujo de la información (de los países desarrollados hacia los países subdesarrollados y desde los grandes centros de poder urbano hacia la periferie política), contra lo cual se oponen pensadores de la talla de Jü&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_U8AMZd9VI/AAAAAAAAABc/6KTjuCmbSMc/s1600-h/Jurgen+habermas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185116520012707154" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_U8AMZd9VI/AAAAAAAAABc/6KTjuCmbSMc/s320/Jurgen+habermas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;rgen Habermas, para quien la Racionalidad y la Teoría de la Argumentación, sobre la que descansa la racionalización social, radica en el conocimiento mutuo del otro; es decir, en la comunicación entre pares, entre individuos diferentes pero iguales, lo que supone una aproximación sucesiva mutua y una comunicación bidireccional, de ida y vuelta, pero no unidereccional, como se da en la sociedad contemporánea.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una posición crítica como la de Habermas no sólo explica las condiciones que hacen inviable la comunicación en la sociedad contemporánea, sino que, además, formula un modelo de razonamiento práctico sobre el cual establece bases equitativas para la comunicación humana y social que permitan el conocimiento del otro, cargado de historia y cultura propias y singulares pero pasibles de ser conocidas y comprendidas, lo cual constituye la piedra de toque fundamental para la coexistencia pacífica entre sociedades e individuos y se configura en el eje de la sociedad democrática que él postula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese contexto, la configuración de la Sociedad de la Información tal como la conocemos en la actualidad, marcada por mecanismos irracionales movidos por el marketing, las expectativas de negocio y los usos del mercado (en suma, por manifestaciones del capitalismo cultural), desnaturalizan la comunicación, deshumanizando al individuo y, por ende, a la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cobra, en esa línea de análisis, total sentido de ruptura la Gesta de Junio, como una manifestación de la inviabilidad social de esta nueva sociedad de la Información.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumidas cuentas, para Habermas y los críticos de la Sociedad de la Información, la nueva red y los hilos directrices de esta “nueva sociedad” no tocan los nervios primarios y básicos de la racionalidad (consustancial al humanismo) que podrían reformular la acción práctica del humán&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;. Por ello, al ser gobernados por las leyes del consumismo y el mercado, la irracionalidad de la Sociedad de la Información no sólo continúa, sino que, además, se incrementa exponencialmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Integrados&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, obviando las críticas expuestas en los párrafos precedentes, queremos retomar la referencia al símil expuesto a través del modelo conceptual de Leibniz, que pone en evidencia la arquitectura original de la nueva Sociedad de la Información y las implicancias que ello contiene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1962, Marshall Mc Luhan publica La galaxia de Gutenberg&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;, obra en la que anuncia la desaparición del libro y la escritura, columnas fundamentales sobre los que durante siglos ha descansado la cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su obra, Mc Luhan pone en evidencia cómo la escritura (primero manuscrita y luego tipográfica) configuraron la cultura del ser humán. De la misma manera, concluye Mc Luhan, la tecnología electrónica constituye una prótesis para nuestros sentidos que configuran la base de una nueva forma de entender, sentir y actual en sociedad como seres humanes.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_U7vMZd9UI/AAAAAAAAABU/2L9OGrMJ-_U/s1600-h/Walter-ong.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185116227954931010" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 116px; CURSOR: hand; HEIGHT: 161px" height="179" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_U7vMZd9UI/AAAAAAAAABU/2L9OGrMJ-_U/s320/Walter-ong.jpg" width="127" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En la misma línea de pensamiento se encuentran pensadores de la talla de Walter J. Ong&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;, Julian Jaynes&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt; o Jack Goody&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos estos autores ponen de manifiesto no sólo cómo la escritura modificó la estructura de la organización de la sociedad&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt; a lo largo del tiempo, sino, además, y de modo más sugestivo y sorprendente, cómo la escritura modificó la forma como funcionaba nuestro cerebro y, por consiguiente, cómo operó como una suerte de herramienta/prótesis que reformuló nuestra relación con la realidad, haciendo que pensáramos diferente, sintiéramos diferente, actuáramos diferente y, por consiguiente, actuáramos diferente. En suma, cómo esta herramienta conceptual, la escritura, modificó, de alguna manera, nuestra esencia humán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de Julian Jaynes, el autor explica como unos de los probables elementos (si bien no los únicos) del surgimiento de la conciencia en el ser humán en la antigüedad (entre los siglos XI y XII AC), al debilitamiento de lo auditivo por el advenimiento de la escritura y a la facultad de narratizar de los relatos épicos, también consecuencia posterior del surgimiento de la escritura.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Walter Ong expone, a su vez, otras características del pensamiento y la expresión de condición oral, indicando que en una cultura oral primaria el pensamiento y la expresión tienden a ser de las siguientes clases: acumulativas antes que subordinadas; acumulativas antes que analíticas; redundantes, conservadoras y tradicionalistas, homeostáticas, situacionales antes que abstractas, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese contexto, las posiciones Integradas ven en la nueva Sociedad de la Información la constitución de una nueva organización configurada sobre la base de una poderosísima herramienta, lo electrónico, que no sólo permitirá configurar una forma más eficiente de articular lo complejo, sino que, fundamentalmente, permitirá liberar al ser humano de procedimientos lastrantes que inhiben o anclan su creatividad, liberando las potencialidades del ser humán en su función creadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Colofón&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así vistas las cosas, podemos apreciar que la Sociedad de la Información, como las dos caras de Jano, muestra virtualidades tanto apocalípticas como utópicas. Corresponde a los Estados configurar políticas que permitan regular este nuevo entramado social sobre el que se teje la vida de la humanidad, a fin de establecer medidas reguladores y promocionales que permitan constituir la base de una verdadera herramienta de desarrollo democrático que incluya antes que excluya y que integre antes que divida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminamos como comenzamos, retomando a Leibniz, quien, además, fue el precursor de la Teoría de los Mundos Posibles. El filósofo alemán, al referirse a las implicancias generadoras de todo acto o suceso, solía decir que el presente esta plagado de porvenir. Así también, podemos decir que la sociedad de la Información está preñada de virtualidades, tanto apocalípticas como utópicas. Corresponde a la articulación coherente de los actos del presente configurar el mundo posible que deseamos para mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Primer trabajo del Módulo 1 de la Maestría de Dirección estratégica y Gestión de la Innovación del Instituto de Estudios de Posgrado. Noviembre de 2006.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; LEIBNIZ, G.W., Monadología. Discurso de metafísica. Profesión de fe del filósofo. Ediciones Orbis S.A. Buenos Aires, 1983.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; SARAYA LÓPEZ, Luis. La gesta de junio: Testimonio de lucha. Universidad Nacional de San Agustín, Arequipa, 2006.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; MC LUHAN, Marshall. Guerra y paz en la aldea global. Origen/Planeta. México, 1986.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; HABERMAS, Jürgen. Teoría de la acción comunicativa. Taurus. Madrid, Primera reimpresión de la primera edición, 1988.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Aplicamos aquí el neologismo “humán” introducido en la década de 1980 por el filósofo español Jesús Mosterín en su Historia de la Filosofía. Alianza Editorial, Madrid.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; MC LUHAN, Marshall. La Galaxia de Gutenberg. Origen/Planeta. México, 1985.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; ONG, Walter J. Oralidad y escritura: Tecnologías de la palabra. Fondo de Cultura Económica. México, 1987.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; JAYNES, Julian. El origen de la conciencia en la ruptura de la mente bicameral. Fondo de Cultura Económica. México, 1987.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Goody, Jack. La lógica de la escritura y la organización de la sociedad. Alianza Universidad. Madrid, 1990.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Goody explica, en la obra citada supra, aspectos organizacionales vinculados a esferas como la religiosa, la estadual, la administrativa y la jurídica.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Para Jaynes esta irrupción de la conciencia se pone de manifiesto fisiológicamente con el incremento de la comunicación ida y vuelta entre los dos hemisferios cerebrales a través del cuerpo calloso, que se constituye en la gran autopista de la comunicación interhemisférica del cerebro. La teoría de Jaynes es abordada incidentalmente por el escritor norteamericano John Updike en su obra Hacia el final del tiempo, Tusquets Editores, Barcelona, 1999.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-6748483772133459669?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/6748483772133459669'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/6748483772133459669'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/04/el-paradigma-de-la-sociedad-de-la.html' title='EL PARADIGMA DE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN: ¿Utopía o Apocalipsis de la sociedad Postindustrial?'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_U7QsZd9TI/AAAAAAAAABM/Euqx4VFn510/s72-c/Gottfried_Wilhelm_von_Leibniz.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-2031062517890052219</id><published>2008-04-03T09:23:00.000-07:00</published><updated>2008-10-01T13:12:49.647-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derecho'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ENTREVISTA'/><title type='text'>Carlos Ramos Núñez: Escribiendo la historia del Derecho Civil Peruano</title><content type='html'>Por Hugo Yuen&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Ramos nació en Arequipa en 1960. Perteneciente a un extenso linaje de abogados e historiadores del sur del Perú, se graduó como abogado por la Universidad Católica Santa María; es magister en Derecho Civil y doctor en Derecho por la Pontificia Universidad Católica del Perú. En la actualidad se desempeña como profesor en las áreas de Historia del Derecho en esa casa de Estudios y en la Universidad de Lima. Es también profesor visitante en la Universidad de Sevilla y en la Universidad de Berkeley, y ha sido investigador del Instituto Max Planck en Frankfurt/Alemania. Profesor Honorario por la Universidad Católica de Santa María, en los próximos días también lo será por la Universidad Nacional de San Agustín, coincidiendo este nombramiento con la aparición del tercer volumen de su abarcadora y, por decirlo así, subyugante, Historia del Derecho Civil Peruano, siglos XIX y XX.&lt;br /&gt;Con sus 41 años de edad, Carlos Ramos es, a no dudarlo, uno de los cientistas sociales peruanos más agudos, constantes y prometedores de este nuevo siglo. La presente es una entrevista a quien, como en su momento Alberto Flores Galindo, ofrece un conocimiento íntimo del Perú, cuya visión casi siempre está provista de un ápice entrañable y cordial que nace –la raíz latina “cordis” que da lugar a la palabra “cordial” ya lo anticipa– del núcleo mismo de su corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Si bien tu formación de abogado te llevó a ejercer como juez de paz, secretario de juzgado y testigo actuario, tus primeros intereses intelectuales estuvieron orientados más a la literatura. ¿Cómo se produce ese distanciamiento con la literatura y ese acercamiento a la historia?&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi familiaridad inicial con la praxis forense y judicial resultó increíblemente útil después para la investigación y el quehacer teórico. Ejercí además la profesión judicial o prejudicial en ambientes vetustos y con jueces y auxiliares desmoralizados, pero con litigantes con grandes expectativas. Me desempeñé como juez de paz letrado en la ciudad andina de Abancay, que era entonces el único juzgado de paz de la provincia. Podrás imaginar que el patio exterior estaba siempre atestado de gente con problemas de toda índole. Esa experiencia fue vital para mí en dos sentidos. En primer lugar, porque conocí a la fiera por dentro con todas sus miserias y posibilidades y, en segundo lugar, porque me sugería implícitamente una opción personal distinta, la de la vida académica pero después de haber transitado por la más intensa práctica judicial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la literatura, en efecto, se trató de una vocación muy temprana; pero, también es verdad que no pasó de un interés transitorio. No obstante que alterné en algunos grupos locales como Ómnibus, y Aguijón, Revista de penetración ideológica que aparecieron en los setenta, y frecuenté en una etapa tardía la Casa de Rolo –cenáculo inevitable de los poetas y narradores de la época-; en tales círculos fui, más bien, un elemento periférico. Estudié literatura en la UNSA hasta el tercer año y fue la solidaridad con un distinguido profesor, Aníbal Portocarrero, al quien Patria Roja y Bandera Roja pretendían desaforar, que motivó mi alejamiento de las aulas junto al poeta Alonso Ruiz Rosas y otros jóvenes mucho más comprometidos que yo con la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi interés por la historia y, más concretamente, por la Historia del Derecho creo que se explica por influencias familiares directas e indirectas. Por influencia directa, puesto que mi padre, Augusto Ramos Zambrano, cultiva la historia regional del altiplano puneño. Por influencia indirecta, porque no podía permanecer impasible ante un escenario lleno de objetos de reminiscencias del pasado: muebles, pinturas, fotografías y muchos libros, especialmente de Derecho. Es cierto que también tras mi estancia europea advertí el avanzado nivel que había logrado la historia del Derecho; mientras que entre nosotros el territorio histórico jurídico había sido apenas explorado. Concurrieron entonces elementos afectivos y también un frío diagnóstico del incipiente desarrollo de nuestra disciplina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;¿Consideras que esas primeras armas en la literatura fueron, por decirlo así, la preparación para tu actividad de historiador?&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definitivamente sí. Por lo demás la afición literaria difícilmente se abandona. Aún cuando esa influencia se advierta más en la forma que en el fondo. No debe olvidarse, asimismo, que la misma prosa jurídica –pensemos en José León Barandiarán y Héctor Cornejo Chávez, por ejemplo- se halla teñida de repercusiones literarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;A propósito de la propedéutica, uno de tus libros se titula Cómo hacer una tesis de Derecho y no envejecer en el intento (libro por el que te conocen más que por los de Historia del Derecho, según tú mismo confiesas en el prólogo). Hay un tono lúdico y casi festivo en el título, que se repite en más de un pasaje del contenido. ¿Cómo ubicas a ese libro en el contexto de tu producción intelectual?&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue un libro que acabé en pocas semanas apenas concluí mi tesis de doctorado. En realidad, lo escribí de un tirón sobre la base de un conjunto de conferencias sobre metodología aplicada al Derecho. Es cierto que por ese libro los abogados y estudiantes de Derecho me conocen más que por toda mi producción junta. El libro ha sido pirateado de distintas formas en muchos lugares. Sin embargo, esto no es extraño en el campo del Derecho donde reina un positivimo y un empirismo patéticos. El propósito del libro era llenar un vacío y mostrar las múltiples formas de investigación que el Derecho ofrece. En verdad, los otros libros de metodología aplicada al Derecho eran sesgados, sectarios o malos. Sus autores escribían de metodología sin haber hecho ninguna investigación seria y desalentaban a los jóvenes para emprender un estudio original. En esa perspectiva no podían llevarse a cabo tesis de historia, teoría o filosofía del Derecho y ni siquiera trabajos de dogmática jurídica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;En tu primer libro de Historia del Derecho (Toribio Pacheco, jurista peruano del siglo XIX) percibimos una visión apasionada y entrañable del jurista Pacheco, en el marco de un libro que, utilizando un término literario, podríamos calificar de “redondo”. Cosa que no apreciamos en tu último trabajo, por cierto más ambicioso y abarcador, de la Historia del Derecho Peruano del siglo XIX y XX. ¿A qué se debe ese cambio de tratamiento?&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso diría que se trata de proceso de maduración. Por otro lado, dado que la Historia del Derecho Civil peruano se trata de una colección de siete volúmenes ese sentido de plenitud pienso que se logrará en su momento. Ahora se halla todavía en construcción. En el libro sobre Toribio Pacheco simpatizaba con el personaje; hoy esa simpatía se ha trocado, frente a cualquier figura intelectual que desfile en mis libros, en juicio crítico. Pienso que tal postura se afilia a un mayor rigor metódico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Toribio Pacheco... es un libro fundamental para comprender tu método de análisis de la Historia del Derecho Peruano. Crees que en él se establecen los lineamientos fundamentales que luego replicarás, con variaciones, por supuesto, en Historia del Derecho Civil...?&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí. Ese libro y los que vendrían luego, como El Código napoleónico y su recepción en América Latina, se sitúan dentro de lo que podría llamarse la historia social del Derecho. El Derecho –a saber normas, ideas, principios e instituciones- se introducen en el marco de un escenario social y cultural. Tal vez el problema más grande resida en vencer los prejuicios de quienes creen que la historia del Derecho es una descripción más o menos aburrida de leyes e instituciones. Debo reconocer que en el Perú está lejos de ser una disciplina popular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;En Historia del Derecho Civil... introduces un concepto novedoso que enriquece y modifica la visión dual liberal/conservador que ha regido la historia del siglo XIX y XX en América Latina: aplicas en tu análisis el concepto del sincretismo cultural para entender la historia de las ideas e instituciones en el Perú. ¿Crees que ese es el principal valor del libro?&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dicotomía liberal/conservador fue usado por Jorge Basadre en Perú. Problema y posibilidad y por Raúl Ferrero Rebagliatti en su Liberalismo peruano. Trazegnies lo empleó, a su vez, en La idea de Derecho del siglo XIX. En realidad, a mi no me preocupa sostener si tal o cual jurista fue liberal o conservador, moderno o tradicional. Prefiero acometer un esfuerzo reconstructivo de sus vidas y de sus ideas en lugar de plantear un modelo apriorístico. Al final, el lector extraerá sus conclusiones. Ocurre, sin embargo, que el sincretismo cultural ha sido y será un rasgo del Derecho peruano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Al leer la Historia del Derecho Civil... sentimos que los problemas del siglo XIX son, en más de un caso, casi los mismos a los del siglo XX y, por supuesto, a los de este nuevo siglo que nos toca vivir. ¿Lo sientes también así?&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Naturalmente. Nuestro contemporáneos, sobre todo los abogados, padecen el síndrome de la actualidad. Asumen que deben ocuparse tan solo de cuestiones nuevas y contemporáneas. Sufren de un espejismo que camufla la naturaleza histórica del Derecho. Para darte un ejemplo, hace unos días en El Peruano leía un artículo en el que se invocaba que la figura jurídica de la conciliación deje de ser obligatoria. Ese debate tuvo lugar en el Perú a propósito de la elaboración del Código de Procedimientos Civiles de 1912, que tras un largo debate en el foro, eliminó el carácter obligatorio de la conciliación, contemplada en todo un largo capítulo en el Código de Enjuiciamientos Civiles de 1852. Muchos abogados creen que hasta la letra de cambio, el cheque, las sociedades mercantiles, el fideicomiso o cualquier otra institución jurídica son absolutamente nuevas. Es preciso sacarlos de este error. El Derecho, como sostuvo Tamasia, nace viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Sirve de algo, entonces, mirar un poco hacia atrás para poder entender mejor lo que se nos viene como sociedad, como país?&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que sí. El Perú no ha cambiado mucho, por ejemplo, en la manera de legislar siempre sobre la base de inspiraciones extranjeras. Primero España, luego Francia, después Alemania, en seguida Italia, por momentos Estados Unidos y ahora Chile. La política legislativa del Estado debería cambiar de modo que atienda no sólo al Derecho Comparado, sino también a la realidad. ¿De qué sirve referirse al Código civil etiópe, si no sabemos el impacto social que tuvo en esa sociedad?. Nuestro Derecho debe basarse en los usos y costumbres de la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;En algún pasaje del capítulo que dedicas al jurisconsulto arequipeño Francisco García Calderón (cuyo Diccionario fue considerado por Basadre como “la obra más importante del siglo XIX”) lamentas que los grandes jurisconsultos peruanos del siglo XIX sucumban a la tentación de la praxis política. En un país en donde la praxis política contemporánea está más bien marcada por el empirismo y la improvisación, ¿No sería, acaso, saludable que más juristas como tú se dejen seducir y caigan en la tentación de la política?&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo lamento porque su conexión con la política les hacía perder preciosos momentos para su producción intelectual. Pero ante una terrible crisis fiscal o el dramatismo de una guerra, el jurista debe dejar sus aparejos bibliográficos. Es más, si se repasa las biografías de los jurisconsultos arequipeños, a saber, Evaristo Gómez Sánchez, Andrés Martínez, Ignacio Noboa, Toribio Pacheco, José Gregorio y Mariano Felipe Paz Soldán, Benito Laso, Francisco García Calderón, Angel Gustavo Cornejo, José Luis Bustamante y Rivero y, entre los vivos, Héctor Cornejo Chávez, sintieron siempre el llamado de la política. Tal vez la ausencia de una clase política seria se explique por el desdén de los hombres de letras –incluyendo a los juristas- por la actividad pública. Espero que eso acabe por el bien del país. En lo que a mí respecta, he rechazado sistemáticamente cualquier convocatoria, pues para mí es prioritario acabar los siete tomos de mi Historia del Derecho Civil. Después veremos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-2031062517890052219?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/2031062517890052219'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/2031062517890052219'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/04/carlos-ramos-nez-escribiendo-la.html' title='Carlos Ramos Núñez: Escribiendo la historia del Derecho Civil Peruano'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-8769372050195169940</id><published>2008-04-03T09:22:00.000-07:00</published><updated>2008-10-01T13:12:31.450-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Artículos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='LITERATURA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RESEÑA'/><title type='text'>PEREGRINACIONES DEL PEZ EN EL AGUA</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_VAdsZd9XI/AAAAAAAAABs/FFe2fu7-mqQ/s1600-h/Mario+Vargas+Llosa.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185121424865359218" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 187px; CURSOR: hand; HEIGHT: 264px" height="222" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_VAdsZd9XI/AAAAAAAAABs/FFe2fu7-mqQ/s320/Mario+Vargas+Llosa.bmp" width="153" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Por Hugo Yuen&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es la primera vez que un escritor insulta a alguien valiéndose para ello de uno de sus libros. Más aun, si como dice el escritor, se siente como pez fuera del agua cuando se halla alejado de los márgenes, incluso físicos, que supone un texto impreso.&lt;br /&gt;Tomemos, por ejemplo, el caso de Pablo Neruda, quien en su poema "España en el corazón" se refiere al Gral. Franco con frases de tanta altura literaria como calibre ofensivo: "Aquí estás. Triste párpado, estiércol/ de siniestras gallinas de sepulcro, pesado esputo, cifra/ de traición que la sangre no borra. Quién, quién eres,/ oh miserable hoja de sal, oh perro de la tierra,/ oh mal nacida palidez de sombra". El odio de Neruda, su indignación por la dictadura, son tan grandes... y, sin embargo, no puede menos que no renunciar al alto grado de su voz poética. No desciende, no puede descender al llano, a pesar de estar vituperando contra Franco.&lt;br /&gt;O aquel enfrentamiento entre el filósofo L. Wittgenstein y el crítico literario F. R. Leavis, que si bien no se produjo en el cuadrilátero de un texto, tuvo como protagonistas a dos importantes figuras de la Universidad de Cambridge, como son, para el caso, importantes figuras nacionales Vargas Llosa y Hernando de Soto. W.E. Johnson describió en cierta oportunidad el altercado entre Wittgenstein y Leavis como si en aquella ocasión ambos se hubiesen lanzado, rabiosamente, uno al cuello del otro. Sin embargo, los hechos, que fueron resultado del desplante de Wittgenstein a un joven alumno de Cambridge (del cual pensaba que se trataba de un "tonto"), se redujeron a una tajante llamada de atención a Wittgenstein por su actitud hacia el muchacho. Wittgenstein, entonces, apoyando su mano en el hombro de Leavis le dijo que ambos tenían que conocerse mejor, a lo que este replicó que no veía ninguna necesidad, desairando al autor del Tractatus al mejor estilo inglés.&lt;br /&gt;En ambos casos se refleja tanto la personalidad de los involucrados como aquella actitud ante la vida que caracteriza a los habitantes de una comunidad o comarca cultural determinada.&lt;br /&gt;Pero, ante lo dicho, ¿qué decir cuando reparamos en sucesos recientes que nos atañen más directamente? ¿Ejemplifica, acaso, la riña entre Vargas Llosa y de Soto alguna veta oscura de nuestra realidad nacional?&lt;br /&gt;Siguiendo a César Delgado Díaz del Olmo, quien viene trabajando el libro Hybris: psicosis y mestizaje, tal vez debamos pensar que los insultos televisivos, las no muy elegantes diatribas de El pez fuera del agua, las recíprocas agresiones entre el Comando Conjunto y el CCD e, incluso, la agresividad gratuita de la "barra brava" en el estadio Nacional, por poner algunos ejemplos, son muestras de esta multiplicidad fenoménica que atraviesa todas las esferas sociales del país y tras la cual subyace aquello que César Delgado ha denominado "hybris", término griego que significa en este caso tanto mestizaje como violencia desmesurada o rabia, y que Delgado analiza desde una óptica psicoanalítica.&lt;br /&gt;No obstante lo dicho y sin negar la validez de tal exploración, lo cierto es que no es la primera vez que Vargas Llosa provoca reacciones enconadas en sus interlocutores circunstanciales. Recuérdese, sino, el puñetazo que Gabriel García Márquez propinó a nuestro novelista en una tasca barcelonesa cuando ambos iniciaban su carrera literaria, o aquella otra indignada reacción de Julia Urquidi, que no cejó hasta ver en circulación Lo que Varguitas no dijo.&lt;br /&gt;Es evidente el carácter insultante y ofensivo de más de un pasaje de El pez fuera del agua. Lo curioso, sin embargo, es que en el texto, escrito con rabia en gran medida gratuita, no se salva ni siquiera el suelo que lo vio nacer, por el que se siente agraviado desde el primer momento en que posa sus pies en él. Así, Vargas Llosa se recuerda niño aún, recién llegado de Cochabamba, contemplando el mar, aquel mar que simbolizaba todo aquello de lo que fue privado no bien había nacido, y que finalmente contemplaba desde las costas peruanas con parvularia devoción, cuando un cangrejo surtido de las entrañas mismas de esa tierra con la cual tanto había soñado, salió de su agujero con el sólo propósito de agredirlo, de infringirle una herida en la planta del pie, de dañarlo, de marcarlo de por vida con su rechazo: como a un paria.&lt;br /&gt;Hay un esfuerzo manifiesto en Vargas Llosa por automarginarse y sentirse un apátrida repudiado. Corrobora esto no sólo su exilio voluntario, sino también su reciente declaración a un diario español, en el que denuncia un supuesto intento por retirarle la nacionalidad. Pareciera que el escritor se sintiese como pez en el agua en tales circunstancias y que avivara las llamas de tal fuego con secreta complacencia.&lt;br /&gt;De ser así, sólo nos queda desear que todo este escándalo haya servido al menos para que el novelista termine finalmente aquella tan anunciada novela sobre la vida de Flora Tristán, la brillante intelectual francesa (de ancestros arequipeños), quien se martirizaba con la idea de pensarse una paria; escritora con la que Vargas Llosa (como Flaubert con Madame Bovary) se identifica en más de un punto.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-8769372050195169940?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/8769372050195169940'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/8769372050195169940'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/04/peregrinaciones-del-pez-en-el-agua.html' title='PEREGRINACIONES DEL PEZ EN EL AGUA'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_VAdsZd9XI/AAAAAAAAABs/FFe2fu7-mqQ/s72-c/Mario+Vargas+Llosa.bmp' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-5407592267605460180</id><published>2008-04-03T09:19:00.000-07:00</published><updated>2008-10-01T13:12:15.718-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derecho'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Artículos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RESEÑA'/><title type='text'>CUANDO EL DERECHO SE MUERDE LA COLA (*)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SApj8RFqsCI/AAAAAAAAAEY/xDgHIg9Unqc/s1600-h/CarÃ¡tula+de+Toribio+Pacheco,+jurista+peruano+del+siglo+XIX.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191071407528390690" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SApj8RFqsCI/AAAAAAAAAEY/xDgHIg9Unqc/s320/Car%C3%A1tula+de+Toribio+Pacheco,+jurista+peruano+del+siglo+XIX.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;(*) Publicado en el diario Arequipa al Día en 1992&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Hugo Yuen&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel Gonzales Prada, en una de las páginas de Horas de Lucha, sentencia con una frase lapidaria: "En la abogacía, como en un sepulcro voraz e insaciable, se han hundido prematuramente muchas inteligencias, quizá las mejores del país". Esta afirmación grafica de manera palmaria aquel prejuicio tan arraigado en nuestro medio, por el cual se constriñe la idea del ejercicio profesional del Derecho a la práctica en el litigio.&lt;br /&gt;Puede ser que esa sea la razón por la cual en el estudio de la realidad nacional poco o nada se haya utilizado conceptos, categorías e instituciones jurídicas, pese a que estos se hallan presentes en todas las manifestaciones sociales de cualquier comunidad.&lt;br /&gt;Tal olvido ha conducido a que, por ejemplo, trabajos sobre la propiedad de la tierra desconozcan en qué consiste un interdicto, o que se analice a la encomienda como una institución económica pero se ignore su naturaleza jurídica. El Derecho, sin embargo, no ha hecho mucho por acercarse a las ciencias histórico sociales, encerrándose en los muros de un positivismo jurídico que lo ha empobrecido, alejándolo de la realidad social, múltiple y cambiante.&lt;br /&gt;No obstante ello, de un tiempo a esta parte somos testigos de la eclosión de un grupo de historiadores del Derecho que, bajo el auspicio de Fernando de Trazegnies, intentan una relectura de nuestro pasado jurídico, enriqueciendo vivamente las canteras de la Historia y del Derecho con abarcadoras y escrupulosas investigaciones. Allí están los trabajos de René Ortiz, Derecho y ruptura; Armando Guevara, Propiedad rural y Derecho colonial; Alfredo Tapia, El censo consignativo, y Carlos Ramos Núñez, Toribio Pacheco, jurista peruano del siglo XIX (notable trabajo publicado hace pocas semanas por la Pontificia Universidad Católica del Perú), por citar sólo a algunos.&lt;br /&gt;Tales son los nuevos vientos que soplan en los campos del Derecho, entrados ya, como estamos, en esta década finisecular. Convendría, con todo, detenerse un poco en este hecho tratando de determinar con cierta precisión a qué se debe tan feliz como inesperado renacer de la Historia del Derecho. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_U_n8Zd9WI/AAAAAAAAABk/SqmLGSU5Vko/s1600-h/Fernando+de+Trazegnies.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185120501447390562" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 127px; CURSOR: hand; HEIGHT: 182px" height="206" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_U_n8Zd9WI/AAAAAAAAABk/SqmLGSU5Vko/s320/Fernando+de+Trazegnies.jpg" width="127" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El mismo Fernando de Trazegnies, en Postmodernidad y pluralismo Jurídico, da luces al respcto. Dentro del debate modernidad/postmodernidad se puso en discusión la posibilidad de la razón; discusión que ha sido zanjada por Habermas, quien reconoce en la postmodernidad el poner en evidencia las limitaciones de la modernidad (que ha regido los destinos del pensamiento Occidental desde Descartes hasta nuestros días), pero advierte que en este nuevo proyecto no debe renunciarse a la razón. Debe entenderse la postmodernidad como una ampliación de los criterios empleados para comprender la realidad, cotejando permanentemente el dictum de la razón con su contraparte fáctica.&lt;br /&gt;En esta coyuntura, los compartimentos estancos de las diversas disciplinas sociales han empezado a trasvasar sus líquidos entre sí, tomando de las demás aquello con lo que creen llenar sus vacíos e, incluso, girando el foco de su atención hacia ellas mismas, como una catarata que recae sobre sí misma, para entenderse mejor.&lt;br /&gt;El Derecho, no ajeno a esto, ha orientado su atención a lo que la Antropología Jurídica o la Sociología del Derecho tienen que decirle, iniciando un fructífero camino por la senda del pluralismo jurídico; pero también siente la necesidad de volver sobre su pasado, de estudiar con nuevas luces la evolución de su doctrina para entender mejor sus instituciones aún vigentes, enriqueciendo, de paso, las vastas extensiones de la Historia, la Sociología y la Antropología; puede decirse, entonces, que la Historia del Derecho está plagada de porvenir, o que el Derecho, al sentir la necesidad de volver sobre sí mismo, como la mítica serpiente uroboros, acaba por morderse la cola.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-5407592267605460180?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/5407592267605460180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/5407592267605460180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/04/cuando-el-derecho-se-muerde-la-cola.html' title='CUANDO EL DERECHO SE MUERDE LA COLA (*)'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/SApj8RFqsCI/AAAAAAAAAEY/xDgHIg9Unqc/s72-c/Car%C3%A1tula+de+Toribio+Pacheco,+jurista+peruano+del+siglo+XIX.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1297109136578985379.post-5947179892909971</id><published>2008-04-03T09:09:00.000-07:00</published><updated>2008-10-01T13:11:56.760-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Artículos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='LITERATURA'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RESEÑA'/><title type='text'>MEMORIAS DE LA ADMINISTRACIÓN FORD: La historia como ficción o la ficción como historia</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="right"&gt;Por Hugo Yuen&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_USusZd9QI/AAAAAAAAAA0/zIHswW4BiV8/s1600-h/JOHN+UPDIKE.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185071139388257538" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_USusZd9QI/AAAAAAAAAA0/zIHswW4BiV8/s320/JOHN+UPDIKE.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;A John Updike se le conoce en nuestro medio como el autor de la novela Las Brujas de Eastwick (obra que fuera llevada al cine a comienzos de los noventa) y por un reciente artículo suyo publicado en Playboy sobre el artista arequipeño Alberto Vargas Chávez, autor de las conocidas "Vargas Girls", aquellos insinuantes dibujos que ilustraron las páginas de Playboy durante las décadas de mitad de siglo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Pero John Updike (n. 1932) es mucho más que eso. Autor de más de cinco decenas de obras de ficción, entre poemas, cuentos y novelas, ha obtenido el Premio Pulitzer (en 1982 y 1991), el National Book Critic Circle Award, el National Book Award y el O'Henry (premio al mejor cuento del año publicado en los EE.UU.), entre otras múltiples distinciones.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Es así que, con el título de Memorias de la Administración Ford, Updike nos ofrece un libro singular que transcurre por el litoral en que se unen los mares de la ficción y las playas de la historia y que, aparte del interés literario que despierta de por sí, provoca en nosotros más de un interés extraliterario coyuntural.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Memorias de la Administración Ford&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_edn1" name="_ednref1"&gt;(*)&lt;/a&gt; es una novela que ficciona sobre el pasado reciente y la historia norteamericana del siglo XIX, pero que, a la vez, tiene la apariencia de un informe historiográfico sobre la Administración Ford, "redactado" por Alfred L. Clayton: un profesor de historia que, al tiempo que se da maña para insertar en su informe sus recuerdos de los años setenta (su vida sentimental se desplazaba, como un vagón de tren sobre dos rieles, entre su esposa Norma, "la reina del desorden", y Genevieve, "la esposa perfecta"; había salido a luz lo de "Watergate" y la dimisión de Richard Nixon acababa de producirse; Gerald Ford había asumido las riendas del poder, en tanto que los alegres años de la liberalidad sexual en los EE.UU. empezaban a dar muestras de su agotamiento para dar paso, en inequívoca concordancia con el péndulo de la historia, a tiempos más pausados), intercala también fragmentos de una biografía, que jamás llegará a terminar, sobre James Buchanan (1791-1868), quincuagésimo presidente de los Estados Unidos y uno de los diplomáticos más influyentes en la historia norteamericana del siglo XIX quien, además, tuvo el mando de Norteamérica en los difíciles momentos previos a la Guerra de Secesión.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Mario Vargas Llosa, en el prólogo al libro de cuentos de Fernando de Trazegnies, llama la atención sobre el hecho de que la historia literaria latinoamericana sea pobre en ejemplos de obras ambientadas en el siglo XIX (vacío que esperamos empiece a llenarse con su ya terminada novela sobre Flora Tristán), cosa que no ocurre con universos literarios como el norteamericano que, antes de alcanzar la estatura universal que ostenta, debió servir de espejo para reflejar la realidad histórica y social de Norteamérica, en el proceso de auto-conocimiento de su pueblo como multiplicidad social partícipe de una misma historia, realidad y destino.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;En latinoamérica, en cambio, parece que todavía no acabáramos de reflejarnos en el espejo de nuestras ficciones; que no acabáramos, aún, de tomar conciencia de nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Así, mientras Updike noveliza sobre Buchanan, llegando a exquisiteces formales en su libro e, incluso, a colocar al final una sucinta bibliografía histórica (¡en la que menciona un trabajo suyo!), nosotros tratamos a un personaje del siglo XIX coetáneo a Buchanan, Toribio Pacheco (por poner un ejemplo), tan sólo en el rígido contexto de la historia del Derecho y del que, aunque presentado cumplidamente por la amena prosa de Carlos Ramos, el autor debe limitarse a dar cuenta de sus acciones dejando los espacios vacíos del incompleto rompecabezas de nuestra historia. En este marco, los relatos del ex canciller Trazegnies son la excepción que confirman la regla, no obstante la aguda crítica que después hiciera de ellos quien fuera su entusiasta prologuista, Mario Vargas Llosa.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;En fin, si bien el Buchanan diplomático, aquel que propusiera al Congreso de su país comprar a los españoles la isla de Cuba, nos recuerda a Toribio Pacheco, debido a que ambos desempeñaron brillantes roles en la historia diplomática de sus países, James Buchanan evoca en nosotros la imagen de otro arequipeño: José Luis Bustamante y Rivero; pero esta vez porque ambos, aunque en siglos diferentes, comparten el pasado de una brillante trayectoria diplomática que culminó con una no tan lustrosa gestión presidencial.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Pero hay otro aspecto en el que ambos coinciden: su honestidad. Buchanan es incapaz de engañar o mentir para conseguir un objetivo político. Mas, es esa misma honestidad la que lo conducirá al fracaso porque, como se dice en la novela: "no es la verdad lo que queremos de los presidentes. Para eso tenemos a los historiadores".&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Sin embargo, son esos altos valores, que rescata Updike de la corrosión del tiempo, los que hacen que no podamos sino involucrarnos con Buchanan, el cual, viejo y derrotado, regresa en marzo de 1861 a su Lancaster natal y, ante un puñado de hombres reunidos con motivo de su vuelta a casa, dice, mientras piensa que ha dejado de ser noticia para comenzar a oler a historia: "He venido a echar mis huesos entre vosotros. Lo que he hecho, durante una vida pública un tanto prolongada, pasará a la posteridad."&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Nosotros, como lectores, sabemos ese desenlace desde el principio pero, incondicionales de Buchanan, ganados por él, nos dejamos deslizar acompañándolo por la vertiginosa pendiente de su derrota, derrota con la que, finalmente, triunfa la novela y lo redime, no como político; como hombre.&lt;br /&gt;Ford y Buchanan. Dos hitos, siglo de por medio, en la historia norteamericana. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;El primero, más próximo en el tiempo y, sin embargo, más distante. De su gestión, Clayton (el personaje principal desde cuya óptica se narra la historia) sólo puede hacer memoria a través del reflejo distorsionado de sus propias vivencias de los años setenta. El segundo, distante en el tiempo pero, a la vez, más próximo a nuestro historiador debido a sus esfuerzos denodados, pero jamás suficientes, por conocer a Buchanan y sus circunstancias.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Y, a todo esto, ¿Qué es la historia? ¿Qué es, parece interrogarnos Updike, a lo largo de la novela, sino una suerte de quimera, mitad ficción y mitad verdad, carácter maravilloso del que ─¿por qué no?─ también participa su libro, híbrido de historia novelada o novela "historiada"?.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Es Aristóteles, en su Poética, quien señala que la diferencia entre el escritor y el historiador radica en que éste narra lo que ocurrió y aquel, lo que pudo o debió ocurrir. Sin embargo, ¿qué sucede cuando el ficcionador funge de historiador y el historiador de ficcionador? Uno de los resultados posibles es esta novela brillante que acabamos de reseñar.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1297109136578985379#_ednref1" name="_edn1"&gt;(*)&lt;/a&gt; UPDIKE, John, Memorias de la Administración Ford. Barcelona, Tusquets Editores&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1297109136578985379-5947179892909971?l=historiasdeintramuros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/5947179892909971'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1297109136578985379/posts/default/5947179892909971'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasdeintramuros.blogspot.com/2008/04/resea-01.html' title='MEMORIAS DE LA ADMINISTRACIÓN FORD: La historia como ficción o la ficción como historia'/><author><name>Hugo Yuen Cárdenas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02623728898185232455</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_pMLQhZzy5zo/SArkIhFqsEI/AAAAAAAAAEk/efegPyUZ70A/S220/hugo+Yuen+(08-10-07)+6.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_pMLQhZzy5zo/R_USusZd9QI/AAAAAAAAAA0/zIHswW4BiV8/s72-c/JOHN+UPDIKE.jpg' height='72' width='72'/></entry></feed>
